Stornelli está hasta las manos

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La relación “promiscua” entre el fiscal federal Carlos Stornelli y el falso abogado Marcelo D’Alessio que revela el auto de prisión preventiva del juez de Dolores Alejo Ramos Padilla. Las pruebas clave que comprometen a Stornelli: una anotación con el número «300» de su puño y letra que, según D’Alessio, refería a los 300.000 dólares de coima que requería del empresario Etchebest para desvincularlo de la causa.

El procesamiento de Marcelo D’Alessio por “asociación ilícita” y “extorsión” que dictó el lunes el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, dejó en claro el fluido vínculo que mantenía el sobrino del escribano general de la Nación designado por Mauricio Macri con el fiscal federal Carlos Stornelli, quien impulsa el caso de las fotocopias de los cuadernos.

“Existen elementos objetivos concordantes y convincentes acerca de la existencia de una vinculación real entre Marcelo Sebastián D´Alessio y el titular de la Fiscalía Federal Nro. 4 de Capital Federal”, señaló el juez. Es decir, no se vieron solo en dos ocasiones, como ambos intentaron hacer creerle a la sociedad al inicio de esta pesquisa, cuando fueron consultados por la prensa. ¿Qué buscaban esconder si todo estaba a derecho?

“Se ha constatado que existen maniobras puntuales que revisten una gravedad institucional mayúscula que no es posible pasar por alto, en las que se constata la participación directa del fiscal, de D ́Alessio y de otros actores”, puso blanco sobre negro el magistrado en su escrito de 220 páginas en el que resolvió el procesamiento del acusado, a quien le trabó un embargo de 10 millones de pesos. Etchebest había radicado una denuncia contra el falso abogado, quien le exigió 300 mil dólares, según dijo, para no involucrarlo en la causa que se abrió con las copias sin certificar de las anotaciones del chófer Oscar Centeno.

Las malas juntas de Stornelli

Así, el juez dio por “corroborada” la relación. No es para menos. Además de que mantenían una comunicación fluida por mensajería de texto, a través de la cual el fiscal le pedía “merca” al agente/operador, se acreditó que:

-Stornelli recibió a D’Alessio en su fiscalía.

-Se reunieron por cuatro horas en el balneario CR de Pinamar.

-Compartieron viaje en la camioneta Range Rover de D’Alessio

-Dio por válidos las capturas de pantalla que había realizado Etchebest, entre las que se destaca la que D’Alessio le dijo a Stornelli “yo me ocupo personalmente de Pedro ”.

“Las conversaciones que se comprobó que mantuvo con el Fiscal Carlos Stornelli, me llevan al convencimiento de que, al menos desde la Fiscalía a su cargo se actuó en forma promiscua, generando relaciones estrechas y de mutua colaboración que no debieron permitirse y que, con anuencia del Sr. Fiscal, se llevaron adelante operaciones de inteligencia y de acción psicológica para el ‘éxito’ de sus investigaciones judiciales o para atender la imagen del propio magistrado”, indicó Ramos Padilla.

Es que según surgió de la investigación, “el fiscal le solicitaba información, investigaciones y tareas especiales –no ya a través de oficios judiciales sino a través de mensajes de WhatsApp- y Marcelo D´Alessio se hallaba a su servicio cumpliendo con esta función a la perfección”.

En este contexto, Ramos Padilla encuadró el caso de la extorsión a Etchebest en una red delictiva y consideró como “hipótesis probable” que Stornelli no haya estado vinculado al reclamo de dinero al productor agropecuario. “Sus antecedentes y su larga carrera judicial indicarían eso. En especial me inclino por esta hipótesis porque entiendo que un fiscal con tanta experiencia no recurriría a un ‘agente de la DEA’ -como él mismo dice que se lo presentaron-, para llevar adelante un reclamo de dinero”, indicó con sentido común el juez. Pero acto seguido, explicó el complejo escenario en el que quedó envuelto el fiscal: “Sin embargo, aparecen muchos elementos que lo vinculan con esos hechos de extorsión –lo que amerita profundizar su investigación- y también aparecen elementos de prueba que lo vinculan con otras operaciones ilegales”.

Entre ellas, menciona la reunión de cuatro horas en el balneario “CR” de Pinamar, el 8 de enero. E hizo referencia “a la operación que concertaron entre ambos (NdelR; Stornelli-Dalessio) para implicar en una cámara oculta al Dr. José Manuel Ubeira”.

Paradojas del destino, el impulsor de la causa de las fotocopias de los cuadernos se topó con un cuaderno “real” que lo compromete en la extorsión que se investiga.

“D´Alessio estuvo hablando casi todo el viaje del tema de la plata. Me mostró un anotador de color marrón, simil cuero, que tenía dibujado un avión y abajo estaba el número ´300´. D´Alesio me dice que Stornelli había escrito ese número, que ese era el número que él pedía y que yo ya le había dado la mano y que eso significaba que había cerrado un trato, que había cerrado un negocio, que no podía ir para atrás”, relató Etchebest en su declaración ante el juez.

