Castigar a los pobres: el modelo neoliberal de la inseguridad social

Compartir

El Estado neoconservador-liberal, suele utilizar varias herramientas con el propósito de enfrentar la pauperización de los ciudadanos, junto a sus derivaciones extremas representadas por la exclusión social, productos de sus políticas económicas. En el caso argentino, a través de la gestión de la espuria alianza Cambiemos, prevalece nítidamente la penalización. La penalización funciona como una técnica para la invisibilización de los problemas sociales que el Estado no se ocupa de tratar desde sus causas, y la cárcel actúa como un contenedor judicial donde se arrojan los desechos humanos de la sociedad de mercado

El Estado, específicamente el neoconservador-liberal, suele utilizar varias herramientas con el propósito de enfrentar la pauperización de los ciudadanos, junto a sus derivaciones extremas representadas por la exclusión social, productos de sus políticas económicas. En el caso argentino, a través de la gestión de la espuria alianza Cambiemos, prevalece nítidamente la penalización, ya que el disciplinamiento coactivo procurando el orden de la derecha ideológica reemplaza su carencia de una dirección, auténticamente hegemónica en los planos tanto intelectual como ético-moral [Gramsci]. «El proceso de normalización de las conductas conlleva la promulgación de decretos que tipifican y judicializan» los comportamientos consuetudinarios de los segmentos sociales desposeídos económicamente, a los cuales -en general- el sistema público administrativo les ha arrebatado derechos adquiridos en diversos ámbitos.

“La penalización funciona como una técnica para la invisibilización de los problemas sociales que el Estado, como palanca burocrática de la voluntad colectiva, ya no puede o no quiere tratar desde sus causas, y la cárcel actúa como un contenedor judicial donde se arrojan los desechos humanos de la sociedad de mercado”.

“La penalización funciona como una técnica para la invisibilización de los problemas sociales que el Estado, como palanca burocrática de la voluntad colectiva, ya no puede o no quiere tratar desde sus causas, y la cárcel actúa como un contenedor judicial donde se arrojan los desechos humanos de la sociedad de mercado”. En tal contexto, el neoliberalismo «promueve la responsabilidad individual y la sumisión al libre mercado», mientras el gobierno despliega medidas represoras, «a partir de la construcción ad hoc de representaciones falseadas de la inseguridad pública, por lo cual se enfoca en atacar las incivilidades, es decir las premisas individuales del desorden que rompen con la moral, aumenta el número de leyes y reglamentos, estigmatiza categorías de la población, consolida la vigilancia y acción policiaca, castiga con severidad…»

La considerable porción del electorado de nuestro país que todavía continuaría apoyando a esa entelequia denominada macrismo, controlada por los poderes fácticos económicos y financieros corporativos, la oligarquía terrateniente y otros sectores primario-exportadores, acompañados por los importadores especulativos y oportunistas de bienes terminados, constituye la base material de la coalición gerenciadora privatista «pro». Son los beneficiados directos de la administración plutocrática, mientras que el otro grupo de adherentes al modelo desindustrializador y excluyente está compuesto por sujetos atomizados, variopintos y pertenecientes a distintos estratos sociales, a quienes solo los «une» -coyunturalmente- el odio errático de clase, y el antiperonismo K.

Estos segmentos de personas resultan ahora la «clientela» a la que el oficialismo pretende mantener, de cara a los sufragios de octubre próximo, potenciando su accionar represivo contra «negros, vagos, y choriplaneros», recurriendo a esa estimable proporción de votantes racistas y xenófobos, con falsa conciencia clasista, que fogonea la «mano dura» dirigida a los actores marginados, los cuales conforman la amplia mayoría de los habitantes del país, ante el fracaso rotundo de su «modelo» económico.

Wacquant, Loïc (2010); Barcelona, Gedisa.

Mandá tu nota

Comentarios

Comentarios

Mi Voz

Mi Voz

Los artículos de nuestros lectores. Porque Nuestras Voces no es un medio, es una comunidad. Para escribir tu artículo ingresá al menú Mi Voz, opción Escribí tu nota.

Hacé tu anotación Sin anotaciones