Todos los delitos por los que Stornelli fue declarado en rebeldía y los detalles del apriete a Cifuentes

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El juez Ramos Padilla le atribuye al fiscal Carlos Stornelli ser parte de una organización criminal que realizaba tareas de inteligencia ilegales (en Argentina y en el exterior), extorsiones y causas fraguadas. En lugar de contestar las acusaciones, Stornelli faltó a todas las citas y fue declarado «en rebeldía». El rol de Leonardo Szuchet, subsecretario de Claudio Avruj en Derechos Humanos,  La declaración de Cifuentes, un empresario extorsionado por D’Alessio que salpica a la familia Braun y a Mario Montoto.

En la escena criminal aparecen un fiscal federal declarado en rebeldía, que mandó a espiar hasta la ex pareja de su mujer; un presunto agente de la DEA; un periodista de Clarín, y el auténtico mecanismo del armado de causas federales, con testigos “apretados”, mediante el sistema de espionaje ilegal que involucraría a dos presuntos agentes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y no pocos funcionarios judiciales. Al menos estos son los personajes del primer acto, aunque detrás de escena los verdaderos titiriteros poderosos aparecen entre sombras, mostrando su psiquismo depredador. ¿Cómo fue que el supuesto espía Marcelo Sebastián D’Alessio amasó millones de dólares en tiempo récord y perdió la magia de los cometas? ¿Por qué el núcleo duro de Comodoro Py y la Casa Rosada insisten en defender al cuestionado fiscal federal, Carlos Stornelli?

Gran parte de estas respuestas pueden hallarse en el dictamen del juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, que declaró en rebeldía a Stornelli –quien suma nueve delitos graves imputados-, como presunto partícipe de una organización paraestatal de espionaje ilegal, acoso mediático de “objetivos”, extorsiones y lapidación pública de empresarios y ejecutivos de empresas.

Pruebas

Si el procurador general interino, Eduardo Casal, no resuelve pronto el pedido de indagatoria del juez Ramos Padilla al fiscal Stornelli, la endeble estabilidad de Comodoro Py crujirá desde sus cimientos. Según los juristas consultados para esta nota, Ramos Padilla está habilitado para continuar investigando la causa, porque el proceso penal no puede estancarse de facto, a pesar de los pedidos de recusación y las constantes chicanas con pretendidas nulidades jurídicas del defensor Roberto Ribas.

“Se investigan en este expediente múltiples planes delictivos que involucran las actividades de una organización ilícita paraestatal dedicada al espionaje ilegal con la posible participación y vinculación con agentes y/o ex agentes de inteligencia nacionales y/o extranjeros que habrían actuado en diversas jurisdicciones del territorio nacional, e incluso por fuera del país, en la que, entre muchas otras personas, aparecería implicado el fiscal Carlos Ernesto Stornelli”, argumentó Ramos Padilla.

¿Qué delitos le imputa a Stornelli? Veamos:

