Por los aumentos y la crisis menos gente se fue de vacaciones

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Pese a que la devaluación empujó al turismo interno, el verano 2018-2019 tuvo un peor desempeño respecto de temporadas anteriores por el costo elevado de vacacionar y la caída del poder adquisitivo. La merma en el turismo frena el crecimiento de la economía por todas las actividades asociadas. Un informe del Centro de Economía política Argentina (CEPA) muestra que el costo de vacacionar en un destino típico como Mar del Plata para una familia aumentó hasta un 200% en varios rubros desde 2016.

La devaluación del peso implicó que vacacionar en el exterior sea excesivamente caro para la mayoría. Si bien vacacionar fronteras adentro también implica costos altos, la disparada del dólar impidió a muchas familias pensar en destinos en el exterior como una alternativa viable. En este sentido, destinos típicos a escala local como Mar del Plata, se volvieron gran foco de atracción para aquellas y aquellos que, aún a pesar de la estrepitosa pérdida de poder adquisitivo, aún están en condiciones de vacacionar.

Pese a este escenario, también hubo un retroceso en la cantidad de visitantes a la costa y los consumos efectuados por los mismos se constata con los datos. Según el Ente de Turismo de Mar del Plata (Emtur), cuando se analiza la totalidad de la temporada entre diciembre y enero son 652.000 los visitantes entre 2017-2018. Para 2018-2019, la cantidad de visitantes pasó a 620.000, siendo 32.000 los visitantes menos. En cuanto a la ocupación hotelera, el ente informó que la primera quincena de enero de 2018 había sido del 65%, mientras que para el mismo período de 2019 fue del 62%. El mismo derrotero sufrió el consumo. Según CAME, la retracción que padeció el consumo en los principales puntos turísticos fue del 10% respecto de la temporada anterior. Ejemplo de esto son los teatros, que se encuentran atravesando una de las peores temporadas con un 33% menos de tickets vendidos respecto de 2018.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estimó que el costo de vacacionar en la costa argentina una semana en una modalidad “gasolera” es de $10.420 y de $38.800 si es con mayor confort. En cambio, para una familia de 4 miembros los costos llegan a $13.060 en la versión “gasolera” y a $62.879 en la versión más confortable en materia de viaje y alojamiento. En cuanto a los gastos diarios en alimentación, para una familia tipo de 4 integrantes, CEPA infiere un costo entre los $500 diarios por persona, ascendiendo a $14.000 si tenemos en cuenta la semana de veraneo completa para 4 miembros.

El transporte

Uno de los componentes más relevantes del incremento en los costos de veranear en la costa es el transporte, en virtud del aumento de combustible y peajes durante 2018. El aumento del pasaje en micro fue del 61% durante el último año, muy por encima de la inflación. Una familia de 4 miembros radicados en CABA debe desembolsar un total de $7.800 para viajar en la opción más económica del transporte de micros a la Feliz.

Tampoco el costo de llegar en auto a la playa estuvo exento de aumentos: es un 59% más caro que el verano anterior. Considerando un auto mediano naftero, habrá que desembolsar $3.760 en nafta y $460 en peajes para ida y vuelta a Mar del Plata desde la Ciudad de Buenos Aires. Solamente la nafta súper se incrementó un 665entre 2018-2019.

La opción del tren es la más económica y la que menor aumento sufrió con apenas un 21% de incremento, representando un total de $3960 en primera y $4770 en pulman una familia compuesta de 2 mayores y 2 niños.

La estadía

El alojamiento es el ítem que mayor porcentaje del presupuesto vacacional ocupa, tanto que se elija el hotel o el departamento. Este año, a pesar de lo abultado de los costos que deben afrontar los hoteleros especialmente en los rubros de tarifas y alimentos, el incremento estuvo muy por debajo de la inflación respetando casi los mismos precios que en 2018. A pesar de esto, los precios siguen siendo muy alejados de las posibilidades que brinda el salario de un trabajador y la trabajadora promedio. Según CEPA, para una familia de 4 personas alojarse durante una semana (7 días, 5 noches) en un hotel de dos estrellas tiene un costo de $18.400, en 3 estrellas de $26.000 y en cuatro estrellas $34.400.

La alternativa de un departamento céntrico a unas 3 cuadras de la playa, es más económico: una semana cuesta alrededor de $10.000, habiendo sufrido un incremento del 40% con respecto al año anterior.

Por último, el informe analiza el costo de alquilar una carpa en la playa. Si bien en la temporada 2018-2019 el aumento no fue tan exorbitante como el que tuvo lugar en la temporada pasada, los ingresos del trabajador común resultan muy alejados de lo necesario para adquirir este servicio. La poca ocupación balnearia previa, fue un determinante clave para establecer los precios actuales y el ritmo de sus aumentos. Al gasto en la carpa se agrega la necesidad de dejar el auto guardado en la cochera durante la estadía en la playa, lo que significa un gasto en cochera. En una quincena en enero la cochera puede significar un gasto de $3.000 a $3.750 pesos.

Así, el análisis de la merma de la cantidad de turistas en la costa argentina, a pesar de la disparada del dólar, alerta sobre la caída del consumo en esparcimiento debido a la pérdida de poder adquisitivo. El informe de CEPA permite ilustrar aspectos centrales de la estructura de costos y resalta la dificultad del trabajador o trabajadora promedio para acceder a este tipo de consumos, enfriando, además, la economía.

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Débora Ascencio

Débora Ascencio

Periodista especializada en economía. Integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), becaria doctoral de CONICET y docente de la Universidad de Buenos Aires. Es licenciada en Sociología y maestranda en Sociología Económica.

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