Macri y Dietrich quiebran Aerolíneas: el mayor déficit en 10 años

Compartir

El gobierno de Mauricio Macri está llevando intencionalmente a Aerolíneas Argentinas a la quiebra. En el último año perdió 14,7 mil millones de pesos, contra los 5 mil millones del año anterior. En 10 años nunca antes hubo tamaño déficit y ya anunciaron que en 2019 van a perder más. Las sanciones a los tripulantes que critican a Macri y al ministro Dietrich por altoparlantes son apenas un capítulo de la pelea con los trabajadores. El objetivo es eliminar las condiciones de trabajo garantizadas por convenio y entregar las rutas áreas a empresas extranjeras. Flexibilización laboral y extranjerización de la economía en modo avión.

El gobierno avanza con su plan para terminar con Aerolíneas Argentinas. Luego de habilitar el ingreso de las low cost al mercado aeronáutico, beneficiar a las empresas privadas mediante la desregulación tarifaria, retirar subsidios y entrar en una guerra mediática con los trabajadores, la aerolínea de bandera arrojó en el balance de 2018 su mayor déficit de los últimos 10 años. El plan es mostrar una empresa deficitaria para el Estado, permitiendo que el mercado aeronáutico sea dominado por los privados. El Presidente de Aerolíneas, Luis Malvido afirmó que “este año va a ser peor que el año pasado” y el ministro de transporte, Guillermo Dietrich reconoció que la eliminación de la banda tarifaria que él mismo impulsó tuvo un impacto negativo para la industria. Mientras tanto Avianca, que le compró a la familia Macri su flota de aviones privados, se presentó en concurso de acreedores. “La revolución de los aviones” está a punto de estrellarse. 

Balance negativo

El balance de 2018 es inobjetable: un déficit de $ 14.698.120.083 correspondiente al ejercicio de Aerolíneas Argentinas. A eso hay que sumarle los resultados de Austral, Optar, Jetpaq y Aerohandling, con lo que la pérdida total arroja un saldo aproximado de 21.800 millones de pesos a un valor promedio del dólar en 2018 de $28,1 (tal como aparece en la página 6) con lo que da una pérdida de U$S 776 millones de dólares

“El mejor equipo de los últimos 50 años”, según el presidente de la Nación Mauricio Macri, generó el mayor déficit de la aerolínea de bandera en los últimos 10 años. ¿Cómo se llegó a esta situación? ¿Fue impericia o fue una decisión política?

El gobierno muestra sólo las cifras que el Estado le aporta a Aerolíneas y quiere demostrar como un éxito que va bajando el aporte. Sin embargo con la devaluación de 2018 el ingreso en dólares bajó (mientras los costos en dólares subían por el precio Internacional del combustible). 

“En 2018 Aerolíneas Argentinas facturó un 52% menos que en 2017”, explica Gustavo Lipovich, Investigador y docente de la UBA, geógrafo y especialista en mercado aerocomercial y desarrollo económico-territorial. “Lo más grave es que el aporte estatal fue de 190 millones de dólares cuando en realidad se perdieron cerca de 780 millones de dólares en 2018”, agrega. 

Desde su asunción como presidente, Mauricio Macri prometió llevar adelante lo que denominó como “revolución de los aviones”, que no es otra cosa que la privatización del mercado aéreo con el ingreso de las low cost (FLYBONDI, JETSMART) y la asignación de rutas comerciales a empresas oligopólicas como LATAM, AVIANCA, COPA, NORWEGIAN AIRLINES, a las que el Estado explícita o implícitamente renuncia a ocupar. 

Las mentiras de Macri sobre Aerolíneas

Esta apertura comercial avanzó en detrimento de Aerolíneas Argentinas que fue perdiendo terreno en materia de rutas comerciales, en subsidios por parte del Estado para ofrecer un servicio de calidad (que le permitió ser el primer miembro sudamericano en integrar la Alianza Sky Team), todo esto teniendo que enfrentar los ataques que el propio presidente Macri  expresa cotidianamente para deslegitimar y estigmatizar a la empresa y sus trabajadores.

Mariano Recalde fue Presidente de Aerolíneas Argentinas desde el año 2009 y hasta finales del 2015. Recalde explica: “Cuando el Estado tiene que hacerse cargo de la administración de Aerolíneas Argentinas en 2009, el déficit de Aerolíneas era de casi 900 millones de dólares (el 80% de su facturación anual). A partir de la reestatización, a base de volar más y mejor -más frecuencias, más destinos, mejor puntualidad y mejor servicio- la empresa fue aumentando los ingresos que poco a poco iban acercándose a los gastos que implicaban el mantenimiento de un servicio tan complejo”.

Recalde afirma que en 2015 (último año de su gestión al frente de Aerolíneas Argentinas) el déficit de la empresa fue de 160 millones de dólares (un 8% de la facturación anual).  

