La policía quemó la casilla mapuche en la que fue visto por última vez Santiago

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La casilla junto a la que fue fotografiado Santiago Maldonado por Gendarmería poco antes de desaparecer fue quemada, según denunció la comunidad mapuche que mantiene la toma en las tierras de la Pu Lof de CushamenEl lugar fue, además, escenario de una feroz represión en enero último de 2017 y hoy debe realizarse una reconstrucción de los hechos por los que un policía de Chubut está acusado de intento de asesinato. Es parte del territorio en disputa con el empresario Benetton.

Eran poco más de las 8 de la noche del miércoles último cuando Martiniano Jones Huala (tío del lonko mapuche preso con pedido de extradición de Chile) recibió un llamado de uno de los integrantes de la Pu Lof en Resistencia de Cushamen. Martiniano escuchó en altavoz gritos y disparos de armas de fuego. Su amigo le estaba contando como podía que los atacantes habían traspasado la tranquera. La llamada se cortó de pronto, porque a esa altura de la ruta 40, en el kilómetro 1848, no hay señal de telefonía celular y la poca conexión existente depende de la estancia Leleque del magnate italiano, Luciano Benetton, a 7 kilómetros de distancia.

En diálogo con Nuestras Voces, Martiniano explicó la nueva escalada represiva del Estado, que según él, incluyó a efectivos de la Policía de Chubut y a presuntos empleados de Benetton: “Desde antes de ayer, que la gente de la Lof viene contando que están siendo víctimas de provocaciones y amenazas de todo tipo por parte de la Policía y La Compañía (así se conoce en el Sur a la empresa de Benetton que compró un millón de hectáreas en la región en 1991), pero siempre piensan, que podría ser momentáneo. Esta vez no fue de esa forma. Unos días antes quisieron entrar por la zona de la comunidad de Vuelta del Río y la gente se resistió con hondas de revoleo y piedras. Ahora escuché los estruendos y los gritos. Después el peñi (hermano) me llamó y me dijo que les estaban quemando la casilla de guardia de la Pu Lof y que no podían hacer nada. Esto tiene varias lecturas –remarcó Martiniano -, nosotros estamos realizando una recuperación territorial a un poderoso y eso tiene un precio muy alto. En estas horas debían realizarse pericias en la casilla por la represión del 10 y 11 de enero de 2017. En esos días, Fausto Jones Huala perdió un oído y a  Emilio Jones Huala le dispararon en la cara con una escopeta. Esperemos que no haya más muertos como pasó con Santiago Maldonado y Rafael Nahuel en Mascardi, pero eso no lo puedo asegurar porque acá la presión es muy fuerte”, concluyó Jones Huala.

Los verdaderos dueños de Cushamen

Para hoy está previsto en ese lugar una reconstrucción de los hechos en la causa que busca responsabilidades por la feroz represión de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Chubut, el 11 de enero de 2017. En el expediente está imputado por homicidio agravado en grado de tentativa y  abuso de autoridad Julio Alberto Solorza, oficial principal de la brigada de Investigación de la Policía de Chubut

El contexto de este nuevo hecho de intimidación y violencia explícita contra la comunidad mapuche de Cushamen no puede ser más complejo.

El gobierno calificó como “terroristas” a los miembros de la Pu Lof y la Justicia Federal inició causas penales contra los testigos de la desaparición y muerte de Santiago Maldonado. Además el Estado también inició procesos abiertos por el corte de ruta y por la represión de enero de 2017. En ese expediente, el ex funcionario del Ministerio de Seguridad, Gonzalo Cané acusó por el corte de ruta al amigo de Santiago, Ariel Garzi, testigo en el expediente de desaparición forzada, y quien lo llamó el 2 de agosto después de la desaparición. Garzi dijo que alguien atendió el llamado y cortó. Lleral tampoco dilucidó que sucedió con esa llamada y se negó a tomar testimonio otra vez al experto informático, Ariel Garbarz, quien afirmó que se podría conocer la identidad de quiénes rodearon a Santiago analizando las celdas de los celulares y la actividad de las antenas de Esquel y El Bolsón.

La extradición de Jones Huala y la política represiva M

Santiago tenía 28 años y fue visto por última vez con vida a las 11:32 del 1 de agosto de 2017 justo al costado de la casilla de vigilancia mapuche que ahora fue quemada. La fotografía la tomó la propia Gendarmería, que intervino sin orden judicial y con la ruta despejada. La gestión de Patricia Bullrich no sólo negó a la víctima y a su familia durante 78 días, hasta que la Prefectura halló el cuerpo el 17 de octubre, poco antes de las elecciones nacionales, sino que ascendió a los gendarmes sospechados.

La familia de Santiago Maldonado, tal como publicó este portal el pasado 25 de abril, presentó un recurso de queja ante la Corte para que expertos independientes puedan integrar la investigación por la causa caratulada como desaparición forzada, que instruye desde Rawson el juez Gustavo Lleral.

El gobierno respondió en abanico: poco después de que renunciara el funcionario del Ministerio de Seguridad, Gonzalo Cané a su puesto de nexo con el Poder Judicial y pasara a integrar la Secretaría Letrada de la Corte, el Poder Ejecutivo pidió que la causa Maldonado fuese caratulada como “muerte dudosa” o “averiguación de muerte”. Lo que derivó en una seguidilla de notas canallas de los medios hegemónicos  y sus periodistas “plumas” de la Policía.

