La AFI de Macri: autos de alta gama, ñoquis y pasajes con sobreprecios

Compartir

Los espías del gobierno de Mauricio Macri comandados por Gustavo Arribas y Silvia Majdalani se movían en autos de alta gama. Entre otros, consiguieron que un juez federal les diera los de los sindicalistas «Pata» Medina y «Caballo» Suárez. Compraban pasajes al doble de su valor. Hacían cursos de teatro sin sentido dictados por familiares. Y los nombramientos se multiplicaban más rápido que la suba de tarifas. Cerraron la oficina de Washington y abrieron una en Miami. Los cambios que impulsará la interventora Caamaño en las escuchas y la investigación criminal.

En 2018, un juez federal avaló que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) usara cinco autos de alta gama que eran propiedad del dirigente de la UOCRA, Juan Pablo “Pata” Medina. En esos momentos de fulgor de la inquisición en el fuero federal, resonaban las notas moralizantes en Clarín, Infobae y La Nación, entre otros medios. Además de los flamantes comunicadores de la redención que antes trabajaron de cancerberos y en estas horas reparten las hostias desde las redes antisociales.   

El declive de la AFI de Mauricio Macri no sólo quedó en evidencia por la tercerización del espionaje ilegal a través de personajes como el falso abogado Marcelo Sebastián D’Alessio y su núcleo de abogados saca barras bravas. Fue mucho más lejos el asunto. Los espías designados por Gustavo Arribas y Silvia Majdalani –más de 800 en una primera tanda de nominaciones- utilizaron cinco autos de alta gama de “Pata” Medina hasta el 28 de noviembre de 2019, unos días antes de abandonar la sede de La Casa con el nuevo gobierno. Así llaman a ese edificio donde en el piso 5 reinaba Arribas con su ex jefe de gabinete, Mariano Herrera. 

La calle 25 de Mayo alberga varias “cuevas” en la numeración 11, 33 y 35. Allí la interventora designada por el Presidente Alberto Fernández, la fiscal Cristina Caamaño presenció una escena de Federico Fellini. Cada puerta se abre con una huella digital autorizada y la única huella habilitada para entrar en todos los despachos, es la suya.  

Pues bien. Una de esas puertas no se abrió al contacto. Caamaño golpeó y adentro había tres mujeres y un hombre de entre 30 y 65 años con una torta en el centro de la mesa y 12 televisores encendidos a su alrededor. Comían y tomaban mate con total normalidad.  

-¿Se puede saber qué hacen acá? –, preguntó Caamaño. 

-Estamos un paso delante de lo que pasa. 

-¿Así? 

-Analizamos… 

-¿Y el resto dónde está?

-De vacaciones, de licencia, doctora.

Parece que en ese cuartucho televisivo hay 15 empleados que nadie sabe qué demonios hacen.  

Los espías de la AFI tienen devoción por esconderse en los recovecos de las oficinas para pasar desapercibos. 

Al contrario de otras reparticiones del Estado, nadie se presenta. Es la interventora la que camina hacia ellos, con su huella digital a cuestas. Y el clima es de una hostilidad que sube hasta el piso 9. No están dispuestos a ser evaluados con exámenes y les molesta demasiado la reducción de direcciones de 105 a 65 en pocas semanas. 

La pérdida de la impunidad inquieta a los ñoquis de la AFI.  

Pese a ello, cada lunes, Caamaño entrega al Presidente Fernández un informe detallado y preciso. Ayer el encargado de recibirlo fue el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, porque Fernández viajó a Israel por el 75 aniversario del Holocausto. 

Cada día, la interventora de la AFI desmantela kioscos de la antigüedad. Uno de los últimos estaba instalado en la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) con cursos pagos y la superposición de “civiles” (estudiantes) con profesionales. La ENI servía para dar cursos de teatro a cargo de Marcela Herrera –hermana del jefe de gabinete de Arribas- y la gestión de Cambiemos había empleado, como si fuese poco, a una ex vendedora de Avon y a una ex gestora de una empresa de jubilaciones privadas, amiga de la familia de Mauricio Macri. 

La ex mujer de Arribas, Silvia Girón tuvo el decoro de renunciar luego de que este cronista publicara que se había ido en comisión al Gobierno de la Ciudad con un salario de la AFI.

