El fetiche intelectual: El hallazgo de una carta de San Martín en el Calafate

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La noticia del polémico hallazgo de una carta original de San Martín en los allanamientos realizados en los domicilios de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sin ninguna comprobación provocó una serie de declaraciones contra Cristina inflamando un supuesto ultraje a la memoria sanmartiniana. Una piedrita en la línea fusiladora del aparato mediático-judicial que, en este caso apela a la emoción nacionalista e intelectual(oide) en la que, como a nosotros, el padre de la patria también fue saqueado por esta banda de delincuentes. Sin embargo tuve la posibilidad de desmentirlo sin que fuera replicado en ninguno de los medios acusadores. En el estado de excepción al que estamos sometidos, Cristina ya está condenada y la seguirán ultrajando en el intento de encontrarle algo, algo mínimo, real o simbólico, algo.

Una noticia pasó desapercibida durante el show del allanamiento a Cristina en tres de sus domicilios. El polémico hallazgo de una carta original de San Martín en su residencia del Calafate. En un primer momento se dijo que era una carta a Bolívar datada en 1835, pero como Bolivar murió en 1830, rápidamente quedó comprobada la falsedad. Entonces se filtró a la prensa que en realidad el hallazgo era una carta de San Martín a O’Higgins datada en 1835. Sin ninguna comprobación googleable, esta noticia comenzó a levantar revuelo; sobre todo cuando el director de Archivo General de la Nación Emilio Perina calificó el hecho como un papelón propio de una onanista intelectual y fetichista. Sin haber visto la carta se despachó con una serie de barbaridades contra Cristina inflamando un supuesto ultraje a la memoria sanmartiniana. Dejando entrever que Cristina es una loca dispuesta a pagar un millón de dólares en el mercado negro por un documento de este tenor.

No tomó estado mayor el asunto porque a los pocos días el dólar se disparó y todavía sigue crujiendo la economía en donde se le condonan millones de dólares de deuda a Pérez Companc, se despiden 600 trabajadores de agricultura y los salarios de los trabajadores se devalúan minuto a minuto frente a bienes y servicios dolarizados.

Sin embargo quisiera destacar el asunto porque tuve la posibilidad de desmentirlo. Entiendo que esto es una cuestión menor frente a los “PBIs robados” y la cantidad de delitos que se le imputan a la ex presidenta; me encantaría decir que será la justicia la encargada de dilucidar la existencia o no de delitos, sin embargo dudo que así sea por el estado de excepción al que estamos sometidos. Con Lula preso y proscrito, las denuncias delirantes que se le hacen a Correa en Ecuador, sabemos que Cristina ya está condenada y que la seguirán ultrajando en el intento de encontrarle algo, lo que sea, algo mínimo, real o simbólico, algo.

Desde mi lugar tengo la posibilidad de aclarar esta situación con la carta de San Martín y no quisiera perder la posibilidad de hacerlo. Sobre todo porque las notas sobre el polémico hallazgo quedaron fijadas en Clarín, La Nación, en Perfil y en un montón de diarios del sur. Nadie replicó, nadie se hizo eco, nadie más desmintió, por lo cual “encima que se roba un PBI, también se roban documentos históricos, no tienen limites estos K”, “así son los peronistas, se roban todo”, “se robaron hasta las cartas de San Martín, ladrones consuetudinarios”, y miles de etcéteras más. Incluso estos días hubo una polémica también con el sable de San Martín y el traspaso que se hizo del regimiento de Granaderos al Museo Histórico Nacional. Siempre vociferando al imaginario colectivo sobre el “ze dobadon todo”.

El escritor Gerardo Bartolome señala que, según versiones periodísticas, la carta que encontraron en el Calafate está escrita por San Martín y dirigida a O’Higgins fechada el 20 de diciembre de 1835 en París. Indica que es una carta que forma parte de los papeles que la nieta del prócer le dio a Mitre, es decir, es una carta que actualmente pertenece al Fondo San Martín resguardado en el Museo Mitre. Cuando Bartolomé Mitre empezó a escribir la historia de San Martín y la Emancipación Sudamericana, Mariano y Josefa Balcarce (yerno y nieta de San Martín) le enviaron papeles del prócer para que Mitre haga su investigación. Esa masa documental formó parte de la colección del Archivo Mitre que, junto con los documentos de Belgrano, el archivo colonial, los papeles de Artigas, etc, quedaron al resguardo del Museo Mitre cuando la casa del ex presidente se convirtió en museo en 1906. Hoy el archivo Mitre se encuentra abierto a la consulta de investigadores y es uno de los archivos históricos más importantes del país junto al AGN (Archivo General de la Nación).

Pedirle una declaración de esta noticia al director del Archivo General de la Nación es la manera de vincular esa carta con el patrimonio cultural del país, y si esa carta la tiene en su poder Cristina es porque durante su régimen tuvo la posibilidad de sustraerla y quitársela a todos los argentinos. Más o menos así funciona la lógica de está noticia. Una piedrita en la línea fusiladora del aparato mediatico-judicial que, en este caso apela a la emoción nacionalista e intelectual(oide) en la que, como a nosotros, el padre de la patria también fue saqueado por esta banda de delincuentes.

Lo cierto es que la carta que se menciona como hallada en la casa de Cristina no se corresponde a un faltante de los papeles que la nieta de San Martín legó a Mitre. Esa carta fechada en diciembre de 1835 desde París, escrita por San Martín y enviada a O’ higgins, se encuentra actualmente catalogada, inventariada y resguardada en el fondo San Martín del Museo Mitre. Cualquiera puede ir a consultar el archivo y corroborarlo. Es un borrador original de puño y letra sanmartiniano, tiene los dobleces del formato carta con el frente de remitente indicando París con una tipografía grande. El papel está bastante deteriorado por el tiempo lo que denota la antigüedad del papel y la carta.

Me tomé la molestia de ir al archivo a consultar. Es decir, por si hace falta aclararlo, que Cristina no tiene en su poder una carta de San Martín robada mientras tuvo la suma del poder público para despuntar su onanismo intelectual. ¿Qué tendrá? No lo sé. ¿Qué se llevaron de su casa? No lo sabemos, lo que si sabemos es que dejaron veneno para lastimarla físicamente, por ser moderado, porque a pesar de las fotocopias corruptas sigue creciendo en las encuestas, cada intervención política aglutina más voluntades y ante el desastre social y económico que estamos viviendo, aparece como la única Cristina a la que se le puede pedir rescate.

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