  • “El haber formado parte de una organización ilícita dedicada a la realización distintas actividades y operaciones de investigación criminal, inteligencia y espionaje ilegales. En el marco de dicha asociación, el imputado Stornelli reclamó y aceptó que miembros de la misma realizaran tareas de espionaje ilegal, las que canalizaba en particular a través de Marcelo Sebastián D´Alessio, a quien identificaba como un posible agente de inteligencia de la Drug Enforcement Administration (DEA) y/o de alguna otra agencia”.
  • “Al respecto corresponde aclarar que Marcelo Sebastián D´Alessio no tenía facultades legales para realizar las actividades de inteligencia que el imputado (Stornelli) le encomendaba, ni para aquéllas que el propio D´Alessio ponía a su disposición. Ejemplos de esto son el caso “PDVSA” o el denominado operativo “Irán”. En el contexto de esta organización delictiva, el Fiscal Stornelli tenía conocimiento y prestó su anuencia respecto de las actividades de inteligencia ilegales desarrolladas en países extranjeros, tales como la República Oriental del Uruguay y respecto de empresarios uruguayos, argentinos, colombianos e iraníes”.
  • “Algunas de las tareas de espionaje que llevaba adelante la organización paraestatal dedicada al espionaje estaban vinculadas con las investigaciones desarrolladas en causas judiciales donde el imputado intervenía en su rol de fiscal federal. También existían, en tal marco, otras investigaciones de espionaje ilegal de su especial interés particular, como la maniobra llevada a cabo en perjuicio del doctor José Manuel Ubeira, que luego se detallará”.
  • “En el marco de estas maniobras y hechos que se mencionan, y conforman la actividad de la asociación ilícita aludida, en particular, Marcelo D´Alessio le propuso al imputado Stornelli desplegar acciones conjuntas en perjuicio de Gonzalo Brusa Dovat y de PDVSA Argentina. Para ello, la organización delictiva coordinó y articuló maniobras de inteligencia dirigidas al “ablande”, “quiebre”, “puesta en pánico” o “puesta en emergencia” de Brusa Dovat para forzarlo a declarar en la fiscalía federal a cargo del imputado Stornelli, lo que fue coordinado, aceptado y consentido por éste. Así, se implementó un mecanismo, en el que participaban distintos miembros de la organización ilícita referida, que apuntaba a obtener de una persona -objeto y víctima de una operación de espionaje previa- un “testimonio relevante” para una causa judicial, al mismo tiempo que se la utilizaba en los medios masivos de comunicación”.
  • “Dichas maniobras intimidatorias y coactivas aplicadas a Gonzalo Brusa Dovat lo empujaron a que prestara declaración testimonial en la sede de la Fiscalía Federal Nro. 4 a su cargo el día 4 de febrero del año en curso, denunciando una serie de presuntos hechos delictivos cometidos en la empresa PDVSA Argentina o en firmas vinculadas a ella. Tal maniobra coactiva fue llevada adelante materialmente por Marcelo Sebastián D´Alessio, Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi”.
  • “Al respecto, D´Alessio le informó a Stornelli de cada paso de la operación de espionaje y de “ablande” respecto de Brusa Dovat, a quien identificaba como el “arrepentido” o “el Centeno de PDVSA” y le señalaba el provecho que le podía traer al imputado la operación de “ablande” o “puesta en pánico”. En particular, según surge de uno de los teléfonos secuestrados a Marcelo D’Alessio, el día 23 de enero del corriente éste le informó a Stornelli: “(…) Mañana voy a hacer que se arrepienta un actual director de una residual de PDVSA, q sigue operando en el país. Si es lo q imagino, además del informe q tengo q armar para Maine y enviarlo por valija diplomática, está el factor Argentino qué seguro le vas a sacar mucho provecho”.
  • “Al día siguiente, D´Alessio se reunió con Brusa Dovat en el restaurant Fresh Market ubicado en Cosentini al 1200 aproximadamente del barrio de Puerto Madero de C.A.B.A. En esa reunión, Marcelo D´Alessio se presentó como jefe regional de la DEA, le exhibió una placa de dicha agencia que estaba dentro de su billetera, una pistola y un fajo de dólares que estaban dentro de un maletín. Le presentó a Brusa Dovat, a su vez, a Aníbal Degastaldi, al que identificó como un ex comisario colaborador de él”.