Lo extraño de esa presentación fue que Cané la efectuó en Esquel y no Rawson donde está Lleral investigando vía Internet.  En Esquel quedó el juez federal Guido Otranto (promovido a camarista por el oficialismo) y apartado de la causa por la muerte de Santiago por falta de imparcialidad por la Cámara de Comodoro Rivadavia. El escenario es oscuro.

La quema de la casilla de vigilancia también impide la reconstrucción  de la desaparición seguida de muerte de Santiago. La autopsia no esclareció el hecho. Si bien se llegó a la conclusión de que Santiago murió ahogado (su fallecimiento fue “un proceso” que incluyó la hipotermia y luego la asfixia por sumersión en aguas con bajas temperaturas), el juez Lleral no avanzó nada sobre el rol de los gendarmes en la vera del río Chubut a metros de donde los testigos mapuches dijeron haber visto a la víctima corriendo desesperado rumbo al río. En ese momento, los hombres vestidos de verde (todos gendarmes) estaban furiosos y llevaban piedras, palos, bastones, pistolas calibre 9mm y escopetas 12/70 con postas de goma.

Imputan a policía de Chubut por “tentativa de homicidio agravado” contra una mapuche

La vocera de la Pu Lof, Soraya Maicoño dijo que están “consternados por esta persecución que no termina nunca”. Y explicó que el lunes 7 en la audiencia en la cual Benetton es querellante por usurpación van a demostrar con planos y testimonios de antiguos pobladores que el lugar que se recuperó el 13 de marzo de 2015 en este territorio fue tierra entregada a la Colonia Aborigen Pastoril Cushamen por el Estado argentino al cacique Miguel Ñancuche Nahuelquir. Esa audiencia estaba prevista para abril, y entre los imputados está el lonko Facundo Jones Huala, a quien no dejarán participar porque está detenido en Esquel, a la espera que la Corte Suprema defina su extradición a Chile. “Justamente nos estábamos preparando para hacer la convocatoria para que nos apoyen en este juicio, llevamos fotos y planos que muestran que esa parte no estaba alambrada y el que la usurpó es Benetton porque pertenece a la Colonia Pastoril Cushamen, pero pasa esto, es tan impune que entra con su propia policía a disparar otra vez a mujeres y niños, otra vez incendiar, meterse en nuestro territorio”, indicó Maicoño al sitio La Retaguardia, replicado por el portal del diario Página/12 y la periodista Adriana Meyer. “Nuestra gente reconoce que junto a la policía vino gente de la estancia, porque se conocen, son de la zona y los pueden identificar lo más bien”, agregó Maicoño.

“No solo estaba pendiente la reconstrucción de lo que sucedió aquel 1 de agosto con Santiago Maldonado,  para lo cual la casilla era clave. Como bien explica Santiago Rey en el sitio En estos días, la explicación de la agresión policial de este 2 de mayo pueda encontrarse no en ese pasado inmediato sino en el futuro más próximo”, resumió la colega Valeria Di Croce desde Cadena del Sur.

Territorio mapuche

La Colonia Cushamen fue fundada por el cacique Miguel Ñancuche Nahuelquir en 1884 luego de que el Estado le reconoció esas tierras tras la mal llamada Campaña del Desierto por el decreto Ley 1501 del 2 de octubre de ese año. La tribu de Nahuelquir era parte del grupo del cacique manzanero Valentín Sayhueque: el último en rendirse al Ejército de Roca en 1885 en Junín de los Andes. Miguel Ñancuche y su hermano Rafael fueron baquianos de la vanguardia de Roca desde San Martín de los Andes, Junín de los Andes hasta la estepa de Chubut. Fue la forma que hallaron para salvar la vida propia y la de sus paisanos.

MAPA ORIGINAL DE LA COLONIA PASTORIL CUSHAMEN ENTREGADO POR EL GENERAL ROCA AL CACIQUE MIGUEL ÑANCUCHE NAHUELQUIR EN 1898

La fotografía del mapa original de 1898 de la Colonia Cushamen y sus respectivas familias mapuches y tehuelches, que publicamos en exclusiva en esta edición, refleja que estaba rodeada desde el inicio por las enormes posesiones y estancias de la  Compañía de Tierras del Sud Argentino, propiedad por entonces del Reino Unido de la Gran Bretaña. El pago de Roca por los fusiles que masacraron a los tehuelches, mapuches, pampas, selknam, y grupos aónikenk, que andaban por esta tierra de cielos infinitos sin fronteras desde hace miles de años.

El incendio de la casilla de guardia de la Pu Lof en Resistencia de Cushamen encierra la puja por la tierra. Los ingleses extendieron el alambrado y se apropiaron de “cuadros” de campo que eran terrenos fiscales de la Argentina. Y así habría pasado de manos a las familias de los grandes terratenientes Paz, Menéndez y Ochoa. Sucedió que la Guerra de Malvinas, en 1982, reveló el fideicomiso en un paraíso fiscal donde esas familias tenían registrada el millón de hectáreas de La Compañía.

Así las cosas, tuvieron que reconocer la posesión ante la insistencia de la dictadura. En 1991 llegó Benetton con sus ovejas pintadas de colores y se apropió de casi todo.

Pero el infinito no tiene dueño. El infinito es de los que luchan y sueñan.

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista y escritor. Columnista con Roberto Caballero en Radio del Plata. Distinguido con el premio Rodolfo Walsh que entrega la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata (2017). Fue editor de policiales en Tiempo Argentino.

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