Los torturadores de Malvinas a indagatoria

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Luego de 11 años, finalmente, 18 militares acusados de torturar a ex combatientes de Malvinas deberán prestar declaración indagatoria. Los denunciados, por primera vez, tendrán que dar explicaciones ante el juez federal Federico Clavete sobre los “estaqueamientos”, enterramientos en pozos de agua helada o las muertes por hambre como castigo de los soldados durante la guerra. La lista de los militares citados.

Los ex combatientes de Malvinas que sufrieron las torturas de sus propios superiores en plena guerra saben lo que es batallar. Después de once años de pelear en tribunales con su pedido de Justicia, lograron que por primera vez 18 militares acusados sean citados a indagatoria por la justicia federal.

“Es un punto de inflexión en la causa. Comienza otra película”, afirmó el abogado del CECIM-La Plata, Jerónimo Guerrero Iraola, a Nuestras Voces. “Ahora los denunciados, por primera vez, van a tener que dar explicaciones en la Justicia. Van a ser anoticiados de los delitos de los que se los acusa con lo cual comienza otra instancia que nos obliga a pensar nuevas tácticas de abordaje porque hasta ahora casi toda exteriorización de conducta estaba orientada a que no nos cerraran el expediente”, explicó el letrado. “Es el paso procesal más significativo en once años de vida de la causa”, añadió.

Esta decisión que tomó el juez federal Federico Clavete es una respuesta a la solicitud que realizó el 11 de mayo pasado el titular de la Fiscalía Federal de Río Grande, Marcelo Rapoport, quien con la asistencia de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, requirió la detención y las declaración indagatoria de 26 militares acusados de torturar a sus soldados durante el conflicto bélico. Para el fiscal no caben dudas: los crímenes, perpetrados en el marco de la última dictadura cívico-militar, deben ser considerados de lesa humanidad.

La presentación que entonces realizó el Ministerio Público Fiscal se circunscribía a 22 hechos de torturas ocurridos en la Isla Gran Malvina, en el ámbito de la Fuerza de Tareas Yapeyú.

Allí tuvo desempeño el Regimiento de Infantería N°5 –dependiente de la III Brigada de Infantería–, al que estaban subordinadas cinco Compañías militares. Se trata de un nuevo abordaje del caso que desde que se inició, en 2007, a la fecha, acumuló 95 denunciados, 105 casos y más de 120 denunciantes.

Los citados, todos ex integrantes del RI5, son: Miguel Ángel Garde, Belisario Gustavo Affranchino Rumi, Eduardo Luis Gassino, Jorge Oscar Ferrante, Emilio José Samyn Duco, Jorge Guillermo Díaz, Luis Alfredo Manzur, Raúl Antonio Linares, Pablo Emilio Hernández, Claudio Tamareu, Jorge Arnaldo Romano, Ramón Eduardo Caro, Sergio Alberto Guevara, Oscar Luis Contreras, Francisco Gabriel Rivero, Oscar Albarracín, Ramón Desiderio Leiva y Gustavo Adolfo Calderini.

Entre los actos de tortura que son analizados se destacan “estaqueamientos” y “enterramientos”, cuyas consecuencias implicaron hasta amputaciones de miembros inferiores en las víctimas.

De acuerdo a la reconstrucción de los investigadores, la superioridad utilizaba las vejaciones para controlar las supuestas indisciplinas que generaban las penurias que padecía la tropa a causa de la falta de abrigo y, sobre todo, de comida en plena guerra.

Los torturados de Malvinas

La citación

Calvete, titular del juzgado federal de Río Grande, consideró “que deviene pertinente llevar adelante las medidas” dado que “existe la posibilidad de que se trate de delitos de lesa humanidad”.

El magistrado fundamentó su decisión en el “avance de la investigación, que si bien no ha concluido, ha permitido incorporar cuantiosos elementos probatorios” que “permiten sospechar” la comisión de los mentados delitos.

La fecha en que los imputados deberán prestar declaración indagatoria aún no fue precisada. El juez decidió que se difiera “la fijación de la fecha en que se celebrarán las respectivas audiencias, hasta tanto los nombrados sean debidamente notificados”.

“El fiscal pidió 26 detenciones y el juez llamó a 18 militares. Tendremos que ir evaluando por qué esta diferencia de números pero en sí, la citación, es un dato hiperpositivo”, resaltó Guerrero Iraola.

Según explicó el abogado, la respuesta del juez demoró 7 meses –el pedido del fiscal data de mayo– porque había dos incidentes en la Cámara de Comodoro Rivadavia. “Entendemos que el juez quiso esperar a ver qué decidía la alzada”, indicó.

“En once años de causa es la primera vez que citan a los acusados a indagatoria. Son 95 las personas las denunciadas. Y 26 las requeridas este año por lo que queda muchísimo por transitar. Pero esta citación es el paso procesal más significativo del expediente”, definió Guerrero Iraola.