  • “La organización delictiva ya había realizado tareas de espionaje ilegales previas respecto de Brusa Dovat, y había reunido información sensible acerca de su historial laboral, migratorio, su domicilio, la composición de su grupo familiar, etc. En la reunión antes aludida, D´Alessio le señaló que, siguiendo “los protocolos de la DEA”, para que Brusa Dovat y su familia estuvieran protegidos, tenía que exhibirse públicamente. Luego, el día 25 de enero, D´Alessio se comunicó vía WhatsApp con Brusa Dovat y le informó acerca de una supuesta “precausa” que había armado Ángel Morales, ex presidente de PDVSA Argentina, en su contra. El día lunes 30 de enero, Brusa Dovat fue llevado por D´Alessio ante Daniel Santoro, donde fue entrevistado –a pesar de su negativa y a instancias de las presiones que sobre él se ejercían- en el restaurant Sarkis de la ciudad de Buenos Aires. A partir de esto, fue publicada efectivamente una nota periodística en el diario Clarín el domingo 3 de febrero de autoría del propio Santoro. También ese día envió vía WhatsApp un mensaje dirigido al Fiscal Stornelli que decía: “En 10 siento a un director “arrepentido” de pdvesa Argentina con Santoro. Y el lunes te lo siento para su primer testimonial. Va a ser un escándalo y podemos bloquear fondos. Mauro está al tanto vía Mario M. q hoy regresa”, luego le agregó en un siguiente mensaje: “Juro q después del lunes le devuelvo a su madre!!!” a lo que el fiscal Stornelli le respondió “Q bueno!”. Horas después D’Alessio agregó: “Listo el centeno de PDVESA” y “No paró de dar datos chequeables durante dos horas!! El lunes te lo siento (antes de q lo maten). Ante dicho mensaje el fiscal Stornelli respondió “Perfecto” y “Gracias!!”. D’Alessio contestó a ese mensaje “Esa es mi égida!! Jaaaaa. Trabajamos prolijo! Sale en tapa del domingo de Clarín.”, y agregó “Ya sé quien esconde el dinero en Suiza!!”, a lo que el fiscal Stornelli –o la línea a él asignada- respondió “uhh”, “Guardalo un poco mas hasta que hable conmigo”.
  • “Por otro lado, ese mismo día se verifica la existencia de un mensaje de audio enviado por D’Alessio al Fiscal Stornelli, donde se oye la voz del primero diciendo: “Es que Dani se va de vacaciones y Dani de hecho se va el sábado y lo deja embargado el viernes, ya lo deja todo encriptado y embargado, no va a mencionar el estudio jurídico y el tema de Suiza; es decir, esa parte no sale, hay 3 o 4 cositas, que después te cuento personalmente, que no van a salir para que vos después le puedas apretar los huevos (…) tengo q presentarme con vos personalmente el lunes, pero es un “Centeno dos”, hay que hablar con Patricia después para no mandarnos un moco viste”. El día viernes 1º de febrero, D´Alessio se encontró con Brusa Dovat en un restaurant de Buenos Aires y le indicó concretamente los términos de lo que debía decir en la denuncia y declaración judicial. Ese mismo día, a media tarde, Brusa Dovat se encontró nuevamente con D´Alessio a una cuadra de Canal 13, donde subió a la misma camioneta Range Rover que aquél estacionó adentro del predio del canal. Allí, D´Alessio lo condujo a una entrevista para el canal Todo Noticias con el periodista Rodrigo Alegre, quien lo entrevistó por espacio de aproximadamente 20 minutos, siempre en presencia de D´Alessio. El día lunes 4 de febrero, D´Alessio pasó a buscar a Brusa Dovat con el vehículo Range Rover -identificado en el allanamiento de su vivienda- junto con dos hombres que viajaban en el asiento delantero, a quienes presentó como personal de la DEA; luego, lo llevó a prestar declaración a la Fiscalía Federal Nro. 4 a cargo del doctor Carlos Stornelli. Al llegar, D´Alessio se anunció y preguntó por el fiscal, allí le dijo a la secretaria que tenía pautada una reunión con él para hacer una denuncia. Luego de unas horas de espera, ingresaron al despacho del fiscal –y aquí imputado- en donde mantuvieron una conversación previa a que se le recibiera declaración testimonial. D´Alessio permaneció conversando con Stornelli en su despacho, pero en un determinado momento se sentó junto a Brusa Dovat mientras éste prestaba declaración. Llegó incluso a filmar dicha escena y a tomar fotografías de las copias del acta labrada en ese acto, la que compartió con periodistas y otras personas, incluido Pedro Etchebest. Más tarde, ese mismo día, a las 20 hs. aproximadamente, Brusa Dovat se encontró con D´Alessio en el canal América 24, donde ambos participaron de un programa televisivo que conduce el periodista Eduardo Feinmann”.

