Las redes de Cambiemos

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Muchas veces, los medios de comunicación de la Argentina han hecho mención crítica a nombramientos de funcionarios del gobierno, por su condición de parientes de otros funcionarios, o por ser familiares de empresarios a los que tendrían que controlar, o por ser ex CEOS de empresas proveedoras del Estado, ubicándose así a ambos lados del mostrador. Pero el error consiste en ver a dichos nombramientos como casos aislados y no como una estrategia de gobierno finamente planificada. Gabriel Sánchez Zinny es un eslabón más de la ya varias veces confirmada hipótesis que venimos elaborando en sucesivos artículos respecto al componente de la actual burocracia del gobierno de Cambiemos y a la cual, su nombramiento, viene a refrendar.

Ya hace algunas semanas habíamos anticipado en este portal el nombramiento de Gabriel Sánchez Zinny como nuevo Ministro de Educación en la Provincia de Buenos Aires en reemplazo de Alejandro Finocchiaro cuando éste último reemplazase a Esteban Bullrich, candidato a Senador en las próximas elecciones legislativas.

Gabriel Sánchez Zinny se convierte así, en un eslabón más de la ya varias veces confirmada hipótesis que venimos elaborando en sucesivos artículos respecto al componente de la actual burocracia del gobierno de Cambiemos y a la cual, su nombramiento, viene a refrendar.

Muchas veces, los medios de comunicación de la Argentina han hecho mención crítica a algunos nombramientos de funcionarios del actual gobierno, ya sea por su condición de parientes de otros funcionarios, o por ser familiares de empresarios a los que tendrían que controlar, o por ser ex CEOS de empresas proveedoras del Estado, ubicándose así a ambos lados del mostrador. Pero el error consiste en ver a dichos nombramientos como casos aislados y no como una estrategia de gobierno finamente planificada.

Ya a mediados de 2016, en el libro de investigación “Los Primos” sentamos las bases para su estudio: allí hacíamos mención a que los funcionarios del gobierno de Cambiemos componen “una compleja red de redes” tendiente a controlar, dirigir y acrecentar los negocios de sus miembros y de aquellos a los que representan.

Decíamos allí: “Nombramiento tras nombramiento, fueron ingresando al Estado un sinnúmero de hombres y mujeres vinculados a las antiguas familias Patricias argentinas (relacionadas principalmente al negocio agropecuario) que dominaron el siglo XIX y junto a ellos, otro sector perteneciente a las familias empresarias y comerciantes que lo hicieron el en siglo XX. Con un lento “trabajo” de alianzas matrimoniales, ambos grupos se fusionaron constituyendo el segmento que muchos autores denominan como “Los Dueños de la Argentina”: poseen no solo el “ilustre apellido”; además, son propietarios del campo, del aparato financiero y de la industria nacional.

En la generalidad observaremos que sus miembros, además, tienen en común el que sus ancestros recientes (o ellos mismos en algunos casos) han participado activamente en los momentos más oscuros de la Historia Argentina, ocupando cargos durante las Dictaduras o beneficiándose impunemente con las políticas llevadas adelante por dichos gobiernos, así como también por las desarrolladas en el período liberal 1989-2001 (Menem-de la Rúa).”

Esto que, desde hace unos meses, la oposición da en llamar sintéticamente como “un gobierno de ricos para ricos”, no es otra cosa que el producto de una cuidada estrategia, la cual se asienta en determinadas características de sus miembros que suelen reiterarse y que se podrían describir sintéticamente de la siguiente manera: Son miembros o responden al centenar de familias que manejan la economía argentina, las cuales suelen vincularse societariamente, formaron parte y/o se beneficiaron con los gobiernos de tinte liberal y apoyaron los Golpes de Estado en la Argentina.

Y retomando lo ya enunciado en el artículo sobre Esteban Bullrich publicado en este portal hace unas semanas, digamos que, resumidamente, dichos funcionarios de gobierno responden en esencia a tres directivas básicas: destruir, entregar y ocultar.  Destruir todo aquello que tenga que ver con derechos adquiridos. En la concepción Cambiemos el Estado no está para intentar equilibrar la balanza de la desigualdad sino para propiciarla. Entregar todo a las manos privadas (o sea, a ellos mismos). Mientras se destruye lo público su única prioridad es armar el marco legal (si se puede) para que se produzca la entrega, tanto de derechos como de recurso.  Ocultar todo este acto de desvalijamiento o, sencillamente, convertirlo en posverdad.

Raíces

El flamante Ministro de Educación Gabriel Sánchez Zinny es nieto del arquitecto Adolfo Sánchez Zinny, uno de los jefes de los denominados “Comandos Civiles” de la Ciudad de Buenos Aires, colaboradores del Golpe de Estado de 1955 que derrocó a Perón y que, entre otras funciones, tenía como objetivo el “marcarle” a los militares los “objetivos” peronistas.

Producido el derrocamiento de Perón, Sánchez Zinny fue nombrado por el gobierno militar como subdirector en la Dirección Nacional de Turismo. Opositor también a Frondizi, participó en 1960 en la sublevación militar acaecida en San Luis encabezada por el General retirado Fortunato Gionannoni que denunciaba “la podredumbre que amenaza aniquilar las últimas reservas morales de la sociedad argentina” que en su parecer buscaban, con Frondizi “instaurar la República Popular Marxista”.

