Misión Cambiemos cumplida: bajar salarios

Compartir

Marzo arrancó con movilizaciones masivas que expresan el descontento de la población: ya suman 249.000 los despidos y suspensiones desde 2015. Las marchas de docentes y trabajadores dan cuenta del enorme deterioro que atraviesan los asalariados en la era Macri. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios durante 2016, la intención de Gobierno de cerrar paritarias “a la baja” en 2017 y el ajuste brutal iniciado en diciembre de 2015 configuran un escenario donde trabajadores y trabajadoras son la variable de ajuste.

El Gobierno Nacional evitó la paritaria docente para todo el país, forzando una descentralización de la negociación, para evitar fijar un monto salarial que opere como referencia en paritarias posteriores y desatando un conflicto generalizado. Como objetivo de mínima, el Gobierno pretende acotar el aumento a la previsión de la inflación del presente año, que consolida la caída del salario real de 2016; y como objetivo de máxima, busca un recorte salarial en línea con la promesa de reducir el déficit fiscal.

Al analizar la evolución del poder adquisitivo de los salarios docentes durante 2016, el resultado es contundente: en todas las provincias (excepto en Salta), perdieron poder adquisitivo de manera rotunda. En promedio, el poder adquisitivo se retrajo 9,9% en 2016. Aún en el mejor escenario para 2017, con 18% de inflación anual (que el Gobierno coloca como meta), se consolida esa pérdida de poder adquisitivo, que se vería agravada si la inflación supera el 18%, escenario altamente probable según numerosas estimaciones.

Al igual que le ocurrió a los docentes, el resto de los asalariados también sufrieron en 2016 el deterioro del poder adquisitivo, a lo que se suman despidos y suspensiones en alza ininterrumpida desde la asunción de Mauricio Macri. A contra mano de las declaraciones oficiales, que aseguran mejoras en los niveles de empleo, según el relevamiento mensual que realizamos desde CEPA (Centro de Economía Política. Argentina), al 31 de febrero de 2017 se contabilizan 249.143 despidos y suspensiones, siendo ampliamente mayoritaria la composición de despidos del sector privado, con particular presencia del sector industrial al interior del mismo.

De igual manera, si se considera la evolución de despidos (sin suspensiones) que realiza el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la caída del empleo en la industria ha sido constante desde la asunción de Cambiemos.

Así, la estrategia oficial de recurrir al supuesto cambio en la dinámica laboral y la estigmatización de un sector gremial, representado en el ataque a Roberto Baradel, persigue la finalidad de justificar aumentos salariales por debajo del aumento de costo de vida que consolidan la pérdida de poder adquisitivo producida a lo largo de 2016, junto con el condicionamiento de futuros reclamos, elementos necesarios en el proceso flexibilizador esgrimido por el propio Gobierno.

Mientras el Gobierno propone una negociación colectiva donde sólo se mire “hacia adelante”, es evidente la necesidad de “mirar hacia atrás” y reconocer el contundente retroceso salarial de 2016, como punto de partida ineludible en las paritarias actuales; y también el reconocimiento del crecimiento permanente de los despidos y suspensiones como punto de partida para discutir un cambio de orientación en las políticas económicas.

@hernanletcher

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones


NuestrasVoces.com.ar 2017 - Todos los derechos reservados - Contacto