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Todo este suceso tortuoso, Gonzalo Brusa Dovat lo contó ante este cronista en esta nota exclusiva del 18 de marzo:

Habla Brusa Dovat: los aprietes de D’Alessio para declarar con Stornelli y la entrevista de Santoro

 A raíz de la declaración bajo coacción ante Stornelli, Brusa Dovat ya fue citado por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral. ¿Quién es el fiscal? El mismo Stornelli. Parece una ironía del mal. Desde el entorno del ex gerente de PDVSA no descartan que haya sido víctima de una operación de inteligencia, supuestamente instigada desde sectores del Poder Ejecutivo, con lazos en la embajada de Estados Unidos e Israel. ¿Por qué? Hay un detalle aterrador. El actual subsecretario de Asuntos Estratégicos en Derechos Humanos, Leonardo Fabián Szuchet habría sido representante legal de PDVSA Argentina y conocería detalles poco develados sobre el conflicto laboral con la petrolera venezolana, que motivó que Brusa Dovat y ocho de sus ex compañeros ingresara en el radar del presunto agente de EE.UU., Marcelo Sebastián D’Alessio. Por eso, las horas de Brusa Dovat, una víctima, transcurren en un prudente silencio hasta que no se aclare la situación procesal de Stornelli. Y es lógico: D’Alessio, el fiscal, y Santoro le arruinaron la existencia. Aquí el staff de Claudio Avruj.

El «torcido» Avruj vs. los Derechos Humanos

Pero las gravísimas acusaciones del juez Ramos Padilla contra Stornelli no se detuvieron en el episodio Brusa Dovat. En el dictamen el juez Ramos Padilla también se refirió al presunto pedido de Stornelli para que D’Alessio realizara una cámara oculta al abogado José Manuel Ubeira. A saber:

  • “Al menos desde el día 28 de diciembre de 2018, existía la idea de realizar esta operación ilícita que reclamaba Stornelli -aseguró el juez Ramos Padilla-. Tal día, éste le indicó a D´Alessio que convenciera al doctor Rodrigo González de realizar esa cámara oculta, a lo que D´Alessio le respondió que no quería involucrar a este letrado en virtud de que, de ese modo, se vería obligado a renunciar a la defensa letrada de Jorge Leonardo Fariña –coimputado de otro defendido del doctor  Ubeira, Federico Elaskar, en el marco de la causa conocida como “La Rosadita” o “la ruta del dinero K”- y eso le traería problemas con Patricia Bullrich. Ese día D´Alessio le envió a través de WhatsApp unos videos y le indicó a Stornelli: “La cámara oculta la hice yo. Se avisó a la embajada israelí y felicitaron el trabajo. Por lo que respecta a la Argentina estoy seguro es una pegada!!! El 6 vuelvo!!”. Luego de que D´Alessio le contara acerca de la cámara oculta que había llevado a cabo, inmediatamente el fiscal Stornelli le pidió: “Dame una mano”. Y D´Alessio le contestó: “Obvio. Yo lo empomo al abogado que te quiso girar. Ese es mi trabajo. Llego y lo hago!!”. Luego, D´Alessio agregó: “(…) llego y nos vemos afuera. Dejame que haga lo que te imagines sin que nadie se dé cuenta. Las cosas lindas las hago sin que nadie se entere. Contá 100% conmigo. Mario un día me dijo que te aprecia y para mí eso es más que una instrucción”. Stornelli le contestó: “Es mi hermano” y D´Alessio finalizó: “No se habla más. Lo q sea es ´lo que sea´”. El intercambio de mensajes por esa misma vía, vinculados con la maniobra de la cámara oculta en perjuicio de José Manuel Ubeira, prosiguió en días posteriores, cuando se coordinó la reunión en el balneario CR de Pinamar llevada adelante el día 8 de enero. Previo a eso, el 5 de enero, D´Alessio le envió un mensaje a la línea asignada a Stornelli que decía: “Hola Carlos! El martes a qué hora no te parece invasivo para la familia? Así voy a verte a pina y organizamos lo del abogado hdp q te quiere girar? Yo me adapto!”, a lo que Stornelli respondió “Oki”, “Cuando quieras”. Luego, con posterioridad a la referida reunión en Pinamar, el día 11 de enero, D´´Alessio le informó: “Ya tengo los datos del letrado atrevido. Hice me analizaran coincidencia de antenas… Jaime te suena, no?”, “Mañana te cuento. Igual, no hay vuelta atrás”. El día 23 de enero D´Alessio volvió sobre el mismo tema e informó a Stornelli: “Hola!!!!! A ver cuando se vuelve q ya lo extrañamos por Baires!!!! Ya puse en marcha el plan con la cámara loca para ese ganzo!!!!”, a lo que Stornelli le contestó: “Novedades?” y D´Alessio respondió: “Está volviendo a Baires y calculamos q el martes 5 se va a hacer en una sala de reuniones en un hotel q nos brinda todas las cámaras accesorias a las q usamos dentro del recinto”.

