Rehenes de Flybondi

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Flybondi no despega. El vuelo inicial aterrizó de emergencia. El siguiente vuelo envió las maletas de los pasajeros en camión. El tercer vuelo fue cancelado a mitad de camino por fallas técnicas. El cuarto vuelo fue reprogramado por problemas en una rueda. Crónica de dos pasajeros que relatan el drama de intentar volar con esta empresa, vinculada al Secretario de Coordinación, Mario Quintana.

Julián se tomó el fin de semana de Carnaval para descansar. Decidió ir a Córdoba y el precio de Flybondi era inferior al de las otras compañías aéreas. No lo dudó: 1500 pesos ida y vuelta a pagar en 24 cuotas era un buen negocio. Al menos en los números.

Desde el principio la cuestión se enrareció. “El avión venía desde Córdoba con pasajeros que tenían que llegar a El Palomar pero como no pudo aterrizar porque la pista no estaba en condiciones debido a la tormenta que había en ese momento tuvo que bajar en Ezeiza. Una vez que descendieron los pasajeros llegó el avión vacío hasta El Palomar para que viajemos nosotros”, cuenta Julián a Nuestras Voces.

Flybondi no levanta vuelo

El pasajero dice que “el tiempo pasaba y nadie daba explicaciones hasta que el CEO de la empresa tomó un micrófono y dijo que por factores climatológicos el avión no podía aterrizar en El Palomar”.

Todo ese reacomodamiento provocó una demora de 6 horas. La partida del vuelo estaba programada para las 7.45 de la mañana y despegó recién a las 13.50 de la tarde con la mayoría de los pasajeros sin almorzar.

Mientras Julián esperaba ansioso el despegue, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich estaba en el aeropuerto de El Palomar. “Se lo veía a las vueltas con una comitiva y un grupo de camarógrafos porque según dijeron iban realizar un video institucional”.

El ministro Dietrich esperó un tiempo considerable y dejó el video para otro momento. En tanto los pasajeros esperaron unas 6 horas para tomar el avión que los llevaría a Córdoba.

“Cuando subimos se me venían a la cabeza imágenes de la película sobre Lapa (Whisky Romeo Zulú -2004- de Enrique Piñeyro) y pensaba que no volvería a viajar en Flybondi” dice Julián. Y agrega: “Pienso que por las dimensiones del país es necesario una low cost, solo que debería ser estatal y no seguir vaciando Aerolíneas”.

El otro es caso de retraso más reciente. El vuelo tenía que partir a las 7.30 de la mañana del 15 de febrero y partió recién a las 16.30 horas del día siguiente con aviones de Andes Líneas Aéreas y Aerolíneas Argentinas.

La misionera Leila Spaciuk era una de las pasajeras. Ella debía ir de Mendoza a Iguazú en ese vuelo y relató la espera que vivió a través de su cuenta de Twitter mientras aguardaba en el aeropuerto junto a un grupo de 30 personas durante más de 36 horas.

“El hilo fue una descarga por la inoperancia de la aerolínea en el peor momento de todos. Fue una manera de liberar mis nervios, una descarga, una crítica personal”, dice Leila Spaciuk, estudiante de Comunicación, a Nuestras Voces.

En su hilo de tweets Leila Spaciuk comenzó a las 4.39 de la mañana pidiendo explicaciones que la empresa no brindaba a los pasajeros varados: “@flybondioficial hace 20 hs no pueden llevar a cerca de 30 pasajeros a destino. ¿Cuánto tiempo más vamos a estar esperando? De Mendoza a Iguazú a las 07:35 era el vuelo, AYER, ¿qué hacemos en Córdoba esperando un vuelo a Buenos Aires que ya está atrasado?”.

A las 4.55 la usuaria tuiteó tras el anuncio de la empresa que al fin volarían pero a las 3 de la tarde. “@flybondioficial ese avión a Buenos Aires también está atrasado. Viene un empleado a dar la cara, a recibir todos los reclamos de los pasajeros que ni siquiera pudieron dormir bien. Nos dice que el vuelo nuestro es a las 3, PERO DE LA TARDE si queremos ir a Iguazú directo”.

Macri-Avianca: vuelos más caros, mal servicio y trabajadores precarizados

En un momento de agotamiento físico de tanta espera Spaciuk, a las 5.02 am, tuiteó: “Estoy escribiendo, enojada desde el piso del aeropuerto de Córdoba, sin dormir ni desayunar y no soy la única. Somos cerca de 30 personas, niños y adultos mayores incluídos, cansados de la incompetencia de la aerolínea, ¿existe alguna posibilidad de que nos den respuestas?”.

Recién a las 14.42 de la tarde Spaciuk tuiteó avisando: “ya estamos por embarcar al vuelo de Bs As a Iguazú. Son las 15:00 del segundo día. Una verguenza el tour que tuve que hacer para llegar a destino. En todo el viaje no pisé un avión de Flybondi. Los primeros dos fueron Andes y este último es Aerolíneas”.

