Un prefecto protege a Pintos

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El chofer que trasladó al grupo Albatros el día del operativo en el que asesinaron a Rafael Nahuel declaró haberle entregado su arma al cabo Javier Pintos pero una vez que bajó de la montaña, luego de la represión. De esta manera, reafirmó la versión del principal sospechoso que había dicho que no usó el subfusil, a pesar de que las pericias demostraron que la bala que mató al joven mapuche salieron de su arma. Fernando Soto, abogado del cabo, renunció a representarlo y ahora su lugar lo ocupan Anabella Schmidt y Alejandra Elvira Bussetti con la misma estrategia: insistir con la idea del enfrentamiento, confundir y culpar a otro Albatro.

Daniel Alberto Colliard, el chofer de Prefectura que conducía uno de los móviles con personal y armamentos a bordo el día que mataron a Rafael Nahuel, declaró este jueves ante el juez Gustavo Villanueva y dijo haberle entregado al cabo primero Francisco Javier Pintos un subfusil MP5 pero una vez que este bajó de la montaña.

De este modo Colliard está en consonancia con la versión de su compañero del Grupo Albatro que la semana pasada, tal como publicamos en Nuestras Voces, cuando fue citado a prestar declaración indagatoria negó haber subido a la montaña con el subfusil MP5 que fue el arma que se usó para matar a Rafael Nahuel.

Las pericias a la bala que ingresó en el cuerpo de Rafael Nahuel, realizadas por el Departamento de Caracterización de Materiales (DCM) del Centro Atómico Bariloche (CAB) y del Laboratorio Regional NOA del Cuerpo de Investigaciones de Fiscales del Ministerio Público Fiscal de Salta, dieron como resultado que se correspondía con el arma numerada con el rótulo 05-C335508, número que pertenece al subfusil MP5 que le fue asignado a Pintos.

El ayudante de primera con 30 años de servicio en Prefectura, Daniel Alberto Colliard, ese día manejaba una camioneta Fiat Iveco. Ante el juez declaró que el 25 de noviembre de 2017 condujo “el móvil hasta la entrada del predio ocupado donde permanecía la gente que estaba de guardia” y allí vio “descender a Pintos” a quien le entregó -tras el operativo en la montaña- “un chaleco y una MP5, que era la que tenía asignada”.

Según publica el sitio En estos días de Bariloche, en su declaración al ayudante Colliard se le preguntó quiénes llevaron subfusil MP5 “de los que realizaron la patrulla arriba”, y respondió que “inicialmente sólo llevaba Ramón Obregón”, el mismo prefecto al que señaló Pintos ante el juez que portaba esa arma en la montaña.

El magistrado le preguntó si al entregarle el arma a Pintos alguien presenció esa entrega y Colliard respondió que “no”. También declaró que el efectivo de Albatros le dijo “dame esa que está ahí, que es la mía” y se fue hacia la entrada del predio luego de haberse puesto el chaleco balístico.

Con esta declaración el chofer de Prefectura se ajusta a la versión de Pintos quien dijo ante el juez que no había usado el subfusil MP5 el 25 de noviembre de 2017 en el operativo que terminó con el joven mapuche asesinado.

“Creemos que hay elementos suficientes para que el juez tome una resolución concreta respecto al cabo Pintos. Hay un testigo que dice haberle entregado el arma, que era la suya, y hay un muerto con esa misma arma”, dijo a Nuestras Voces Estanislao Cazaux, uno de los nuevos abogados que representan a la familia de Rafael Nahuel.

El letrado sostuvo que “si Ramón Obregón usó una MP5 tendría que ser citado a prestar declaración” pero “seremos respetuosos de las resoluciones que tome el juez” Gustavo Villanueva.

Estanislao Cazaux junto a su colega Marcos Miguel se hicieron cargo del caso hace apenas dos meses. “La familia de Rafael Nahuel decidió contratarnos pro bono” pero “la querella no cambia”, aseguró el abogado de uno de los estudios más importantes de Bariloche.

Pintos, el que apretó el gatillo

Otras abogadas y la misma estrategia

Fernando Soto, el abogado defensor del cabo primero Francisco Javier Pintos presentó la semana pasada la renuncia a su cargo. De este modo las abogadas Anabella Schmidt y Alejandra Elvira Bussetti ejercerán la defensa del efectivo del Grupo Albatros.

El letrado, que desde el 2016 ocupa el cargo de director de Ordenamiento y Adecuación Normativa de las Fuerzas de Seguridad del Ministerio de Seguridad de la Nación –conocido por su actuación en la causa Cromañón, en el caso de Ángeles Rawson y en la Tragedia de Once– fue uno de los abogados que actuó en el caso Santiago Maldonado representando a la cartera que conduce Patricia Bullrich.

Con la dimisión de Fernando Soto, que tuvo como estrategia sostener el “enfrentamiento armado” planteado por Bullrich desde un principio ahora los cañones apuntan a los científicos del Centro Atómico Bariloche acusándolos –a través de los medios contratados al servicio del Gobierno– de errores en las pericias.

En artículos periodísticos aparecidos en el mes de junio empezaron a circular versiones de que había pólvora en las manos de Rafael Nahuel y a buscar “errores” en los estudios realizados en el Centro Atómico Bariloche.

Ante estos rumores la Comisión Nacional de Energía Atómica salió con un comunicado a respaldar a los científicos sosteniendo que “el informe realizado por los técnicos y profesionales de la institución intervinieron con responsabilidad, idoneidad e imparcialidad”.

La estrategia sigue siendo sostener a rajatabla el enfrentamiento armado para justificar el asesinato de Rafael Nahuel y está claro que el efectivo de Albatros que disparó el arma es un eslabón entre todos los responsables de la muerte del joven mapuche.

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Ulises Rodríguez

Ulises Rodríguez

Periodista y locutor. Especializado en temáticas culturales, escribió en Anfibia, Infobae y la Revista Acción. Formó parte de Infonews y realizó publicaciones en Escribiendocine.

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