Ese anotador “Orígenes” se halló en los allanamientos. Fue colocado en el sobre de secuestro Nro. 36, cerrado, fajado y firmado por los testigos de actuación y demás partícipes del acto.

En ese cuaderno se observa manuscrito con una lapicera con tinta de color negro el dibujo del avión y el número “300” y  las siguientes inscripciones relacionadas entre sí mediante flechas: “Abogado”, “Thomas – Yaciretá”, “Elaskar”, “Baez”, “Leo”, “Rodrigo”, “Abogado”, “Ardid”, entre otras que no se interpretan.

La cifra «300», que según los audios de D’Alessio habría sido escrita por Stornelli como punto intermedio entre los 400.000 mil dólares que supuestamente pedía el fiscal y los 200.000 mil que ofrecía Etchebest, en el anotador del propio D’Alessio incautado.

El anotador de D’Alessio durante en la mesa de CR, durante la reunión de cuatro horas que tuvo con el fiscal Stornelli (derecha) en Pinamar.

La tapa del anotador incautado a D’Alessio, que contiene numerosas anotaciones de su vínculo con Stornelli y las extorsiones que tramaban juntos.

Así como para el juez una hipótesis probable es que Stornelli no haya estado detrás del pedido de dinero, otra línea investigativa lo involucra de lleno en el proceso: “Las características de la relación entre ambos y sus roles específicos –un fiscal a cargo de investigaciones complejas y de transcendencia y un agente de inteligencia a su servicio- permiten que las dudas subsistan acerca de si realmente Etchebest estaba siendo objeto de investigación de forma paralela –hubiese o no hubiese sido mencionado por Juan Manuel Campillo en sus declaraciones glosadas a la causa (NdelR: de las fotocopias de los cuadernos)- y por fuera del marco formal del expediente por parte de D’Alessio y otras personas posiblemente vinculadas a agencias de inteligencia nacionales y/o internacionales; todo ello con el conocimiento de Carlos Stornelli”. “Es otra hipótesis que merece evaluarse”, sostuvo.

Mensajes obscenos

“Dame una mano”, le pidió Stornelli a D’Alessio para realizar una cámara oculta.

“Obvio. Yo lo empomo al abogado que te quiso girar. Ese es mi trabajo. Llego y lo hago!!”, respondió el falso abogado.

Luego de continuar la conversación sobre temas vinculados a la política, D´Alessio le dice: “(…) llego y nos vemos afuera. Dejame que haga lo que te imagines sin que nadie se dé cuenta. Las cosaslindas las hago sin que nadie se entere. Contá 100% conmigo. Mario un día me dijo que te aprecia y para mí eso es más que una instrucción”.

Stornelli le contestó: “Es mi hermano” y D´Alessio finaliza: “No se habla más. Lo que sea es

´lo que sea´”.

Otro mensaje que intercambian menciona a un “MM”. El Mario y el MM, ¿será la misma persona? No faltan quienes creen que el amigo en común es Mario Montoto, a quien D’Alessio menciona en sus conversaciones con Etchebest y quien a su vez dijo conocer al falso abogado. Pero aún, la identidad del mentado Mario es una incógnita.

En otro intercambio de mensajes de Whatsapp, del 11 de enero, Stornelli volvió a contactar a D’Alessio para pasarle datos acerca de un supuesto piloto llamado “Jorge”, de nacionalidad peruana. “Yo me encargo” fue la respuesta de D’Alessio. Tres días más tarde, el fiscal volvió a consultarlo: “Averiguaste del peruano?”. La respuesta fue: “Hola Carlos. ¿Cómo estas? Espero esta semana poder resolver eso”.

Los mensajes continuaron.

“Dame merca que me ocupo”, le escribió Stornelli al falso abogado. Y luego aclaró: “Merca quiere decir info”. “No me malinterpretes”, añadió.

Ante la elocuente prueba, Ramos Padilla pidió intervención al Procurador General de la Nación interino, Eduardo Casal, quien suele manifestarse en sintonía con los intereses del Poder Ejecutivo, para que defina la suerte de Stornelli. La decisión de poner en conocimiento a la cabeza del Ministerio Público Fiscal fue para “que en el ámbito de su competencia específica” adopte las medidas que estime oportuna. Casal es el responsable de imponer sanciones y promover el enjuiciamiento de los fiscales.

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Franco Mizrahi

Franco Mizrahi

Especialista en periodismo de investigación. Trabajó en la revista Veintitrés, Tiempo Argentino, Infojus y El Cohete a la Luna. Actualmente escribe en los portales Nuestras Voces y El Destape y en las revistas Acción y Contraeditorial. Editó los libros “Macri el año perdido”, de Roberto Caballero (Planeta); y “Radiografía de la corrupción PRO” (Planeta).

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