A las 17.38 Leila Spaciuk arribó al aeropuerto de Puerto Iguazú y aún le restaba un viaje más para llegar a Posadas, su ciudad. Cansada de tanta espera y a raíz de muchos mensajes en Twitter donde la joven dijo que “las cosas se tergiversan y lo de twitter está escrito exclusivamente por mí y como yo lo pienso”.

Problemas y más problemas

A 23 días del comienzo de operaciones de la aerolínea low cost, la empresa tuvo que reprogramar todos sus vuelos del día jueves y los dos trayectos del sábado a la mañana debido a una falla en una de las ruedas del único avión que tiene a disposición. En esos 6 vuelos 625 pasajeros se vieron afectados por las demoras.

La empresa vinculada a Mario Quintana, Secretario de Coordinación Interministerial, logró la adjudicación de ochenta rutas de un plumazo. El 18 de enero, tal como publicó este portal, el diputado Rodolfo Tailhade amplió una denuncia penal contra Flybondi por “groseras irregularidades administrativas en beneficio de la empresa”.

A la vez el legislador del FPV-PJ alertó que es ilegal que la base militar de El Palomar, entregada por el gobierno a las low cost, sea utilizada como aeropuerto comercial porque traerá problemas ambientales y de seguridad.

Así y todo la empresa echó a volar y empezaron los problemas. El sábado 3 de febrero en el vuelo Bariloche-Córdoba aterrizó sin los equipajes. Flybondi explicó que debido a «la combinación de alta temperatura con menor presión atmosférica» tuvieron que reducir 7000 kilos el peso máximo con el que podía despegar el avión. Las valijas llegaron un día más tarde en camión.

El miércoles 7 de febrero tuvo una demora de casi ocho horas en el despegue del vuelo Córdoba-Bariloche. Dos días después, en la inauguración del aeropuerto El Palomar, -en medio de una tormenta eléctrica-, el avión que llegaba de Córdoba se atrasó y el vuelo que despegaba a las 7.45 finalmente salió a las 13.50.

Todos los vuelos reprogramados del jueves y viernes fueron cubiertos por la aerolínea Andes. En muchos casos los pasajeros tuvieron que atrasar un día su viaje y otros debieron cambiar de aeropuerto: de El Palomar a Aeroparque en un micro que contrató la compañía. A través de un comunicado Flybondi se comprometió a ofrecer “un resarcimiento por las demoras ocasionadas”.

Dos aviones y medio aeropuerto

Hasta el momento la aerolínea de bajo costo opera únicamente con un avión Boeing 737-800 traído de Singapur al que bautizaron “Nelson” al igual que el perro labrador de Julián Cook, el CEO la compañía, declarado por él mismo como “Jefe de Soporte Emocional”.

Este viernes, en medio del caos, anunciaron la llegada del segundo avión, otro Boeing 737-800. Una aeronave que este año cumplirá 30 años de servicio, y que integró primero la flota de la compañía Air Berlin; luego las de Sriwijaya Air, Sun Express y AnadoluJet. Ahora recaló en Argentina.

El pasado sábado el CEO Cook, twitteó: “Aeropuerto El Palomar tiene la mejor sala de embarque” y en la foto mostraba a un grupo de pasajeros sentados en el pasto con sus equipajes. Muchos pensaron que se trató de una ironía.

Tal vez se deba a que la verdadera sala de embarque es un pequeño espacio techado ubicado en el mismo sector que el buffet y unos enchufes asignados para recargar celulares en el que los pasajeros hacen cola. Los días que las temperaturas superaron los 30 grados –sumado a las demoras de los aviones– muchos optaron por sentarse en el pasto, a la entrada del aeropuerto, para poder respirar.

Pero esto no sería tan grave comparado con la seguridad de la pista de El Palomar. El día 29 de enero, el piloto Juan Pablo Mazzieri, miembro de la Comisión Directiva de APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aérea) denunció que la pista “cuenta con 200 metros menos que Aeroparque y no posee el ranurado reglamentario para evitar que los aviones se deslicen al aterrizar, lo que provoca una pérdida de tracción y control de la aeronave (hidroplaneo)”.

Ese fue el motivo que obligó a que el avión proveniente de Córdoba el día 9 de febrero tuviera que ser desviado al aeropuerto de Ezeiza donde las pistas si están preparadas para aterrizajes durante los días de lluvia.

Flybondi sigue operando y desde el Ministerio de Transporte no han expresado en ningún momento sancionar a la empresa por las demoras y el daño ocasionado a los pasajeros.

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Ulises Rodríguez

Ulises Rodríguez

Periodista y locutor. Especializado en temáticas culturales, escribió en Anfibia, Infobae y la Revista Acción. Formó parte de Infonews y realizó publicaciones en Escribiendocine.

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