Aclaraciones: “Mario” es Mario Montoto, presidente de la Cámara de Comercio Argentina Israelí, de quien hablaremos más adelante en la declaración del empresario coaccionado y extorsionado por D’Alessio, Mario Cifuentes. Y el tal “Jaime” no es otro que Antonio Horacio “Jaime” Stiuso, el espía más temido de la antigua SIDE. A ambos los nombró  D’Alessio en sus conversaciones sobre supuestos ilícitos con Carlos Stornelli. Pero hay más. El fiscal también habría encargado a D’Alessio seguir los pasos del ex marido de su actual pareja. Según el juez Ramos Padilla, el fiscal Stornelli habría usado las herramientas del espionaje ilegal no sólo para intervenir en las causas judiciales, realizarles cámaras ocultas a abogados defensores y coaccionar “arrepentidos”, sino que también habría ordenado investigar y espiar al esposo de Florencia Antonini Modet, su ex pareja. Tan lejos habrían llegado en la escalada de la ruindad que el falso abogado D’Alessio le sugirió en un mensaje de WhatsApp la idea de ponerle droga en la valija a Jorge Christian Castañón, ciudadano peruano, piloto de avión y ex pareja de Antonini.

El intercambio de mensajes entre D’Alessio y Stornelli comenzó con el fiscal preguntando cómo avanzaba la investigación sobre Castañón. Fue el 11 de enero pasado. “Yo me encargo”, contestó D’Alessio. Tres días más tarde, Stornelli preguntó: “¿Averiguaste algo del peruano?”. D’Alessio respondió: “Estuve mirando el Org Chart y veo que Castanon/Jorge de EWRFO que es de United Express. Reporta a un tal Andrew Ashbury (WHQUX). Es un primer oficial de United Express. La subsidiaria regional. O sea que si es la persona que buscas y viene a Argentina no lo hace trabajando”.

El fiscal Stornelli escribió apenas “ok”. Entonces, D’Alessio agregó: “Mandame algo más afectivo que un «ok»!!! Juaaaaa. Viste que el peladito te cumple??? Vos decidís si lo corto en USA o acá”. Y luego agregó en mayúsculas: “No es empleado de United (el área internacional). Usa pasajes a disponibilidad. Hago lo que quieras”.

“¿Qué se puede hacer?”, preguntó Stornelli.

“Lo tenemos que hablar personalmente”, dijo  D’Alessio. “¿Se puede advertir en algún lado del bagayo? ¿O no vale la pena?”, le sugirió Stornelli. “Si, yo le haría algo un poquito peor”, le respondió D’Alessio. “Por eso quiero hablarlo personalmente con vos, no por acá. Le haría algo un poquitito peor. Le pondría algo en la valija viste y ahí se deja de joder. Lo bloqueo allá o acá, donde vos quieras”.

