Dos siglos de fuego

Compartir

La historia se repite, entre otras cosas porque ciertos actos espurios se repiten a través de los años. Las pruebas de escandalosos abusos o delitos contra el Estado terminan ardiendo en llamas, salvando nombres y reputaciones. Dos siglos atrás, dos años atrás, un recurso siempre al alcance de la mano.

Aunque la decepción embargue a los admiradores macristas debemos admitir que el quemar la documentacion de IRON MOUNTAIN no es una ocurrencia muy original.

Durante la guerra del Paraguay nuestros soldados morían de hambre en las esteros, mientras afortunados proveedores, gentes de altas influencias amasaban millones. Aquellos abusos llegaron a tan escandaloso grado, que un enérgico movimiento de opinión exigió se investigasen las turbias proveedurías.

Al mismo tiempo en Buenos Aires se constituía una Sociedad Anónima, integrada por el general Mitre y los señores Anacarsis Lanús, Cándido Galván, Ambrosio Lezica, Rufino de Elizalde y otros, para dedicarse a la actividad periodística. La sociedad se hizo cargo del periódico “La Nación Argentina”.  La nueva sociedad le suprimió la palabra “Argentina”, por lo que quedó solamente el nombre de “La Nación”.

Lanús, socio del Presidente Mitre, fue proveedor general del ejército.
Lanús Hnos, regenteada por Anacarsis Lanús, fueron de los que levantaron fortunas fabulosas con la guerra, bajo la protección de Mitre. Carlos D´Amico, gobernador de Buenos Aires, publicó en 1890 en México un libro denunciando que durante la administración de Mitre “sus empleados han llevado el abuso hasta la más escandalosa exageración”…”se robaban hasta las cajas de cirugía del ejercito”, y aunque suponía que Mitre “no participaba en manera alguna de aquella arrebatiña”, admitió que la moral “empezó a bajar cuando los proveedores cuyas fortunas insolentes se habían hecho a la sombra de Mitre, le regalaron a éste la casa en que hoy está la opulenta imprenta del La Nación”. La “donación” fue formalizada por escritura del 23 de enero de 1869, apenas tres meses después de que Mitre dejara el gobierno.

Estaban hasta las manos, se diría hoy, ¿cómo habrán zafado? Un providencial incendio consumió los archivos de cuentas de la guerra del Paraguay. Las llamas cancelaron toda deuda y borraron los restos de todo delito. El incendio salvo muchos nombres y muchas reputaciones, purificando muchas biografías.

Dos siglos después, el 5 de febrero de 2014 el fuego se propagó en el depóstio de Barracas de Iron Mountain provocando un incendio que arrasó con las estructuras y provocó el derrumbe de una pared que cayó sobre un grupo de bomberos y rescatistas que intentaban sofocar el fuego. Más tarde se comprobaría que fue intencional . «Se determinó que hubo varios focos de incendio y se utilizó un material acelerante para dar inicio al fuego», explicó la fiscal . Casi al mismo tiempo se constató que en los depósitos 7 y 8 de Iron Mountain había información de 43 empresas, muchas de las cuales estaban vinculadas a 29 investigaciones en curso.

La historia se repite, entre otras cosas porque ciertos actos espurios se repiten a través de los años.

Mandá tu nota

Comentarios

Comentarios

Mi Voz

Mi Voz

Los artículos de nuestros lectores. Porque Nuestras Voces no es un medio, es una comunidad. Para escribir tu artículo ingresá al menú Mi Voz, opción Escribí tu nota.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 25/09/2020 - Todos los derechos reservados
Contacto