Por su parte, en declaraciones públicas, el actual presidente de Aerolíneas Argentinas, Luis Malvido afirmó que “este año va a ser peor que el año pasado, todavía no sabemos cuánto”. Además reconoció que «hay una gran competencia en el mercado local, fuertemente impulsada por LATAM, que está haciendo bajas de precios muy agresivas”.

La semana pasada, luego de una reunión con funcionarios del gobierno nacional, los sindicatos aeronáuticos señalaron en un comunicado que el Ministro Dietrich  por primera vez admitió que la eliminación de la banda tarifaria tuvo un impacto negativo para el sector, reconociendo además los problemas que enfrentan todas las empresas aerocomerciales del país, particularmente los casos de Andes y Avianca Argentina, pero deslindó responsabilidades afirmando que “acá como en todo el mundo hay empresas que nacen y que desaparecen”.

Un buitre socio de Macri para destruir Aerolíneas

“El resultado ha sido una guerra de precios salvaje con ventas de pasajes que llegaron a un peso por tramo y que en promedio genera tarifas que no alcanzan en la mayoría de los casos para cubrir el combustible de los vuelos”, explica Recalde al referirse a lo que el gobierno de Macri denominó como “revolución de los aviones”.

De esta manera se avanza hacia la quiebra de un sector aerocomercial con compañías que presentan pérdidas y en el que la mayoría corre peligro de subsistencia (cuando no ha dejado de volar -como el caso de Avianca-). La compañía que más sufre esta situación es Aerolíneas Argentinas que es la compañía aérea más grande del país y la que mayor porción del mercado atiende.

De la revolución a la devolución de los aviones

Este viernes 20 de julio Avianca solicitó su concurso de acreedores luego de suspender sus operaciones por 90 días y solicitar el concurso preventivo de crisis. La crisis de la empresa es paradigmática ya que posee fuertes vínculos con la familia Macri.  

Tal como fue publicado en Nuestras Voces en febrero de 2017: “Primero le vendieron la empresa familiar Mac Air a Avianca en una clara venta ficticia: los gerentes y los apoderados siguen siendo los mismos”, para luego otorgarles las rutas comerciales más redituables. Ya en ese momento desde este portal se anticipaba el inicio de un plan para “terminar con Aerolíneas Argentinas”.

“La revolución de los aviones tiene tres ejes: Crecimiento de Aerolíneas Argentinas, fomentar el ingreso de nuevas empresas, que crezcan las existentes y fomentar las infraestructuras”. Esto aseguraba el ministro de transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, el 24 de abril del 2018 durante su exposición en la Comisión de infraestructura, vivienda y transporte.

Fracasó «la revolución de los aviones» de Dietrich

Además agregó: “Se nos mintió cuando nos decían que no podían entrar más aerolíneas y no es así, nosotros decíamos que tenían que venir más competidores pero para esto aerolíneas tenían un rol fundamental”.

En dicha exposición citó como ejemplo de su “revolución” a la empresa Andes. Sin embargo, en octubre del mismo año, la aerolínea Andes anunciaba despidos y cancelación de rutas. “Teníamos una flota y una estructura pensada para nueve aviones y pasamos a una para cinco: 40% menos de gente y 40% menos de estructura», explicó su gerente comercial, Bernardo Racedo Aragón. Una de las principales causas de esta crisis fue la megadevaluación que impulsó el gobierno durante el 2018. 

La megadevaluación del 2018 afectó el salario real de los argentinos, por otro lado “las tarifas -medidas en dólares- se han reducido significativamente mientras que la mayoría de los costos de las aerolíneas que están dolarizados se han vuelto una carga cada vez más difícil de financiar”, explica Recalde

La desregulación de los aviones

Lo cierto es que, tal como lo publicó Nuestras Voces en noviembre del año pasado, las decisiones políticas del presidente Macri y del ministro Dietrich violan ley  26.466 que expresa “Declárense de Utilidad Pública las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral”, que en su artículo 3º detalla: «Para garantizar la prestación de los servicios, su ampliación y mejoramiento, el Poder Ejecutivo nacional instrumentará los mecanismos necesarios a los fines de cubrir las necesidades financieras derivadas de las empresas mencionadas en el artículo 1º de la presente ley, acorde al artículo 26 de la Ley 26.422 de Presupuesto de la Administración Pública Nacional». 

Luego de observar todo este circuito promovido por la actual gestión, se observa la trampa de mostrar a una empresa debilitada, contradiciendo lo que plantea el marco legal. 

En dicha publicación también se detalló que el actual Presidente de Aerolíneas Argentinas, Luis Malvido, que insistía  en instalar una inexistente quiebra virtual de la empresa, no lo hacía de manera azarosa, ya que la opción de privatizar no es posible. Lo prohíbe la Ley 26412 en su Artículo 9: «En ningún caso el Estado nacional cederá la mayoría accionaria de la sociedad, la capacidad de decisión estratégica y el derecho de veto en las decisiones de la misma». Entonces, la opción para habilitar el dominio del mercado por parte de empresas privadas es quitar del medio a Aerolíneas Argentinas con maniobras que permitan debilitarla desde lo financiero-como demuestra el actual balance- y ante la opinión pública, para que LATAM, AVIANCA y COPA, entre otras, absorban la totalidad del mercado aeronáutico argentino.