Otra víctima del terror

El empresario petrolero Mario Cifuentes declaró durante diez horas ante el juez Ramos Padilla. En la mansión de Marcelo Sebastián D’Alessio, en el country Saint Thomas de Esteban Echeverría, el juez halló un legajo sobre Cifuentes que lleva el número 35. Al ver la información que contenía, Cifuentes revivió una auténtica pesadilla transcurrida hace un año. Contó que esa misma documentación sobre su vida personal y comercial se la había mostrado D’Alessio el 27 de marzo de 2018 en el Hotel Emperador. Dijo que apenas asumió Mauricio Macri, en diciembre de 2015, su compañía OPS, que empleaba a unos 1.400 trabajadores en Vaca Muerta, comenzó a padecer la falta de pago de YPF y una serie de notas negativas en diarios de la Patagonia. La primera fue publicada, rememoró Cifuentes, por el Diario de Río Negro en 2016.

Lo que vino después fue aún peor. La empresa iba camino al concurso preventivo y a la cesación de pagos y la quiebra. La AFIP había abierto una investigación y una denuncia en su contra, además de la demanda pública que completó el diputado del Pro, Leandro López, el primero en compararlo con Lázaro Báez.

Acosado en todos los flancos, Cifuentes se vio obligado a rescindir un contrato con YPF y la empresa con su nueva administración le otorgó la obra de forma directa a una compañía de la competencia sin licitación.

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Para colmo en agosto de 2017 le intervinieron OPS y comenzó a reunirse con inversores para poder salir de la zozobra financiera. Pensó en vender un departamento en Madrid y así lo hizo. Luego llevó adelante reuniones con representantes de inversores a quienes señaló ante el juez Ramos Padilla como X5 y X6. En un acta aparte de su testimonial de 30 páginas dio los verdaderos nombres en absoluta reserva. Pronto su agenda se llenó de reuniones en El Malba y en otros lugares de la ciudad de Buenos Aires, con personas que identificó como X1, X2, X3, y X4. Con X4 vivió una situación peligrosa en la misma casa de Marcelo Sebastián D’Alessio. Hasta allí llegó de la mano de esos contactos para “solucionar los problemas con la AFIP y el juez de la quiebra”. Al llegar se topó con el presunto agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio armado con un pistola en la cintura junto a X4 ostentando el mismo armamento encima. Cifuentes le dijo al juez que D’Alessio intentó convencerlo de que debía pagar una cifra importante en dólares para poder solucionar sus problemas legales y financieros que incluían la deuda con la AFIP, que según D’Alessio, quien se presentó como “abogado y economista” era de alrededor de 800 millones de pesos. “Tenés que calmar a las fieras y poner 300 mil dólares para empezar”, le soltó D’Alessio, con sus hijos y su mujer andando en la casa. Cifuentes se negó. D’Alessio insistió y lo llevó hasta la planta alta donde tenía guardada su  escopeta estadounidense marca Kel Tec Modelo KSG calibre  12 UAB con un cañón de 380 a 599 milímetros y capacidad para disparar 16 cartuchos. “Esto lo que tengo porque soy de la DEA”, le advirtió a Cifuentes, con la escopeta en la mano y una pistola automática en la cintura. Al borde del pánico, Cifuentes se fue del country de D’Alessio en su auto. Al poco tiempo, comenzó a recibir mensajes del supuesto espía inorgánico de la AFI. ¿Qué le decía? Que ya había “arreglado” con el juez y la AFIP y que debía cambiar de abogados y empezar a poner dinero en dólares “para calmar las fieras”. Víctima de una tortura sistemática psicológica y mediática, Cifuentes sufrió el mismo esquema de extorsivo de acoso periodístico que desapoderó a la familia Graiver a y los hermanos Iacarino, entre otros, de sus bienes a manos de empresarios y militares vinculados a la última dictadura cívico-militar. Con la diferencia que este episodio de terror lo padeció en plena democracia, hace un año. En esa reunión en la casa de D’Alessio, el sujeto descripto por Cifuentes como X4 habría manejado las cámaras de seguridad de la mansión desde su teléfono celular. Todo ante el silencio espectral de X1, X2, y X3 más la familia del falso abogado.

