Lo dice la Cámara Federal: Ramos Padilla investigará las extorsiones de Stornelli-D’Alessio

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La Cámara Federal de Mar del Plata dispuso que “el Juzgado Federal de Dolores continúe (…) las actuaciones principales por ser el juez que ha prevenido en las actuaciones”. Autorizó a Ramos Padilla a extender la acción penal más allá de la figura de la asociación ilícita y se manifestó en contra de “desmembrar” el expediente. Hoy declara el espía de la AFI, Hugo “Rolo” Barreiro como arrepentido y se complicaría más la situación de los fiscales Carlos Stornelli y Juan Ignacio Bidone, y de las legisladoras Elisa Carrió, Paula Oliveto y Mariana Zuvic. Habrían operado con el presunto agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio y los comisarios Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi. Las presiones para que Barreiro “proteja” a los agentes de la “La Casa” y el rol de Patricia Bullrich.  

En un fallo de 35 páginas, la Cámara Federal de Mar del Plata confirmó la competencia del juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, en la causa que investiga una asociación ilícita dedicada al espionaje ilegal de característica paraestatal, con el fin de confeccionar informes de inteligencia y contrainteligencia en el país y en el extranjero, la extorsión de empresarios, la coacción de testigos para el armado de causas penales en el fuero federal, y el lavado de cien millones de euros en una docena de países.

Si bien los camaristas utilizaron el término “provisoriamente” en la resolución, ese concepto está centrado en que para los jueces “la competencia resulta prematura para ser tratada en forma definitiva”, ya que como sostuvieron en la página 26: “los hechos investigados requieren de una mayor precisión a fin de que pueda ser perfeccionada la hipótesis persecutoria”. “Debe hacerse una determinación provisoria del Juzgado –dijeron los magistrados Alejandro Tazza, Eduardo Jiménez y Bernardo Bibel- que debe seguir investigando en el caso hasta tanto se cuenta con la totalidad de los elementos de juicio útiles para determinar las conductas jurídicas a ser analizadas”. ¿Qué significa esto? Sencillo: Ramos Padilla fue avalado por la Cámara de Alzada para que precise con exactitud todos los delitos presuntamente cometidos por el supuesto agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio, el agente de la AFI, Hugo Rolando “Rolo” Barreiro, los comisarios Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, y los fiscales Carlos Stornelli y Juan Ignacio Bidone. En esta etapa, Ramos Padilla podría extender la acción penal sobre las diputadas del ARI, Elisa Carrió, Paula Oliveto y Mariana Zuvic –quienes habrían utilizado los informes de espionaje ilegal de D’Alessio en sus denuncias y acusaciones públicas-; además de llamar a declaración indagatoria a los periodistas Daniel Santoro, Eduardo Feinmann y Luis Majul, entre otros. Con el agravante de que el testigo estrella-estrellado, Jorge Leonardo Fariña también sería invitado a declarar para que aclare su repentina voluntad denunciadora luego de haber visitado el despacho del ministro de Justicia, Germán Garavano en 2016, con el guión de al menos tres agentes de la AFI, dos abogadas y un abogado penalista –por ahora- que están siendo investigados e indagados por el juez federal de Dolores con rigor fundamentado en más de cinco mil fojas instruidas en dos meses. Es decir: Ramos Padilla avanzó como nadie en el llamado “objeto procesal” y fue considerado el juez natural de la causa y el que único que previno los delitos en curso.

Fallo de Cámara de Mar Del … by on Scribd

El fallo de la Cámara Federal de Mar del Plata corta de raíz los cuestionamientos del fiscal Carlos Stornelli sobre la competencia de Ramos Padilla y su situación  de rebeldía (es decir que no está a derecho) ya no sería bien vista ni siquiera por los jueces más conservadores del ala Atila de la Corte Suprema. ¿Qué “decencia” jurídica (palabra vilipendiada por Carrió luego de la derrota estrepitosa en Córdoba) tendría el fiscal Stornelli para requerir la comparecencia de imputados en las causas que investiga, si él mismo es un acusado que no asiste a la indagatoria ante un juez cuya competencia fue confirmada por la Cámara?

Las causas de los encuadernados con la foto de un cuaderno, la obra pública y el gas licuado –en algunas intervino el dúo dinámico de Pinamar: Stornelli/D’Alessio- están a la vera del naufragio penal y la desesperación crece como la depreciación del peso y el valor de compra del salario adentro del Ministerio de Seguridad y la AFI, donde Patricia Bullrich, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani están bajo la mira del arrepentimiento del espía “Rolo” Barreiro y sus deposiciones verbales.

Con todo, lo dispuesto por la Cámara podría interpretarse como el seguimiento de los recursos presentados por la querella de Maximiliano Rusconi. “Los argumentos de la resolución de Mar del Plata son algo que nosotros desde nuestra querella hemos apuntado desde dos aspectos. Por un lado técnico jurídico, con los precedentes de la Corte, y otro desde lo fáctico. En el primero, uno de los conceptos de la Corte es delimitar bien los hechos antes de definir la competencia, con lo cual eso no va a afectar ningún tipo de garantías de nadie. Y una vez que estén definidos esos extremos se revaluará el tema de la competencia. Desde lo fáctico, nosotros habíamos pedido un mejor proveer a la Cámara y al juez también, para que corroboren todos los hechos investigados, porque no son sólo los que mencionó el fiscal Juan Pablo Curi –aclaró Rusconi a Nuestras Voces-, cuando presentó el dictamen de incompetencia. Y a la vez, que se oficiase a la Comisión Provincial de la Memoria (CPM) para tener un mapa mucho más amplio de todos los hechos. Lo Cámara calificó esa requisitoria como abstracta, con lo cual nos parece que la decisión es una buena noticia”.