La unidad sindical no vuela por los aires

Otra de las herramientas que se había utilizado en términos discursivos es el concepto de “baja de pasajeros” como estrategia para generar -y justificar- esos números negativos dentro de la línea de bandera: 

  • El Estado renuncia a rutas aéreas que luego toman las privadas. Se decidió desde la gestión la suspensión de la operación de varias rutas con gran demanda de pasajeros: Buenos Aires-Barcelona; Córdoba-Miami; Buenos Aires-Brasilia. Una vez que se retiró Aerolíneas Argentinas, todas fueron tomadas por empresas extranjeras (Iberia, American Airlines) y aumentaron las frecuencias.
  • Por otro lado la restricción deliberada de las operaciones internacionales desde Aeroparque y el dato -que no es menor- de que empresas como LATAM comenzaron en los últimos meses a realizar vuelos locales desde sus terminales de Ezeiza. Ambas acciones que en los últimos meses complican la situación principalmente  de Aerolíneas Argentinas, ya que cubría el 50% de las operaciones internacionales.

Otro de los puntos principales es el de las tarifas por debajo del precio de mercado de nuevas empresas  low-cost, imponiendo competencia desleal violatoria de la ley 19030.

La ley 19030 desarrolla en materia de regulación de tarifas -siempre haciendo eje en los beneficios para las aerolíneas de banderas, nacional y extranjeras- los siguientes artículos: 

Art. 22. — Para la fijación de las tarifas a regir en la prestación de los servicios de transporte aéreo de carácter internacional que operen desde la República Argentina, la autoridad nacional competente tendrá en cuenta los intereses de la Nación, de los usuarios y de los explotadores nacionales.

Art. 23. — El procedimiento determinado en el artículo precedente se aplicará sin perjuicio de los fijados por los acuerdos celebrados por el país y de lograr, si se lo juzga conveniente, entendimiento con las autoridades competentes de países con los cuales no hubiese acuerdo vigente.

Art. 24. — No se permitirá a un explotador de bandera extranjera aplicar tarifas inferiores a las vigentes para el transportador nacional en similares servicios. A servicios equivalentes deberán siempre corresponder iguales tarifas.

Art. 25. — En lo que se relaciona con la aplicación de las tarifas, se adoptarán las medidas tendientes a evitar que en la práctica, los explotadores aéreos puedan desvirtuarlas por medios directos o indirectos.

Art. 26. — Se podrán fijar tarifas especiales a los efectos de facilitar determinados tráficos de pasajeros y la importación y exportación de productos que resulten de interés general para la Nación.

Art. 27. — En la fijación de las tarifas por el Poder Ejecutivo Nacional para el transporte de carga postal internacional por vía aérea, las autoridades competentes del transporte aéreo y postal, deberán tener en cuenta los intereses de los explotadores aéreos.  

En resumen: La fijación de tarifas debe priorizar los intereses nacionales y no se permite que empresas extranjeras apliquen tarifas inferiores a las de la empresa nacional. Además se prohíbe que el marco tarifario se desvirtúe de forma directa o indirecta. Nada de esto fue respetado desde el gobierno nacional.

“Aerolíneas Argentinas es la herramienta aerocomercial que tiene el Estado para lograr que el transporte aéreo lleve adelante el desarrollo económico hacia todas las regiones del país. Es ventajoso y conveniente que existan subsidios y aportes del estado a la línea de bandera, ya que las economías regionales de nuestro país se ven beneficiadas de esta inversión”, así lo explicaba a Nuestras Voces, Gustavo Lipovich. 

Sobre todo este escenario el secretario de DDHH de UPSA, Pablo Fresco, afirmó a este portal: “Venimos denunciando esta situación desde que asumió esta gestión. Primero achicaron la flota internacional de Aerolíneas Argentinas que tenía muchas más frecuencias y vuelos para explotar pero en contraposición decidieron dar de baja servicios”. 

Fresco agrega que “también en esto se meten los acuerdos bilaterales con EEUU como el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea que traen competencia desleal. Por ejemplo el mercado europeo es de 400 millones de pasajeros por año contra 30 millones que tenemos en Argentina, entonces competir contra American Airlines, United y Delta que tiene sumadas alrededor de 3 mil aeronaves contra las 14 sumadas de AA y Lan Argentina. Todo eso genera la pérdida de puestos de trabajo en el mediano y corto plazo. Esto quita soberanía, acuerdos que liberan el trabajo de rampas y los cielos. Esto es negocio para los amigos y otros países pero no para generar trabajo argentino”.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 21/09/2019 - Todos los derechos reservados
Contacto