Los jefes de la AFI de Macri procesados por espionaje político ilegal

Compartir

El juez Alejo Ramos Padilla procesó a los ex directores de la AFI que seguían órdenes de Mauricio Macri, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, por violación de la Ley de Inteligencia y abuso de autoridad por espionaje ilegal desde las Bases AMBA en 2017. Hubo seguimientos ilegales a miles de militantes opositores e infiltración en 18 partidos políticos, 61 gremios, cientos de cooperativas y organizaciones sociales. Tenían una obsesión contra CFK. Una discípula de los torturadores Camps y Etchecolatz estuvo a cargo de la base de Haedo/Morón. Las pruebas. 

El experimento duró un año y medio, pero causó el efecto de un elefante rabioso en un bazar de fina porcelana. 

La Agencia Federal de Inteligencia (AFI)  espió a partidos políticos, dirigentes gremiales y docentes de la provincia de Buenos Aires, organizaciones sociales, cooperativas, militantes opositores, y hasta a familias de víctimas de un pesquero hundido en el Atlántico Sur. Además de jardines maternales donde se distribuían bolsones de alimentos, actos de la actual Vicepresidenta de la Nación -por entonces senadora-, al periodista Horacio Verbitsky, la ministra Elizabeth Gómez Alcorta, el dirigente Luis D’Elía, entre otros referentes sociales; en una especie de magma del terror que se dispersó a través de las Bases AMBA de Quilmes, Haedo, La Matanza, San Martín Ezeiza, Pilar, Mar del Plata, La Plata, y Bahía Blanca desde mediados de 2016 hasta fines de 2017. 

Entre los rutilantes expertos en criminalidad organizada estuvo contratada una ex alumna de Ramón Camps y Miguel Etchecolatz en la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Se trata de Alicia Susana Nocquet, quien ingresó a esa fuerza en 1977 y se capacitó en la era de los campos de exterminio de la dictadura cívica-militar. 

Nocquet estuvo a cargo de la Base de Haedo/Morón desde donde se espió a CFK, Nuevo Encuentro, a Verbitsky, y la ministra Gómez Alcorta. Los partes llevanla impronta de la funesta Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA), que tuvo su momento de apogeo sangriento desde 1956 hasta mediados de los ‘90. 

Otro de los imputados es Daniel Salcedo, ex jefe de la Bonaerense y perito de parte de la jueza Sandra Arroyo Salgado en la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Salcedo y su amigo Antonio Vicente Melito, comisario retirado de la Policía de la Provincia de Buenos, que ingreso a la AFI el 2 de septiembre de 2016 y se fue en enero de 2018, “eran los coordinadores del Proyecto AMBA y asesores de Pablo Pinamonti”, quien ya fuera procesado por Ramos Padilla en otra de sus voluminosas resoluciones conectadas con la banda paraestatal del presunto agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio. 

Amba Procesamiento- Arribas- Majdalani by NuestrasVoces on Scribd

Según el juez Ramos Padilla, Salcedo y Melito recibían ordenes de Arribas y Majdalani, y se reunieron con ellos y con Pinamonti en varias oportunidades. También están investigados los espías Nicolás Carlos D’Giano, Marcos David Pannunzio, Eduado Miguel Rochi, Ricardo Bogoliuk, Pedro Oscar García, Andrés Máximo Masano, José Luis Fiorentino, y la mencionada Alicia Susana Nocquet, que habrían conformado un grupo de agentes orgánicos de la AFI que realizaron espionaje político, vulnerando la Ley con la cobertura del la estructura estatal que dependía directamente del ex presidente Macri, y los ex directores de la AFI, Arribas y Majdalani. 

Para ello, Arribas cambió la orgánica de la AFI con la directiva 558/2017 que le otorgó cobertura legal a las tareas ilegales de los agentes en la provincia de Buenos Aires, asignándole “funciones específicas” a la “Dirección de Reunión de las Bases AMBA”. 

“(…) Entre las funciones de la Dirección de Reunión Provincia de Buenos Aires detalladas en la resolución aludida, se especificaba la de “Planificar, dirigir y supervisar las actividades de reunión de información que se requieran sobre los factores de poder político, económico, psicosocial y el componente científico–tecnológico”, lo que daría cuenta que, incluso formalmente, se otorgaron facultades para realizar actividades expresamente prohibidas por la Ley Nacional de Inteligencia para servir de eventual cobertura legal a las acciones que se han volcado en los informes de inteligencia relevados a lo largo de la investigación”, subrayó Ramos Padilla.

Hundimiento del ARA San Juan: el testimonio de 15 familiares espiados por Macri por reclamar

La reconstrucción del juez probó que la AFI llegó a identificar a 525 personas que estaban vinculadas a Luis D’Elía. También vulneraron la intimidad de los visitantes de Fernando Esteche en la cárcel, un punto que está anexado a la causa que tramita en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora a cargo de Juan Pablo Augé. 

En suma, a la AFI macrista le interesaba desde quiénes iban a las actividades de Cristina con sus números de patentes de automóviles y datos fiscales, hasta la militancia del Frente de Izquierda, La Cámpora, La CTEP, y las organizaciones sociales con bases en la provincia. La lista es amplia e incluye desde organismos de derechos humanos como HIJOS o la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) hasta los partidos políticos. La obsesión alcanzó a los sindicatos para intentar controlar a los docentes que pedían una paritaria nacional. 

El gobierno de Macri estaba nervioso y buscó arrasar el conflicto con espionaje.