Pasaron las horas y se reunió con D’Alessio, incluso con el aval de los interventores de su empresa y los inversores X1, X2 Y X3. En esa oportunidad, D’Alessio le mostró documentos “muy personales” de viajes, datos migratorios, gastos en el país y en el exterior, empresas conexas, detalles de la vida de su hijo, el auto que usaba -un Mercedes Benz- y al volver desde el centro por Figueroa Alcorta a 150 kilómetros por hora puso una sirena de patrullero y a su derecha tenía la escopeta además de la automática en la cintura. “Esto se hace así”, le repitió. Cifuentes lo filmó y ese vídeo forma parte del expediente que instruye Ramos Padilla. Lo mismo que todos los chats que intercambió con D’Alessio. En un mensaje le mandó una foto junto al periodista Daniel Santoro de Clarín. “Acá la KGB y la DEA”, escribió. Cifuentes no entendía nada. Había ingresado al túnel del pánico. La peor frase lacerante de D’Alessio le llegó como al pasar. “Imagínate que a tu hijo lo paren en un operativo con cinco kilos en el ‘Mercedito’. No sale más…”. Cifuentes le respondió que se había pasado de la raya, pero D’Alessio no se amilanó y agregó que era amigo de Leonardo Fariña y que Patricia Bullrich le pagaba 200 mil pesos mensuales para cuidarlo. Al mismo tiempo, le dijo que al periodista Santoro “lo tenía enganchado por plata y mujeres”.

Luego en otra reunión en El Malba con X1 volvió a insistir en que debía pagar 300 mil dólares para eludir los problemas. El 4 de abril de 2018 lo llamó desde un teléfono bloqueado o desconocido y le dijo que esa noche viese el programa “Animales sueltos” con la conducción de Alejandro Fantino. En esa emisión insólita, Santoro estaba hablando de una constructora brasileña y de Petrobrás hasta que de golpe mencionó a la empresa OPS de Cifuentes al aire. El empresario se sintió dentro de una película de Darío Argento, plagada de seres demoníacos. Aquí el programa completo de “Animales” de esa noche donde aparece el periodista Santoro enviando el presunto mensaje por encargo de D’Alessio dirigido como amenaza a Cifuentes.

El 5 de abril, D’Alessio lo volvió a llamar y le dijo: “Mirá el programa, si no reaccionás, esto es una guerra, te sacan en Clarín y así empieza”. Y empezó efectivamente. Tal como publicamos en Nuestras Voces, Daniel Santoro lo comparó con Lázaro Báez. Aquí mi crónica del 26 de marzo:

Cifuentes, otra víctima de extorsión que denuncia al trío Stornelli-D’Alessio-Santoro

Y aquí la nota que publicó Santoro en Clarín el 6 de abril de 2018:

En los títulos, Santoro escribió: “Otro empresario K que hizo negocios millonarios con el Estado. El nuevo “Lázaro Báez” debe 800 millones de pesos y lo investigan por lavado de dinero”.

¿Quién le proveyó ese título falso? Sin dudas habría sido su amigo D’Alessio. “Era una copia de la nota que sacó el Diario de Río Negro en 2016”, describió Cifuentes ante el juez Ramos Padilla.

Ya nunca más volvió a ver a D’Alessio. En diciembre de 2018 el Juzgado interviniente decretó la quiebra de su empresa OPS. Hoy esa medida está apelada ante la Cámara de Apelaciones de la Capital Federal.

Cifuentes sigue con miedo y anhela reconstruirse económicamente. Le dijo al juez Ramos Padilla que nunca pudo conocer a los verdaderos inversores. D’Alessio le reclamó 1.200.000 dólares por “el arreglo”. Y entre esa profusión de X hasta el número 5 que mencionó bajo estricto secreto, este periodista logró revelar dos apellidos reales. Uno de ellos sería un integrante de los Braun, presunto familiar del jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun. El otro sería Mario Montoto, quien habría conversado unos cuarenta minutos con Marcelo Sebastián D’Alessio en una mesa del Hotel Emperador, contigua a Cifuentes.

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Juan Alonso

Juan Alonso

Periodista, escritor y docente. Columnista con Roberto Caballero en Radio Colonia y del programa ADN en C5N. Distinguido con el Premio Walsh de la Facultad de Periodismo de La Plata en 2017. Fue editor de Policiales de Tiempo Argentino.

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