La AFI en llamas

En el último capítulo de la serie Game of Thrones la ira de la reina de los dragones, Daenerys Targaryen se transforma en un estado demencial de destrucción absoluta. Masacra a inocentes y enciende la pira de su odio subida al lomo del único dragón sobreviviente en la Guerra. Yendo de la ficción a lo real, este escenario de penumbras extendidas con el inminente arrepentimiento del agente renunciado en 2016, Hugo Rolando “Rolo” Barreiro, se asemeja al clima espeso que se vive en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Una alta fuente de Comodoro Py que conoce a los espías de la calle 25 de Mayo, precisó que Barreiro estaría complicado en la extorsión del empresario Pedro Traficante. Y no sería el único involucrado en el espinoso asunto. El agente especial que habría investigado el hecho fue conminado a retirarse al exterior con los gastos pagos para su prudente silencio. Y la causa que está a cargo del juez federal Luis Rodríguez podría dar un giro inesperado como los partidos de fútbol en el minuto 90. Algo que el lobbista judicial, Daniel Angelici, conoce bien.  Pero el caldo se espesa, mal. Y enfrente hay gente densa, no “caminadores de morral de cuero y anteojos”, como los que algún lunático irresponsable suele enviar cerca de abogados, jueces, y periodistas.

En estas horas, la jueza federal María Romilda Servini de Cubría analizaría pedir la urgente detención del ex espía de la SIDE, Raúl Martins, radicado presuntamente en el Norte de América. El sujeto en cuestión se sacó una foto alguna vez con el señor presidente, Mauricio Macri y su esposa Juliana Awada en un lupanar donde se ejercía la prostitución y la trata de personas. Todo fue denunciado por la hija de Martins, Lorena. ¿De quién es amigo su padre? De Horacio Antonio “Jaime” Stiuso. ¿Qué podría suceder? Cuentan los teóricos de la Guerra de la antigua China, que cuando un general enemigo era ofendido, había que prepararse para la vindicta. Y Stiuso no es parte del Ministerio Público Fiscal. No hace escritos, ni presenta dictámenes. Suele apostar con cosas que no tienen repuesto. Así que el pedido de extradición de Martins sería una cosa demasiado seria.

Todo mientras los dichos de Barreiro se hilvanan en su mente acosada por los fantasmas de las menciones de Marcelo D’Alessio, el fiscal Bidone, la ministra Bulrrich y su consorte, Guillermo Yanco. La momia estaría a punto de ponerse maloliente. ¿Barreiro apuntaría a Bullrich para salvar a Arribas y a Majdalani? Es muy posible. ¿Dirá algo de las bases de la AFI cerradas en la Provincia con el acuerdo de la gobernadora, María Eugenia Vidal? Quizás, sí. ¿Qué sostendrá sobre el tenebroso episodio de Ibar Pérez Corradi en la Triple Frontera? No puede infligir la ley de inteligencia. Y más cuando el abogado defensor de Pérez Corradi, Carlos Broitman, le dijo al juez Ramos Padilla que D’Alessio habría viajado a Ciudad del Este con un presunto grupo de “paramilitares” de Gendarmería para “cazar” a su cliente. Hubo balazos y heridos. Por eso Pérez Corradi se operó la cara y se cambió las huellas dactilares de sus manos.

Datos que Barreiro conoce. Fue agente de inteligencia desde 2002 hasta 2016. Entró con Miguel Ángel Toma y se fue con Arribas. Dicen que no tenía “ni para el café”, cuando D’Alessio lo contrató en la agencia de seguridad del country Saint Thomas de Esteban Echeverría donde él tiene una mansión y una docena de autos de alta gama.

Ahora es demasiado tarde para lágrimas. La tercerización del espionaje nativo en manos de potencias extranjeras hizo estallar el fuego de los dragones y no hay bomberos a la vista, ni héroes, ni lanzas para los monstruos.

Un viaje

El miércoles 15 habrá un testigo nuevo en la causa que investiga Ramos Padilla. Algunos lo llaman “El Colo”. Las fuentes del barrio de Avellaneda cuentan que conocería a la perfección la trama “del apriete” de la AFI al ex juez Luis Carzoglio, que se negó a encarcelar al dirigente camionero, Pablo Moyano, y el Gobierno de los republicanos, pero de Estados Unidos le hizo la vida imposible con “la independencia de poderes”.

“El Colo” se sentaría con Ramos Padilla y el fiscal incandescente Juan Pablo Curi. Crece la pavura en el Ministerio de Seguridad, la AFI, la Policía Bonaerense de Vidal y el Ministerio de Justicia de Garavano. El testigo televisado Fariña sobrevive en su cornisa bajo un potencial procesamiento por falso testimonio.

El fuego escala.

El hombre que ayer fue a la Casa Rosada y luego arrojó un revólver tiene 36 años y adhirió a Cambiemos. Trabajó como enfermero y lo echaron. Vivía de las changas y convivía con su madre. Su estabilidad anímica empeoró a medida que avanzó su situación de pobreza. Su acto es el reflejo de la alienación social. La ministra Bullrich allanó su casa. Su papá tuvo un infarto. La mamá está internada.

Dijo el poeta T.S. Eliot: “Esta es la forma en que termina el mundo: no con una explosión, sino con un gemido”.

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista y escritor. Columnista con Roberto Caballero en Radio del Plata. Distinguido con el premio Rodolfo Walsh que entrega la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata (2017). Fue editor de policiales en Tiempo Argentino.

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