La Policía de Larreta trabajó para la AFI

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Pese a que esta prohibido por ley, agentes de la Policía de la Ciudad trabajaron para la Agencia Federal de Investigaciones. El jefe de Gabinete de Horacio Rodríguez Larreta lo admitió ante una pregunta de la legisladora Victoria Montenegro. Ya habían sido denunciados policías infiltrados como activistas en marchas y espiando en escuelas públicas. El extraño caso del agente Arshak Karhanyan, desparecido en la Ciudad.

Por primera vez, a través de un documento de la Policía de la Ciudad se corrobora que agentes de esa fuerza dependiente de Horacio Rodríguez Larreta prestaron servicios a la Agencia Federal de Investigaciones, algo prohibido por ley. Así lo denunció Victoria Montenegro, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Antidiscriminación y Garantías de la Legislatura porteña.

A su vez, la propia Policía de la CABA, expuso a los agentes en un documento oficial en el que se detallaron los nombres de quienes prestaron servicios para Gustavo Arribas, el hombre del presidente Mauricio Macri al frente de los espías. La legisladora presentará en los próximos días un Pedido de Informes al Poder Ejecutivo. Por otra parte, Montenegro pidió información sobre el agente Arshak Karhanyan, a quien se vio por última vez el 24 de febrero de este año. La diputada calificó el caso como desaparición forzada y responsabilizó políticamente al vicejefe de Gobierno, Diego Santilli y al Secretario de Seguridad Marcelo D´ Alessandro por el caso.

En un documento interno de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el que se da cuenta de los cambios de dependencia de distintos agentes y al que tuvo acceso Victoria Montenegro, la legisladora corroboró que cinco integrantes de esa fuerza prestaron servicios en la AFI. En la sesión especial del 22 de noviembre en la que el jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad, Felipe Miguel, presentó su informe de gestión Montenegro le preguntó: “La ley 5.688 del Sistema Integral de Seguridad Pública solo permite las licencias extraordinarias firmadas por el ministro de Justicia y Seguridad por razón fundada que la justifique. ¿Usted está al tanto que hay policías haciendo tareas de inteligencia dentro de la AFI? ¿Su ministro le informó? ¿Quién controla las actividades que realizaron? Nosotros nos enteramos ahora que volvieron a sus dependencias policiales, pero ¿hace cuánto tiempo que estuvieron allí?”.

Ante la consulta el funcionario solo dijo que los servicios de los agentes de la ciudad fueron prestados por pedido de la justicia para tareas de custodia. “La respuesta fue peor de lo que nosotros sospechábamos. Eso no puede existir. La justicia no le pide a la AFI por un servicio de custodia, en todo caso la justicia directamente lo articula con la fuerza de seguridad. Pero además, la Policía Federal tiene un área específica de custodia”, explicó Montenegro a Nuestras Voces.

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“La policía no puede ejercer funciones dentro de los servicios de inteligencia. La sospecha es que la policía de la ciudad está siendo usada para hacer tareas de inteligencia y de persecución política”, aseguró Montenegro. De haber prestado servicios de custodia a pedido de la justicia, no se entiende por qué en el propio documento de la Policía de la Ciudad se menciona el pase de los agentes desde la AFI a las distintas dependencias policiales. “La AFI no actúa como organismo intermedio entre la justicia y las fuerzas de seguridad”, explicó la legisladora.

Montenegro señaló que los datos se filtraron de una orden del día interna de la fuerza y se preguntó cuántos otros casos hay, cuántos agentes brindaron servicios sin que quede registro.  “La ley de seguridad prohíbe que queden expuestos quienes brindaron servicios como agentes de inteligencia. En este caso estaban todos los datos de los agentes. Está mal que hayan estado en la AFI, la respuesta del ministro es irregular pero además dejaron en evidencia el nombre y los datos de los agentes que brindaron estos servicios”, sostuvo. “Esto es la prueba concreta, un dato fehaciente de agentes de la policía que prestaron servicios. Si lo hacen desde hace tres o cuatro años no lo sé, pero esta es la prueba de que prestaron servicios”, aseguró.