Récord de ñoquis de Macri y Arribas en la AFI

La derecha realizó tal desastre que Caamaño está estudiando los decomisos judiciales de todos los autos de alta gama que pasaron por las manos de Arribas. 

No sólo le usaron los autos a Medina hasta fines de noviembre de 2019. 

El ex jefe de Jurídicos, Juan Sebastián “El Enano” De Stéfano –ligado al ex presidente de Boca, Daniel Angelici- y Herrera, asesor de Arribas, también habrían utilizado autos de alta gama del sindicalista Enrique Omar Suárez, apodado “Caballo”. 

Medina sigue detenido y Suárez recuperó la libertad, pero antes tuvo que padecer la cárcel durante el gobierno que se jactó de ser “la garantía de la República”.  

En diciembre de 2019, Suárez denunció que mientras estuvo preso lo presionaron para incriminar a la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. 

Los líderes republicanos de Macri: Elisa Carrió, Patricia Bullrich y Guillermo Dietrich, entre otros, estaban interesados en el control absoluto de los puertos y se dedicaron con ahínco a ese nicho. Mientras tanto, los espías de la AFI macrista usaban a destajo los autos de lujo de los sindicalistas apresados por el régimen. Claro que esto en Clarín no se  publicará. 

Una de sus plumas, Daniel Santoro, está procesado por el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. Santoro recibía “primicias” del espía inorgánico D’Alessio y está acusado por la coacción del ex gerente de PDVSA Argentina, Gonzalo Brusa Dovat –a quien entrevistó antes de que se presentase a declarar coaccionado por D’Alessio ante el fiscal Carlos Stornelli- y por la presunta extorsión al empresario Mario Cifuentes. 

Otra dos sus víctimas, Roberto Porcaro –quien fuera amigo personal de Néstor Kirchner- resultó sobreseído. 

Cuentan en el entorno del ex jefe del Ejército César Milani que Jorge Rendo, mano derecha de Héctor Magnetto de Clarín, habría osado intentar cooptarlo con una frase poco feliz: “Si trabaja con nosotros se le acaban los problemas judiciales y mediáticos”. 

Justo antes, un General retirado que viajaba seguido a Estados Unidos, le trasmitió a Milani en su despacho, “la preocupación de la embajada” por sus dichos que se “asemejaban a una especie de Hugo Chávez en Venezuela”.

César Milani fue absuelto por la desaparición del soldado Alberto Ledo. La noticia no le cayó bien al paladar de la derecha. Tampoco a la izquierda.  Un fiscal de Córdoba lo acusó a fines de diciembre por el presunto secuestro con tormentos de los hermanos Pedro y Ramón Olivera. La novedad se publicó en el diario  La Voz del Interior,  vinculado al Grupo Clarín y a Rendo. La legisladora intermitente Elisa Carrió dijo esta semana que Milani la amenazó con matarla. En el mismo reportaje sobre el caso Nisman afirmó que el ex secretario general de Interpol, Ronald Noble “trabaja para Irán”.

Quizá lo que molestó al status quo de la oligarquía anexada al capital financiero internacional fueron estos dichos de Milani que publicó el diario español El País: “Las clases altas creen que el Ejército les pertenece”.

¿Qué mejor para la CIA que atacar a un militar con identidad nacional en un contexto regional que incluye el golpe sangriento y racista contra Evo Morales en Bolivia donde impera una dictadura militar sostenida por Estados Unidos? 

Delegados

Como toda central de Inteligencia, la AFI tiene dependencias en diversos países del mundo. Pero Macri cambió la delegación en Washington por una en Miami. Así de insólito era el Pro. 

Otras seis delegados de la AFI deben retornar al país de forma urgente. Entre ellos un ex juez federal que pasó de redactar causas en Lomas de Zamora a imprimir informes confidenciales. 

Lo mismo ocurrirá con los delegados en Chile –uno de ellos eyectado tras el escándalo D’Alessio –. Son un tanto remolones para los mandados. 

Todo lo opuesto al ex delegado de Miami, quien habría operado de enviado especial de Majdalani para traer algunos artículos para la ocasión. 

