Los juguetes son binarios y machistas

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Domingo de Reyes y Navidad son los momentos donde nos volcamos como sociedad a la compra de regalos. El observatorio de géneros del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) realizó un relevamiento de 240 juguetes. Se constató que productos idénticos con versión “masculina” y “femenina” son hasta un 300% más caros en su versión “femenina”, fenómeno conocido como “impuesto rosa”. El estudio concluye que la mayoría de los juguetes reproducen la ideología de género binaria niños–niñas: para “ellas” la oferta está orientada al cuidado y la belleza; para “ellos”, al deporte y la violencia.

Las formas de desigualdad entre los géneros se manifiestan en todo tipo de prácticas sociales cotidianas. Efectuar regalos a niñes en el marco de las fiestas de fin y principio de año es una actividad que, aunque muchas veces se lleva a cabo de forma acrítica, conlleva estereotipos de género arraigados en la sociedad. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) realizó un relevamiento de 240 juguetes en 8 sitios online de jugueterías y supermercados, bajo el filtro “los más vendidos”, permitiendo analizar tanto la oferta de juguetes como las prácticas de consumo.
En el total del relevamiento realizado, el 40% de los juguetes destinados a las niñas están vinculados a las tareas de cuidado, siendo la oferta de muñecos bebés la más repetida. Madres cuidadoras como principal mandato en los juguetes desde la niñez. También aparecen otro tipo de juguetes asociados a los roles reproductivos como los sets de cocina, planchas y fábricas de tortas y helados. La imposición de tareas de cuidado y reproductivas tiene grandes posibilidades de ser legitimada y enraizada en nuestros imaginarios si desde las primeras formas de socialización (aún desde el aspecto lúdico) se ubica a las mujeres en ciertos roles y espacios. La segunda categoría más relevante en los juguetes más vendidos para niñas es la asociada a la belleza y cuidado personal, representando el 32% de la oferta, como por ejemplo una valijita con productos de peluquería y maquillaje.

Si para las mujeres siguen las ofertas relacionadas a princesas y castillos encantados, en el caso de los varones aparecen los roles en torno al deporte, salvar al mundo, ser creativos e ingeniosos. La categoría más importante en la oferta de juguetes para varones es la de deportes, con un 30% principalmente vinculado al fútbol. La segunda categoría en la oferta para varones es aquella vinculada al ejercicio de la violencia, con un 26% de la oferta constituida fundamentalmente por pistolas de juguete. Este número alerta sobre la vinculación de la violencia y la idea de masculinidad hegemónica a la luz de problemáticas sociales como son los femicidios y las múltiples formas de violencia ejercida sobre las mujeres.

“Impuesto rosa”

En economía feminista la noción de “impuesto rosa” alude a la existencia de un sobreprecio en la versión “femenina” de productos idénticos o prácticamente idénticos, cuando se lo compara con la versión masculina. Por un lado, las mujeres perciben ingresos un 27% más bajos que los varones en promedio y por otro, fenómenos como el impuesto rosa, erosionan su poder adquisitivo en una estructura de costos diferencial a través del consumo.
En el relevamiento de juguetes efectuado por CEPA también se constata esta forma de discriminación hacia las mujeres a través de los precios. En los casos de juguetes prácticamente idénticos, las versiones “femeninas” manifestaron un sobreprecio de entre el 3% y el 300%. Por el contrario, no se constataron casos a la inversa donde existieran sobreprecios en la versión masculina.


Pensar los estereotipos de género es reflexionar sobre una división de roles que atraviesa el conjunto de la sociedad y también la economía. Que las mujeres dediquen tres horas diarias más que los varones a la realización de tareas reproductivas y de cuidado no remuneradas condiciona el tipo de inserción laboral más precaria al que pueden acceder en el mercado de trabajo formal e informal. Cuestionar los estereotipos es también cuestionar la desigualdad económica y otro tipo de problemáticas sociales sumamente acuciantes como la violencia hacia las mujeres y su cosificación.

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Débora Ascencio

Débora Ascencio

Periodista especializada en economía. Integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), becaria doctoral de CONICET y docente de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Sociología y maestranda en Sociología Económica.

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