El ente

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Nada de lo que digan o hagan desde cualquier estrato de gobierno, ya sea el central, capitalino, provinciales o municipales, es producto del azar o el albur, sino que es la aplicación a rajatabla de metódicos planes elaborados –sin ninguna duda- extramuros. El arribo de Mauricio Macri a la presidencia de la Nación, es el producto de quienes decidieron desde el Ente centralizado que rige los destinos de cada rincón del planeta, apoderarse del país contando para ello (como en Brasil), con complicidades internas apátridas y cipayas.

Tarde más que tórrida en Villa Luzuriaga, los cables se recalientan, el transformador amenaza con expirar pero, por lo menos hasta ahora, hemos zafado de cortes o apagones. Mientras tanto, la temperatura ambiente se va cada vez más asemejando a la política, con la única diferencia que al termómetro no podemos manejarlo por nuestra cuenta.

Dudé bastante, di varias vueltas, miré de reojo el teclado, sopesé si valía la pena distraer un rato de mi tiempo en esta víspera festiva, hasta que por fin me decidí a darle alguna forma a todas las furias, broncas y humillaciones a las que soy sometido -igual que millones de compatriotas- cada jornada, cualquiera sea la hora en que cada uno la inicie.

Debo confesar que a esta altura de mis años, de los distintos gobiernos que he padecido o disfrutado, de las penurias o bonanzas por las que he atravesado, es ésta la primera vez que asisto absorto a tanta falsedad, procacidad, tanto cinismo, tanta impunidad en democracia puesto que, a diferencia de las dictaduras militares, la actual se instaló bajo una pátina linajuda, desvirtuando el concepto anterior.

Evidentemente, el arribo del ingeniero civil Mauricio Macri a la presidencia de la Nación, es el producto de enormes inversiones sobre Argentina llevadas a cabo por los factores del poder económico, político, periodístico y judicial, no sólo nativo, sino de quienes decidieron desde el Ente centralizado que rige los destinos de cada rincón del planeta, realizar tales desembolsos para apoderarse del país contando para ello (como en Brasil), con complicidades internas apátridas y cipayas.

Nada, absolutamente nada de lo que digan o hagan desde cualquier estrato de gobierno, ya sea el central, capitalino, provinciales o municipales, es producto del azar o el albur, sino que es la aplicación a rajatabla de metódicos planes elaborados –sin ninguna duda- extramuros.

Nada, absolutamente nada de lo que digan o hagan desde cualquier estrato de gobierno, ya sea el central, capitalino, provinciales o municipales, es producto del azar o el albur, sino que es la aplicación a rajatabla de metódicos planes elaborados –sin ninguna duda- extramuros.

Si bien durante mucho tiempo subestimamos el escaso intelecto del presidente, no es menos cierto que el Ente, luego de analizar y calibrar cada candidatura opositora en ese momento, (Carrió, Massa, del Caño, Stolbizzer,) optó por MM al ser quien tenía (tiene) más dificultades con la justicia y convertirlo, de esta manera, en el rehén más preciado y manejable.

Muy errado está el ingeniero si piensa eludir el día de mañana, en la hora de su ocaso descartable, el mismo tratamiento que está propiciando inmoralmente en contra de la presidenta CFK, ya que muy dentro de él debe tener la íntima certeza de no poder escapar a las estrictas reglas del juego mafioso en el que se embarcó y que tan bien practica.

Muy errado está el ingeniero si piensa eludir el día de mañana, en la hora de su ocaso descartable, el mismo tratamiento que está propiciando inmoralmente en contra de la presidenta CFK, ya que muy dentro de él debe tener la íntima certeza de no poder escapar a las estrictas reglas del juego mafioso en el que se embarcó y que tan bien practica.

No hay errores de cálculo, no hay detenciones inconcebibles, no hay juicios extemporáneos, no hay respuestas inconexas, no hay recambios intempestivos, no hay excesos en las represiones, no hay torpeza en la quita o imposición de gravámenes, no hay absoluciones casuales, no hay olvido en declarar cuentas millonarias disimuladas o empresas constituidas para caridad, no hay exagerados gestos paternales amorosos sino subliminales mensajes publicitarios, lo que hay tras todo esto en realidad es una voluntad manifiesta de favorecer a la clase a la cual MM no pertenece por estirpe, en detrimento de una generalidad empobrecida, angustiada, entristecida, acobardada esperando facturas impagables, consternada en la espera de un telegrama de despido o descorazonada al presenciar cómo su anterior bonanza –por mínima que hubiera sido- se le esfuma de las manos lánguida e irremediablemente.

En tanto, al compás de una CGT empresarial obediente y dócil como pocas, la única resistencia que recibe esta especie de gobierno malparido en los despachos de la SRA y los escritorios ensangrentados de Clarín y La Nación, es la que puede presentar una población aún aturdida, pero dispuesta a cumplir con el mandato atávico del río desviado que, más tarde o más temprano, inexorablemente retoma su cauce.

El Ente continuará destruyendo naciones, arrasando aldeas, sembrando muertos, regando con sangre inocente tierras paupérrimas, arrancando riquezas ajenas, robando agua, peces, gas, petróleo, cobre, estaño, litio, selvas, vetando absurdamente resoluciones mayoritarias, amenazando con miles de ojivas nucleares con una destrucción que los alcanzará y doblegando a su paso todo atisbo de intransigencia física.

Lo que el Ente no podrá aniquilar jamás, es la fe, la esperanza, la resistencia, la voluntad y el recambio de los oprimidos en defensa de sus patrias, palabra generalmente desconocida en el vocabulario de los poderosos.-

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