Hijo de Adolfo Sánchez Zinny es el tío del flamante Ministro, Adolfo Vicente Sánchez Zinny, actual Presidente de la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE). La CEOPE fue la que implementó en la Patagonia en 2016 un Plan Preventivo de Crisis en el marco de un acuerdo con la industria y el ministerio de Trabajo que conduce Jorge Triaca y que propiciaba el despido de cientos de trabajadores petroleros de YPF.

Entre fines de los 80 y principios de los 90, Adolfo Vicente Sánchez Zinny encabezó el grupo de inversores Innova Argentina junto a dos empresarios Top de la Argentina: Santiago Soldati y Luis Otero Monsegur. Aunque allí vamos a encontrar también otro nombre que no hace más que refrendar nuestra hipótesis sobre lo estrecha de la “red de redes” que nos gobierna. A raíz de la adquisición de por parte del Grupo Innova de dos empresas del mercado de los condimentos (Poo y Layco) en abril de 1998, escribía Clarín: “Si bien tanto Sanchez Zinny como Soldati integran el fondo de inversión Argentine Venture Partners (AVP), se encargaron de aclarar que esta operación se efectuó por cuerda separada, a través de un fondo denominado Innnova Argentina, regenteado por el propio Sánchez Zinny y su mano derecha Mario Quintana”.

O sea, el Coordinador de Gabinete de Mauricio Macri, Mario Quintana, supo ser antes de consagrarse con Pegasus, mano derecha del tío del actual Ministro de Educación bonaerense.

En cuanto al padre del flamante Ministro, también llamado Gabriel, supo ser Vicepresidente de Marketing y Desarrollo de Producto para Renault y Director de Marketing y Ventas de Alpargatas. Actualmente trabaja en Miami para Egon Zehnder, una firma de Head Hunters norteamenricana.

Funcionario

Gabriel Sánchez Zinny no es un hombre nuevo dentro del gobierno de Cambiemos. Con la firma de Horacio Rodríguez Larreta a través de la RESOLUCIÓN 71 – MJGGC-MHGC/10, supo integrar el plantel del Ministerio de Educación de la Ciudad en el 2010. Con la llegada de Macri a la presidencia, fue designado a fines del 2015 como Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), cargo que desempeñó hasta principios de este año cuando fue designado Titular del SAME en la Provincia de Buenos Aires.

Al igual que su par a nivel nacional, Esteban Bullrich, Gabriel Sánchez Zinny no tiene estudios universitarios en materia educativa. Se graduó en economía de la Universidad de San Andrés con un posgrado en políticas públicas. Su vínculo con la educación proviene de un emprendimiento personal que desarrolló hace años, Edunexo, empresa de la cual fue CEO. Sánchez Zinny la calificó como una “empresa de software educativo, dedicada a proveer servicios a escuelas y universidades y soluciones digitales para gobiernos, con presencia en 5 países y 50 empleados”. Lanzado en el 2000, fue su socio en Edunexo el ya mencionado Mario Quintana.

Sánchez Zinny también tuvo su anclaje internacional, cuando se desempeñó como consultor del ministerio de educación de República Dominicana, que le abrió las puertas para fundar otra empresa que brindó cursos de educación online. Precisamente en República Dominicana para el 2002, Sánchez Zinny creó la empresa offshore “Edumente Dominicana”, disuelta por el 2012, y que trae a colación otra Empresa radicada en nuestro país en diciembre de 1999: Edumente S.A., en la cual fue su socio el actual Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.

Y continuando con sus relaciones societarias con otros funcionarios, Gabriel Sánchez Zinny tiene otra offshore, Formar Foundation INC, en la que compartió directorio con el actual candidato a Senador Esteban Bullrich.

A modo de conclusión

Tomando de ejemplo al flamante Ministro de Educación bonaerense, es posible observar, entonces, una pequeña muestra de la “red de redes” que componen la burocracia de Cambiemos.

En este caso en particular, vimos: su vínculo societario directo con otros funcionarios (Quintana, Bullrich y Rodríguez Larreta), el vínculo familiar con gobiernos liberales y dictatoriales y  el vínculo personal y familiar con diferentes grupos empresariales.

Este ejemplo se multiplica hasta el hartazgo en otras posiciones ministeriales, en secretarías y subsecretarías, con Directores y con Coordinadores, conformando ese entramado de negocios y relaciones que gobierna el país desde diciembre de 2015. Así, partiendo de los vinculados (Bullrich, Rodríguez Larreta o Quintana), es muy sencillo encontrar nuevos vínculos de éstos con otros funcionarios y otras empresas los que, a su vez, se entretejen con otros nuevos funcionarios y otras sociedades, también beneficiados por procesos liberales y también relacionados a las épocas más funestas de la historia argentina.

Cuando Macri se postuló a la presidencia en 2015 hizo toda su campaña sin dar a conocer quiénes serían los funcionarios que lo acompañarían en el gobierno en caso de resultar electo. Esto se debió a que desde el bunker de Jaime Durán Barba presuponían que, de conocerse los nombres de todos estos cientos de empleados y empresarios que secundan hoy al Presidente, el pueblo no lo votaría pues no se sentiría representado.

La realidad de un año y medio de gobierno de Cambiemos nos muestra claramente quienes son hoy los que gobiernan y en resguardo de qué intereses lo hacen. Será nuestra tarea decidir en estas elecciones si los dejamos seguir avasallando nuestro derechos o les torcemos el rumbo.

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