Llegaron al colmo de seguir a dos hermanos militantes de “Resistiendo con Aguante”, que habían asistido a un acto de Hugo Yaski y la  CTA en Provincia. Sucedió luego del 7 de octubre de 2017, cuando Santiago Asnes (una de las tantas víctimas de espionaje ilegal) mantuviera un cruce verbal con la ex ministra Patricia Bulrrich por la desaparición de Santiago Maldonado.  

La AFI también persiguió a la izquierda como reflejamos aquí, al Peronismo provincial, al embajador en Brasil, Daniel Scioli,  y los máximos referentes de La Matanza, como la vicegobernadora Verónica Magario y Fernando Espinosa, la UOM y la UOCRA. También estuvieron bajo vigilancia los empleados de Cresta Roja y los médicos y enfermeras del Hospital Posadas. 

Los partes de espionaje ilegal seguían las protestas por el caso Maldonado con comentarios despectivos y evaluaban cómo ese hecho -aún no resuelto- podría influir en la imagen de Macri y Bullrich. 

Lo propio realizó la AFI con el comité por la liberación de Milagro Sala y los familiares del buque pesquero “El repunte”, que se hundió en 2017. 

Como denunció la actual interventora de la AFI, Cristina Caamaño, con respecto al submarino ARA San Juan, el interés de los espías de la AFI estuvo centrado en anticiparle información diferencial a Macri y así evitar tropiezos en el relato oficial de la Armada y el ex ministro Oscar Aguad en la base de Mar del Plata.

“El Proyecto AMBA implicó el restablecimiento de una práctica de los servicios de inteligencia que se creía superado. Una vuelta atrás en los logros de la democracia y la protección de las libertades políticas y los derechos individuales”, dijo el magistrado en su resolución de casi mil páginas.

Uno de los imputados, ex jefe de la base de Mar del Plata, Nicolás Iuspa Benítez confesó en su indagatoria que destruyó todos los documentos de esa base de la AFI desde diciembre de 2015 hasta enero de 2020. Desde la intervención de la AFI se informó al Juzgado Federal de Dolores, que no existió ninguna orden de la Agencia para tomar semejante decisión. ¿Qué buscaba esconder Iuspa Benítez?

Base Mar del Plata: el espionaje político macrista por dentro

El espionaje a los familiares de las víctimas del ARA San Juan y un pesquero que naufragó en el Atlántico Sur.

“Se dejó constancia que Nicolás Iuspa, ejerciendo el cargo de jefe de la delegación Provincial de Mar del Plata efectuó la destrucción de toda la documentación mencionada sin el acta de destrucción y que manifestó que ello se debió a que recibió una orden telefónica que cumplió en soledad”, contextualizó el juez Ramos Padilla en la página 953. 

“Se ha podido acreditar la existencia de órdenes directas emanadas desde las máximas autoridades de esa cartera con el objeto de relevar un mapa de todas las actividades políticas de la provincia más densamente poblada del país –redactó Ramos Padilla-. Para ello se produjeron y almacenaron una innumerable cantidad de documentos a partir de la infiltración en manifestaciones públicas, la compulsa de redes sociales, la participación encubierta en reuniones políticas y el acceso a bases de datos de acceso restringido”

Epílogo

Ramos Padilla trabó un nuevo embargo de 20 millones de pesos para Arribas y Majdalani y 10 millones para los ex jefes de las bases AMBA, a quienes también les incautó los pasaportes. 

Sin embargo, al cierre de esta edición, las defensas de Arribas y Majdalani pidieron poder viajar de vacaciones. Un trámite que presentaron ante la Justicia Federal de Lomas de Zamora. 

Arribas anhela irse a un exclusivo sitio en San Martín de Los Andes y Majdalani a Miami, Estados Unidos. 

Milagro Sala lleva 1797 días presa injustamente. 

La hegemonía mediática y la casta judicial con dos jueces de la Corte designados a dedo por Macri, buscan que Amado Boudou sea humillado de nuevo con la cárcel y el pijama. 

Lo propio se repite con la campaña constante contra CFK y la repetición de su nombre “Cristina”, que hubiese dado para cientos de conferencias de Freud, Jung y Lacan. 

La AFI espió a merenderos. ¿La excusa? Para ellos había “bandas criminales”. En un líbelo de escasas carillas presentado en noviembre pasado, la ex jefa de la base de Haedo, Alicia Susana Nocquet se excusó por la búsqueda de “criminales” allí y dijo que habría una especie de mafia que “robaba alimentos”. Textual. 

Parece que algunos quisieron ser como Le Carré, pero se convirtieron en sinvergüenzas muy peligrosos. 

Indagan al secretario de los secretos ilegales de Macri

La AFI macrista espió a 18 partidos políticos, 46 organizaciones sociales y de Derechos Humanos, y 61 sindicatos, 13 de ellos, docentes de Buenos Aires, que  estaban en conflicto con la ex gobernadora María Eugenia Vidal y su ex ministro de Seguridad, actual legislador Cristian Ritondo, quienes no podían desconocer el aparato opresivo de la AFI. Cuando Majdalani concurrió a la Comisión de Control de los Organismos de Inteligencia admitió que la AFI llegó al territorio bonaerense tras un acuerdo entre ella y Vidal. 

Lo cierto es que el macrismo desperdició 21.724 millones de pesos en gastos reservados de la AFI. ¿Cuántas vacunas contra el Covid-19 podrían pagarse con ese dinero arrojado a los sótanos de la democracia?  

No fue un libro de H. G. Wells. 

Fue la Argentina de Macri. 

Comentarios

Comentarios

Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 27/01/2021 - Todos los derechos reservados
Contacto