El capitalismo neoliberal neofascista

Compartir

Parte de una subjetividad colonizada, manipulada por los medios hegemónicos y las redes sociales, apoya los cambios geopolíticos de la región. En el camino quedan pueblos arrasados por la miseria, el saqueo sistemático de los recursos, la destrucción de su soberanía y de sus aparatos productivos bajo la leve pátina de democracias de muy baja intensidad que esconden el neofascismo de nuevo cuño.

El capitalismo neoliberal posmoderno ha inaugurado una nueva religión. Sus dogmas centrales dicen: “No somos todos iguales, algunos hemos obtenido propiedades y riquezas, o sea, hemos alcanzado el éxito y la felicidad a través exclusivamente de nuestro sacrificio y capacidades personales.” “Hay otros seres, diferentes a nosotros, que no tienen las mismas capacidades y que además no se esfuerzan lo suficiente y encima quieren que el Estado los ayude”.

Estorban, con sus protestas permanentes y sus críticas, el ansiado crecimiento económico con déficit cero, pretendiendo gozar de nuestros mismos derechos y privilegios. “Son vagos, por lo general de tez oscura, peligrosos, terroristas, subversivos con líderes corruptos, por ende hay que reprimirlos, encerrarlos, deportarlos si son extranjeros de baja calidad, o eliminarlos si se resisten. Nunca más deben volver los gobiernos populistas que los apoyan y aprovechan para robarse todo”.

Este sentido común, parte de una subjetividad colonizada, manipulada por los medios hegemónicos y las redes sociales, apoya los cambios geopolíticos que los dueños del poder real planifican para la región como parte de la división internacional del trabajo y la distribución consecuente de la riqueza cada vez más concentrada.

En el camino quedan pueblos arrasados por la miseria, deudas monstruosas, el saqueo sistemático de los recursos, la destrucción de su soberanía y de sus aparatos productivos bajo la leve pátina de democracias de muy baja intensidad que esconden el neofascismo de nuevo cuño.

¿ES POSIBLE LA UNIDAD EN LA ARGENTINA CONTRA EL ENEMIGO NEOLIBERAL?

En la UNIDAD para vencer al enemigo del pueblo parece que estamos todos de acuerdo. La cuestión es que no [email protected] parecemos estar de acuerdo sobre los límites de esa unidad. Como ya he dicho: el campo popular es heterogéneo y complejo, no [email protected] venimos de la misma corriente política e ideológica, no [email protected] utilizamos los mismos marcos teóricos para analizar la realidad, no tenemos los mismos cantos ni las mismas banderas, ni siquiera usamos los mismos términos en nuestro discurso. Buscamos sin embargo los mismos fines por medios diferentes. Sabemos que un mundo más justo, igualitario y solidario es posible y luchamos para lograrlo desde lugares diversos.

Recordemos que ninguna fuerza, colectivo, organización, movimiento, partido, etc, tiene una historia impoluta. A [email protected] se les puede encontrar algun desvío, traición, error, retroceso, mancha, etc. a lo largo de nuestra historia personal y/o institucional. Algunos sin embargo han sido consecuentes en sus traiciones al campo popular y sus intereses. Saltimbanquis y oportunistas, sistemáticamente ha sido cómplices con la oligarquía y evidenciado su simpatía con el Imperio y sus agencias. A esos no convendría sentarlos en la mesa de acuerdos.

Pienso que los dirigentes están haciendo un esfuerzo por superar viejas enemistades, resquemores, desconfianzas, sectarismos, individualismos etc. Todavía brotan chispas cada tanto. Tratemos de no avivarlas desde el llano y recordar quién es el verdadero enemigo.

Comentarios

Comentarios

Mi Voz

Mi Voz

Los artículos de nuestros lectores. Porque Nuestras Voces no es un medio, es una comunidad. Para escribir tu artículo ingresá al menú Mi Voz, opción Escribí tu nota.

Hacé tu anotación Sin anotaciones