En ese contexto, la legisladora señaló que la gestión de Horacio Rodríguez Larreta destrozó el espíritu  con el cual nació la Policía de la Ciudad. “La ley de creación de esta fuerza de seguridad es muy progresista. Es una ley que nos hubiera permitido tener una policía calificada, de cercanía. No les alcanzó que fueran las fuerzas de choque, de represión contra los vendedores ambulantes, contra los senegaleses, contra los que protestamos en las calles estos años, no les alcanzó con que solo fueran una fuerza represiva sino que además los forman para que sean una fuerza de contra inteligencia. Teníamos una posibilidad maravillosa de tener una policía distinta y solo potenciaron lo peor”, aseguró Montenegro.

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La realización de tareas de inteligencia por parte de la policía de Larreta no son nuevas. En mayo de 2017 el portal El Destape reveló que tanto la Policía Federal como la de la Ciudad realizaron tareas de inteligencia a menores dentro de una escuela pública. En esa ocasión, el medio que conduce Roberto Navarro señaló: “Mediante la Orden 1462/2017 la Policía de la Ciudad dijo tomar conocimiento de que “integrantes del Centro de Estudiantes de la Escuela Normal Superior Nº 2 (distrito escolar 6) ‘Mariano Acosta’ se concentrarán frente a la mencionada escuela en defensa de la educación pública” a las 12 del 20 de abril. Pero los datos eran incorrectos: los alumnos tenían preparada una asamblea dentro de las instalaciones”. Sin embargo, la fuerza de seguridad “dispuso un operativo para una hora antes que incluyó efectivos armados y una brigada para que filme el evento. Fuentes del Ministerio de Seguridad porteño, que depende de Martín Ocampo, aclararon que tienen prohibidas las tareas de inteligencia y que la grabación de exteriores «se realiza en todas las manifestaciones para salvaguardar la labor policial».

El 1 de septiembre de ese año, a un mes de la desaparición de Santiago Maldonado una multitud participó en Plaza de Mayo de un acto reclamando su aparición con vida. La movilización terminó con incidentes. 31 personas fueron detenidas. Sin embargo, cuatro días después y luego que se tomara declaración indagatoria a quienes fueron privados de su libertad, el juez federal Martínez de Giorgi ordenó la liberación de todos los detenidos. Las defensas aseguraron que la causa fue armada por la policía. En una de las fotos que se viralizó el día de la protesta en las redes sociales se veía a una mujer tirando piedras con un buzo negro con capucha y en otra imagen a la misma persona con el chaleco de la Policía de la Ciudad.

El 18 de septiembre de 2017, el sargento Héctor Olivera, promoción 189 de la Policía Federal y trasladado a la Policía de la Ciudad fue retratado por el fotógrafo de Infobae Nicolás Stulberg. No estaba entonces con el uniforme de la fuerza, sino que vestía de negro, y su rostro fue registrado por la cámara cuando se levantó la capucha con la que escondía su cara. Estaba en medio de un grupo que tiró una bomba molotov en la puerta de la legislatura porteña y luego rompió vidrios del restaurante del Cabildo en medio de una marcha a 11 años de la desaparición de Julio López. Los manifestantes que se encontraban en el lugar aseguraron que aquellos que provocaron los incidentes no participaban del reclamo sino que eran infiltrados.

El misterio del policía desaparecido

Montenegro también cuestionó al jefe de Gabiente por la desaparición del policía de 27 años Arshak Karhanyan a quien se vio por última vez el 24 de febrero de este año. Ese día, entre las 12.46 y las 13.23 el agente mantuvo un diálogo en la puerta de su casa con el oficial primero Alejandro Herba. A las 14.15 salió de su departamento en Flores hacia la estación de subte de Primera Junta. A las 14.38 extrajo 2000 pesos del cajero automático ubicado en la estación. Ocho minutos después entró al Easy de Avenida Rivadavia y compró una pala de punta. Salió del local cinco minutos después con la pala en la mochila, el mango sobresaliendo. En la calle dobló a la izquierda, hacia Primera Junta. Después de unos pasos se detuvo y comenzó a caminar en sentido opuesto. Nunca más se supo nada de él.