Desde la fiscalía, coincidieron: “Estamos muy satisfechos como equipo de este paso procesal trascendente para el avance de la causa”, indicaron.

La reacción de los torturadores de Malvinas

Las torturas

Un soldado del Regimiento de Infantería Mecanizada Nº 5 (RIM 5) contó que estuvo aproximadamente diez horas enterrado hasta el cuello junto a otros compañeros y que durante todo el tiempo que duró el “castigo”, no le dieron comida ni agua. Mientras estaba enterrado caía agua nieve y bombardeaban. Relató también, y así se desprende de diversos testimonios, que cuando los desenterraron, uno de sus compañeros fue “sacado de allí en camilla y luego fue internado”. ¿Qué crimen habían cometido? Habían robado una oveja por el hambre que pasaban. Testimonios como estos se multiplican.

Otro ejemplo. “A los que no eran judíos, Eduardo Flores Ardoino les hacía poner sus manos y pies en agua congelada. A mí me metía hasta la cabeza. Y me orinaban estando estaqueado”, narró Silvio Katz como si el tiempo no hubiera transcurrido. Su testimonio es uno entre tantos de soldados que fueron enviados por la dictadura cívico-militar a combatir en el archipiélago austral y fueron torturados por sus superiores. Katz tenía apenas 19 años cuando llegó a Malvinas en 1982. Integraba el Regimiento 3 de La Tablada. En 2009 sumó su historia a la denuncia que iniciaron los ex combatientes.

“En esta causa surgen testimonios que relatan la muerte de varios soldados argentinos por hambre porque los militares utilizaban el hambre como castigo”, afirmó Ernesto Alonso, secretario de Derechos Humanos del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata. “Utilizaban la turba malvinera o pozos de agua helada para hacer enterramientos como castigo”, añadió.

El caso

La causa se inició en 2007 cuando el abogado y ex subsecretario de DD.HH de Corrientes, Pablo Vassel, impulsó una denuncia en la que reunió una serie de testimonios de ex combatientes que denunciaban haber sido torturados en plena guerra por oficiales y suboficiales. Con el paso del tiempo se fueron sumando casos. En la actualidad superan el centenar. Un actor clave en el empuje de esta historia es el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata.

“La citación a indagatoria es un hecho histórico que va a permitir dar vuelta la página de un proceso de ocultamiento e impunidad que dejó la dictadura militar con respecto a am Malvinas”, consideró Alonso, un histórico integrante del CECIM-La Plata, en diálogo con este medio.

“Hemos trabajado durante todos estos años una causa que por algunos momentos parecía no tener posibilidad de continuar pero a través de la tarea de nuestro equipo jurídico y del apoyo de distintos organismos del Estado, como la Comisión Provincial por la Memoria que se presentó como querellante, en el  último tiempo hemos revertió esta situación”, agregó el excombatiente.

Alonso, que está desde el inicio de la causa batallando para que se haga Justicia, recordó que tuvieron “que enfrentar los aprietes de la corporación de la impunidad, que no quiere que estos hechos trasciendan y amenazan a todo aquel que da un testimonio de lo que le sucedió en Malvinas”.

Acto seguido explicó que cada uno de sus compañeros pretende “que haya una reparación, que se realice un juicio oral y los responsables sean condenados de acuerdo a los delitos que hayan cometido”.

“Estamos en una etapa muy importante. Creemos que se abrió una posibilidad para que muchos más compañeros, porque sabemos que hay más, puedan hablar y contar su historia y así buscar justicia”, concluyó.

Desde su apertura, la denuncia fue respaldada por los jueces de primera instancia que intervinieron y luego por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, que consideró que los delitos fueron crímenes contra la humanidad. La valoración no es menor: de no serlo habrían prescripto. Pero el caso tuvo un giro cuando llegó a la Cámara Federal de Casación Penal que revirtió la postura de las instancias inferiores. El panorama se agravó para los ex soldados cuando la Corte Suprema de Justicia desestimó el pedido de revocatoria efectuado por el CECIM La Plata para que se revea el rechazo al recurso extraordinario presentado contra la mentada sentencia de la Casación Penal. Los supremos desistieron de tratarlo, después de tener la causa durante 3 años en el cuarto piso del Palacio de Tribunales. Entonces los ex combatientes decidieron acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Mientras allí se debate el caso Taranto, que fue el que llegó a la Corte en su momento, en Río Grande vuelve a motorizarse el expediente. Y con fuerza.

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Franco Mizrahi

Franco Mizrahi

Especialista en periodismo de investigación. Trabajó en la revista Veintitrés, Tiempo Argentino, Infojus y El Cohete a la Luna. Actualmente escribe en los portales Nuestras Voces y El Destape y en las revistas Acción y Contraeditorial. Editó los libros “Macri el año perdido”, de Roberto Caballero (Planeta); y “Radiografía de la corrupción PRO” (Planeta).

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