Lo que no te cuentan de las Low Cost

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Los medios oficiales salieron a «informar» porqué una línea aérea puede volar con pasajes baratísimos y que no se corre ningún riesgo de seguridad, y para eso se basan en varias estadísticas europeas, donde demuestran que no tienen una mayor siniestralidad que líneas tradicionales de bandera. Lo que se «olvidan» de contarte es que estas empresas obligan a sus comandantes a cargar el mínimo operacional de combustible. Y Argentina no es Europa con aeropuertos cada 80 KM, las distancias son muchísimo mayores.

Los medios oficiales, más trolls, más «comunicadores independientes», salieron a bancar la parada e «informar» porque una línea aérea puede volar con pasajes baratísimos y que no se corre ningún riesgo de seguridad, y para eso se basan en varias estadísticas europeas, donde demuestran que no tienen una mayor siniestralidad que lineas tradicionales de bandera.

Entonces te cuentan que en realidad son baratas porque no dan servicio a bordo, no tienen oficinas (todo online), no operan con Rampas, no operan desde Aeropuertos Como Aeroparque o Ezeiza sino alternativos y todo exceso de equipaje, reserva o elección de asiento, es facturada.

Lo que se «olvidan» de contarte es que estas empresas obligan a sus comandantes a cargar el mínimo operacional de combustible. Y Argentina no es Europa con aeropuertos cada 80 KM, las distancias son muchísimo mayores.

Lo que se «olvidan» de contarte es que estas empresas obligan a sus comandantes a cargar el mínimo operacional de combustible.

Imagina un vuelo llegando a Ushuaia con mínimo de combustible y que por vientos, el Aeropuerto sea cerrado. Una Aerolinea de Bandera (o LATAM) debe obligatoriamente llevar una reserva de 45 minutos de vuelo, lo que le alcanzaría para llegar a su alternativa.
Esta normativa, debería regir también para las Low Cost, pero se las ingenian para aducir cambios durante el vuelo, y su «mayor consumo», que en realidad no es tal.

Entre el 2009 y 2012, Ryanair, la compañía dirigida por Michael O’Leary, fue la verdadera protagonista de este tipo de incidentes, que incluso llegó a una protesta airada del resto de los pilotos de otras compañías por los trucos que hacían para aterrizar antes y gastar menos.

La práctica utilizada durante años, según confirman los pilotos consultados, consistía en declarar que iban “cortos de combustible”, lo que les daba una mayor prioridad para aterrizar sin tener que someterse a una investigación del incidente que lleva aparejada la señal de alarma mayday, lo que en caso de no ser cierta ocasionaría una grave sanción a la compañía.

La práctica utilizada consistía en declarar que iban “cortos de combustible”, lo que les daba una mayor prioridad para aterrizar sin tener que someterse a una investigación del incidente .

Dicho truco les permitía evitar retrasos, ahorrar costos y no ser sancionados, mientras que otros vuelos esperaban en el aire. Varios pilotos fueron amenazados con denuncia por compañeros de compañías de bandera si no declaraban mayday.

Esta situación picaresca se llevó al máximo en 2012. Desde enero a septiembre de dicho año, Ryanair generó 50 incidencias semanales por falta de combustible hasta desembocar en casos de extrema gravedad.

El 26 de julio de 2012 una fuerte tormenta eléctrica en el aeropuerto madrileño de Barajas obligó a desviar buena parte de su tráfico aéreo al principal aeropuerto alternativo, Valencia. Allí, tuvieron que permanecer en cola durante el vuelo, a la espera de recibir permiso para aterrizar. En ese lapsus de tiempo, la torre de control recibió la llamada de emergencia por parte de tres comandantes de Ryanair, lo que obligó a que estos tres vuelos aterrizaran de emergencia.

“Mayday ¡Ryanair no carga suficiente combustible!” Con estas palabras, emitidas a través de la frecuencia común, el piloto de Ryanair alertaba a la torre de control de que su aeronave necesitaba tomar tierra a la mayor brevedad. En ese momento, el cielo de Barajas se encontraba saturado con decenas de aviones comerciales que esperaban turno.
Desde una de esas aeronaves la voz de otro piloto (de Iberia) irrumpía en la frecuencia común: «Madrid, entiendo que el Ryanair declara emergencia por falta de combustible».

Una emergencia por falta de combustible supone máxima prioridad para el aterrizaje de ese avión, y el piloto está obligado a anunciar la misma a través de la famosa palabra: «mayday». Como consecuencia, el resto de las aeronaves deberán esperar y la torre de control está obligada a volcarse con el avión afectado. Una vez en tierra, las autoridades del aeropuerto abrirán una investigación con el fin de aclarar las situaciones que han provocado esa emergencia.

Pasados unos segundos, la torre de control se pronunció: «A ver, Ryanair. ¿Me confirma «emergencia por falta de combustible» para darle máxima prioridad?» A lo que el piloto de Ryanair contestó: «Negativo, negativo. No declaro emergencia por falta de combustible.» El piloto de Iberia volvió a intervenir: «Torre, le informo  que si usted da ahora autorización para aterrizar a este Ryanair, haré una denuncia contra usted y contra esta compañía.» 

Acto seguido, el comandante de Ryanair pidió un aeropuerto alternativo y poco después se pudieron escuchar por esa frecuencia una serie de vivas y aplausos hacia el piloto de Iberia. «Bravo compañero. Eso es. Tolerancia cero. Se acabó. Ya era hora de pararle los pies a estos tipos.»

Argentina no tiene tantos Aeropuertos de contingencia operativos para Airbus 320 o Jumbos 737…Sería importante recordarlo.

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