Según describió Raúl Kollman en una nota publicada en Página/12, Karhanyan “se formó en el Colegio Militar, luego estudió informática en la Universidad Tecnológica Nacional y por esa especialización entró a Cibercrimen de la Policía de la Ciudad. Allí mantuvo una controversia a raíz de que se negó a firmar una parte de los análisis de las cámaras de seguridad del edificio Le Parc donde se produjo la muerte de Alberto Nisman. Resulta imposible vincular su desaparición con el caso del fiscal porque el peritaje se hizo en 2015 y Karhanyan desapareció en febrero de este año”. De esa dependencia fue trasladado a la División Exposiciones. Poco antes de desaparecer lo habían cambiado a la Comisaría 7-B. Según Kollman, no se descarta que su desaparición esté vinculada con su paso por la anteúltimo departamento en el que prestó servicios que es el que interviene en los allanamientos. “Hay un rumor de que en el marco de las operaciones hubo robos o irregularidades y que después se vendía parte de lo robado. Está la idea de que Karhanyan iba a presentar una denuncia por esos hechos, pero nada está comprobado”, sostuvo el periodista en Página/12. El agente Herba, con quien mantuvo su última conversación, al menos según los datos que existen a la fecha, fue su compañero justamente en Exposiciones.

La investigación penal está a cargo del fiscal Santiago Vismara y el juez a cargo de la investigación Alberto Baños tardó siete meses en aceptar a la familia como querellante. Según Kollman, “el fiscal Santiago Vismara le pidió al juez Alberto Baños el allanamiento de las dependencias de la División Exposiciones de la Policía de la Ciudad para buscar elementos que explicaran por qué Karhanyan no aparece desde febrero, pero el magistrado le dijo al fiscal que no estaban fundamentados los motivos de los allanamientos ya que hasta el momento no está claro que el joven haya sido víctima de un delito”.

De los elementos secuestrados en el departamento de Karhanyan no se obtuvieron datos de relevancia, a pesar que estaban allí los dos telefonos que utilizaba el joven y dos computadoras. Tanto el personal como el de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, en manos de la policía los datos desaparecieron. “El telefono personal de Arshak, un iphone 7 estaba bloqueado pero con la información salvaguardada. Ese modelo de telefono no permite la extracción tradicional de datos mediante la copia de los mismos por el sistema utilizado por la Policia de la Ciudad llamado UFED 4PC. La división Cibercrimen se encuentra en conocimiento acerca de que éste modelo de teléfono no puede ser peritado mediante ese sistema. Luego de que la División Investigaciones Especiales, Sección Análisis, Departamento de Cibercrimen recibiera el teléfono en funcionamiento con el objetivo de extraer la información, el mismo fuedevuelto a la Fiscalía con toda la información borrada. Esto significa que mediante un proceso de manipulación incorrecto, el teléfono resultó bloqueado con la consiguiente pérdida de la valiosa información que allí se encontraba. La fiscalía derivó el teléfono a Policía Federal, que logró restaurar el teléfono con una copia de seguridad de fecha 30 de enero. Pero los días más importantes no pudieron ser restaurados dada la intromisión producida por la División Cibercrimen”, explicaron desde el despacho de Montenegro. Y agregaron: “Una de las computadoras secuestradas en el domicilio del agente era nueva, motivo por el cual no encontraron información de relevancia. Y de la otra computadora, la División Cibercrimen nunca informó el resultado del peritaje. Luego la computadora fue enviada a la Policía Federal, pero hasta el momento tampoco hay datos del contenido”. Del telefono laboral tampoco encontraron información de relevancia.

Al respecto, Montenegro cuestionó al jefe de Gabinete: “Con todas las cámaras de seguridad que hay en la ciudad y con todo el personal policial existente, ¿cómo puede ser que no se sepa dónde está un oficial de la fuerza?. Sin duda es un caso de desaparición forzada”, aseguró la legisladora y responsabilizó políticamente al vicejefe de Gobierno, Diego Santilli y al Secretario de Seguridad Marcelo D´ Alessandro.

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Sabrina Roth

Sabrina Roth

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA). Es corresponsal de Telesur en Argentina y escribe colaboraciones en Página/12 y #LaGarcia.

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