La interventora Caamaño se topó con una oficina repleta de juguetes maquiavélicos para el espionaje. Se trataba de micrófonos, cámaras diminutas, y aparatos para asegurar teléfonos celulares y evitar que fuesen escuchados. 

El funcionario a cargo dependía de De Stéfano y Pablo Pinamonti. Dos auténticos centuriones del “Tano, pará, pará”, que como espías son excelentes corchos flotadores. Renunciaron a sus cargos al igual que Juan José Gallea –quien manejó las finanzas de la AFI durante el despilfarro macrista- y fue socio del rabino en fuga Sergio Bartolomé Szpolski y su protector Enrique “Coti” Nosiglia.

El curro de los pasajes

Hace unas horas, la interventora Caamaño decidió enviar a un funcionario profesional al exterior por unos días. Preguntó al área específica de la AFI cuándo costaba el pasaje y una voz le respondió que el precio era 101 mil pesos. 

-¿Cómo?- Inquirió la interventora. 

-Sí, viajamos siempre con la misma empresa.

¿Conclusión? Una disposición de 2012 obliga a los funcionarios a tramitar los pasajes de forma segura y registrada. Caamaño pagó 47 mil pesos el boleto de avión que le querían cobrar 101 mil. Se ahorró 57 mil pesos en un solo gesto. Lo que demuestra el dispendio de dinero al que estaban acostumbrados los espías en la gestión macrista. 

Así como inventaron que una vendedora de cosméticos podía ser jefa de personal de la AFI, habían organizado una agencia de viajes de asociados.  

Interior

La fiscal Caamaño designó a un delegado del Interior, quien estará a cargo de una auditoria en las bases de la AFI en las principales provincias de la Argentina. 

La interventora espera poder culminar en marzo un mapa detallado de lo que recibió y cómo hacer de la Agencia un lugar profesionalizado y eficiente que resguarde y proteja los principales intereses y recursos de la Argentina. Planea cambiar un artículo de la Ley de Inteligencia para empezar con otro paradigma la nueva etapa democrática. 

Por ahora, seguirá investigando los casos verdaderos de narcotráfico –no los decomisos truchos que publicitaba Patricia Bullrich-, sobre todo las bandas más peligrosas que operan en Santa Fe. 

Poco a poco, la AFI dejará de ser una asistente del Poder Judicial para dedicarse por entero a la verdadera inteligencia. 

La idea es transferir tareas a la Policía Federal Argentina (PFA), que posee cuadros y divisiones de elite. La Federal investigará los delitos complejos desde la Dirección de Inteligencia Criminal, que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación en coordinación con la Provincia de Buenos Aires y el resto de los distritos del país.

Con respecto a las escuchas judiciales, es muy probable como adelantó hace tiempo Nuestras Voces, que la DaJuDeCo dejé de existir y esa delicada labor pase al orden del Ministerio Público Fiscal, una vez que asuma su cargo el procurador propuesto por el Presidente. Se trata del juez federal Daniel Rafecas. De él dependerá esa decisión nodal, para evitar las filtraciones televisadas y el festival de escuchas que denunció el relator de la ONU, en mayo de 2019.

Festival de escuchas: 41 mil teléfonos intervenidos en 2018

Visitas

Cada tarde alrededor de las 16, la interventora Cristina Caamaño recibe a un delegado o delegada de las principales agencias de inteligencia del mundo. El primer visitante fue europeo. Como suele pasar la invitan al exterior y esperan recibirla en sus respectivos países. A ella le interesa aprender de experiencias novedosas como las de España, Alemania o México. Eso dependerá si la intervención de la AFI se extiende por 180 días más. Caamaño no quiere irse de excursión como Arribas en Brasil. 

Algunos años atrás durante su esplendor de la Sección Contrainteligencia, la delegación española de la SIDE era controlada por una ex novia de Antonio Horacio “Jaime” Stiuso. La llamaban “La Coneja”. 

Por una razón de honor, evitar cualquier comentario machista y desubicado.     

Como alguna vez escribió John le Carré: “Parecía indiferente a la intemperie y la intemperie a él”.

Comentarios

Comentarios

Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 29/02/2020 - Todos los derechos reservados
Contacto