La resistencia a la dictadura

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Peronistas, comunistas, dirigentes y delegados sindicales combativos, siempre fueron perseguidos en este país. Ahora se suman los kirchneristas. Pero ya tu identidad no importa tanto. En un documento de la dictadura aparece el calificativo de «subversivo», que al no tener «entidad definida», al decir de Videla, poseía un plusvalor persecutorio generalizador, que preanunciaba los tiempos por venir.

La dictadura tenía claro el tema de la resistencia.
En el REGLAMENTO RC-9-1 proyectado por el gobierno militar en agosto de 1975 con carácter experimental y sancionado definitivamente en diciembre de 1976, en el punto 1.017 dice:
“El ambiente operacional tiene en la situación de la población el elemento más crítico de la contrasubversión. Es sobre este factor donde las Fuerzas Legales deberán centrar su máxima preocupación, desde el momento que será el medio a través de la cual se llevarán a cabo las manifestaciones de insatisfacción reales o figuradas (sic) provocadas por la subversión.
Tales manifestaciones estarán influenciadas directamente por la política nacional, por lo que la situación de la población es una consecuencia de la conducción política y socioeconómica…”.
En el Punto 2.001: …se agrega: “Cualquier hecho, por insignificante que sea, produce para la subversión un dividendo político… pasa a través de un elemento fundamental de la subversión que es la población, explotando para su conquista y dominio lo que comúnmente se denomina “frustraciones o insatisfacciones” nacionales o sectoriales.(sic)
Para que ellas existan, es indispensable que sean reconocidas como tales por el grupo o sector social que las experimenta, es decir, que se deben dar estas circunstancias:
1) Que el grupo reconozca conscientemente un bien como deseable, (o sea, que no son reclamos «figurados»)
2) Que dicho grupo o sector social tenga conciencia, al mismo tiempo, que el bien deseado (tarifas de servicios asequibles al bolsillo, paritarias, aumentos de salarios, trabajo, etc.) no podrá ser alcanzado en las condiciones políticas sociales o económicas vigentes…” (es decir, el ajuste neoliberal…)
“Sólo así puede aparecer una frustración o insatisfacción explotable políticamente por la subversión y es alrededor de tales situaciones donde se movilizará a la población, o a los grupos o sectores de ella. Esta población constituye por lo tanto el medio fundamental para el desarrollo de la subversión…”
Puede verse que aparece nítidamente como propósito “antisubversivo” evitar que la población tenga conciencia de sus derechos y que los reclame. Como tal situación sería puesta de manifiesto por los “oponentes” por ello son tildados de agitadores sociales o subversivos, con las conocidas consecuencias.
Peronistas, comunistas, dirigentes y delegados sindicales combativos, siempre fueron perseguidos en este país. Ahora se suman los kirchneristas. Pero ya tu identidad no importa tanto.
El calificativo de «subversivo», al no tener «entidad definida», al decir de Videla, posee un plusvalor persecutorio generalizador, que preanuncia los tiempos por venir, teniendo en cuenta las similitudes con el proyecto aplicado por Martínez de Hoz en su momento, antiindustrialista, de reconversión económica y brutal transferencia de ingresos, solo aplicable mediante la represión a las protestas y resistencia popular.

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