Mecanismos

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Tiempo atrás la plataforma Netflix emitió la serie «El Mecanismo», basada en los investigados actos de corrupción que, supuestamente implicaban a Lula Da Silva. En Septiembre de 2018 el periodista estrella del Grupo Clarín , Daniel Santoro publicaba un libro y como nada es casual, el título elegido era EL MISMO que el que denostaba al régimen de Lula con los casos de corrupción en Brasil. Resulta curioso que «El mecanismo» aparezca de manera recurrente para que, gracias a la denuncia de un extorsionado, se revele la verdadera maquinaria perversa de un sistema que tiene como sede el monstruo maloliente sito en Comodoro Py  y que día a día revela más elementos e involucra a más protagonistas.

El 21 de Diciembre del año pasado (2018) se publica a través de una página web de noticias que el famoso periodista estrella de Canal 13 (Grupo Clarín), Jorge Lanata, promocionaba con un trailer su nueva serie en la plataforma Netflix. Se trataba de una ficción basada, según los avances, en hechos reales ficcionados que tenían como protagonistas a los gobiernos K y a la familia Kirchner y que, por supuesto, trataba sobre la «Corrupción K». Se llamaría «Codicia»...

Maquinaria contra Chávez y Lula.

La misma plataforma había emitido tiempo atrás otras dos series: El Comandante y El Mecanismo. En ambas se cuentan historias ficcionadas sobre dos gobiernos latinoamericanos, el de Chávez en Venezuela y el de Lula en Brasil, desde un punto de vista sesgado y denigratorio. Casualmente los mismos países que son permanente objetivo del «gran país del Norte» y a los que, con la excusa de ser, supuestamente, dictatoriales y/o corruptos, se quiere reconquistar para que vuelvan a estar bajo su órbita.

En el caso de «El Mecanismo» la serie está basada en los investigados actos de corrupción que, supuestamente implicaban al líder del PT, Lula Da Silva (el caso Lava Jato) y por los cuales Lula fue juzgado y condenado aunque, según el mismo juez Sergio Moro, no existían pruebas pero sí la «firme convicción» de que Lula era culpable. El líder (en ese momento con mayor intención de votos) fue encarcelado y proscripto, y su oponente de ultra derecha, Jair Bolsonaro, ganó la presidencia de Brasil. En el camino, la potencia sudamericana que venía ganando terreno en tiempos del PT con sus empresas (Petrobras, Embraer, Odebrecht) y creciendo de manera sostenida, había perdido ese terreno ganado a manos de otras empresas extranjeras (en especial, norteamericanas) con la excusa de la «corrupción».

En el caso de Venezuela, todavía hoy se continúa desarrollando una guerra no declarada que, también, bajo el cielo protector en este caso de «la dictadura chavista» de Maduro, la supuesta violación de los DDHH de los opositores y la «ayuda humanitaria» al pueblo venezolano que pasa hambre, el Imperio busca de todas las maneras posibles arrebatar a los venezolanos el gobierno para recuperar el control perdido desde los tiempos de Chávez sobre el petróleo que tiene Venezuela.

La intención imperial de recuperar su «patio trasero» (Latinoamérica) para lograr cierto equilibrio geopolítico frente a la UE y las potencias orientales de China y Rusia ya es indisimulable. Y los medios a los que apela, variados y creativos, aunque no necesariamente siempre eficaces. El pueblo venezolano resiste, pero en Brasil el objetivo fue alcanzado. Una de las herramientas de reconquista es la cultural. Así como durante las guerras mundiales EEUU se valió de Hollywood para penetrar el sentido común y revertir la visión negativa de los muertos propios para transformarlos en héroes, algo parecido se intenta con esta otra herramienta de penetración cultural en la cual los «objetivos» son demonizados, denigrados y transformados en delincuentes para justificar la intervención justiciera, “democrática” y ordenadora del Imperio.

Otra de las herramientas para lograr la reconquista es la penetración social a través de las corporaciones mediáticas, ligadas no tanto a la (supuesta) ficción como a la información. Y así aparecen las noticias falsas (fake news) ligadas, especialmente, a la corrupción, que se despliegan en los titulares de las tapas de los diarios pero también en los canales de TV en un repiqueteo constante y obsesivo tapando cualquier otra información que puede ser de verdadera utilidad para las audiencias y ubicando luego las inevitables desmentidas en un lugar irrelevante, lejos de los «focos» que pueden hacerlas visibles, al menos tan visibles como las mentiras publicadas. Eso que ahora denominan pomposamente «posverdad» y que no varía demasiado de las propagandas mentirosas que los medios de masas vienen difundiendo desde su origen.

Otro de los instrumentos que el poder imperial viene desarrollando y aplicando, con modalidades a veces sutiles (como el financiamiento a ONGs de variado pelaje, invitaciones a «cursos» a diferentes actores de la sociedad que incluye a jueces, fiscales, políticos, periodistas, etc.) y otras veces menos disimulados (como los programas de televisión de distinto género transformados todos en «políticos»), es el uso del poder judicial como poder político: el conocido law fare o «guerra jurídica». Esto dice Wikipedia sobre este novedoso concepto:

Guerra jurídica (Lawfare), una palabra inglesa de reciente acuñación que aún no figura en el Diccionario Inglés de Oxford, y es una contracción gramatical de las palabras «ley» (Law) y «guerra» (warfare), esta última para describir una forma de guerra asimétrica. Define «Guerra jurídica» como el uso ilegítimo interno, o del derecho internacional con la intención de dañar a un oponente, consiguiendo de dicha manera la victoria en unas relaciones públicas, paralizar financieramente a un oponente, o atando en el tiempo a estos para que no puedan perseguir otras empresas como presentar sus candidaturas a cargos públicos. El término «guerra jurídica» se usa más comúnmente como una etiqueta para criticar a los que utilizan el derecho internacional y los procedimientos legales para hacer reclamaciones contra el Estado, especialmente en áreas relacionadas con la seguridad nacional.1

El rol del juez Sergio Moro (instruido en los EEUU) en la proscripción y detención de Lula Da Silva al que condenó sin pruebas en Brasil, no difiere demasiado de lo que jueces y fiscales en Argentina están haciendo y/o queriendo hacer con el más importante partido de la oposición y su principal líder, Cristina Fernández de Kirchner. Todas las herramientas: penetración cultural y social, manipulación mediática (con noticias falsas) y guerra jurídica tienen ese único y principal objetivo: recuperar para el Imperio el terreno perdido con los gobiernos populares a fin de someterlos (sobre todo económicamente. El caso argentino con Macri y su entrega al FMI es el mejor ejemplo), obtener su apoyo político y hacerse de sus valiosos patrimonios, tanto materiales (a través de sus principales empresas) como naturales: el agua, el petróleo, el litio, el oro, la fauna marina… Nada demasiado diferente a lo que ocurrió en siglos anteriores con el poder colonial.

Cuando se produjo en Diciembre el anticipo de la serie que la plataforma Netflix iba a poner al aire a partir de la pseudo ficción del periodista del Grupo Clarín, a muchos nos ganó la indignación: la maniobra conjunta era clara: en plena campaña electoral en Argentina, lo que antes venía haciéndose por medio de la maquinaria mediática local contra el kirchnerismo, ahora tendría su lanzamiento y difusión internacionales. Hacia el mes de Febrero la indignación contra Netflix que venía incubándose explotó en las redes sociales con la amenaza y posterior concreción de una cancelación masiva de suscripciones, junto con una idea fuerza que también se impuso (#ChauNetflix) que no se limitaba a protestar por la intromisión de la plataforma en la campaña electoral mediante la dramatización de hechos falsos sino con la decisión, individual y comprometida de tomar partido dejando de pagar una suscripción, decisión que efectivamente haría mella por la afectación económica que implicaba. Y dio resultado: Netflix debió salir a “negar” que la serie fuera a salir al aire y el periodista explotó de rabia por no poder concretar su «misión propagandística»: Twitter/usuarios 1: Netflix/Lanata 0. (1)

Mientras estaba en plena ebullición informativa (el año pasado) en las redes la investigación del periodista Juan Amorín (de https://www.eldestapeweb.com/) sobre «aportantes truchos» (2) en la campaña 2017 de los diputados de #Cambiemos de la provincia de Buenos Aires (que luego derivó en las denuncias sobre aportantes también falsos a la campaña electoral de Mauricio Macri en 2015), los medios hegemónicos no pudieron taparla y salieron a reducir daños como pudieron. Pero curiosamente, y luego de apelar a recursos judiciales neutralizadores del escándalo, aparecieron unos misteriosos «cuadernos» escritos por un más misterioso chofer, cuadernos que registraban con una minucia sorprendente detalles de supuestos traslados y recaudación de dineros de coimas relacionados con la Obra Pública y que involucraban, por supuesto, a funcionarios kirchneristas y por supuesto a la ex Presidenta Cristina Kirchner. Quienes tenían (tienen todavía) a su cargo dicha causa TAN IMPORTANTE, son los infaltables juez Claudio Bonadío y fiscal Carlos Stornelli.

A seis meses del inicio de esta causa, la acumulación de irregularidades es tal que, a la larga, la causa será anulada, pero las consecuencias de la misma podrían ser letales e irreversibles: no solo por la persecución judicial a opositores (tanto políticos como empresariales, incluidos dueños de medios no alineados con el gobierno), el encarcelamiento sin sentencia firme de los acusados, la casi destrucción de empresas nacionales, etc. sino porque la causa está viciada desde su origen: los «cuadernos del chofer» ya NO EXISTEN, el mismo chofer admitió haberlos quemado, y las fotos/fotocopias nunca fueron debidamente certificadas ni peritadas. Lo que los mismos abogados de acusados involucrados llaman «frutos del árbol envenenado»: todo lo que viene detrás de esas irregularidades originales es INVÁLIDO. Pero para entonces los efectos buscados podrían haberse conseguido: proscribir al kirchnerismo, encarcelar o proscribir a su más importante líder y quedarse con las principales empresas argentinas a precio de ganga. Si ud. lector nota algún PARECIDO con lo ocurrido en Brasil, no es mera coincidencia. (3)

Maquinaria contra el kirchnerismo en Argentina

En Septiembre de 2018 el periodista estrella del Grupo Clarín especializado en investigación periodística, Daniel Santoro (con varios libros publicados sobre temas de corrupción K) publicaba su libro «El mecanismo». Y como nada es casual, el título elegido era EL MISMO que el de la serie de Netflix que denostaba al régimen de Lula con los casos de corrupción en Brasil. Tampoco es una casualidad que, según el subtítulo del libro anticipa, el tema que trata esté relacionado con la obra pública, y menciona incluso a Odebrecht, la empresa acusada de corrupción en Brasil y cuyo dueño está en estos momentos detenido. ¿Mencionará en su libro el periodista que el principal implicado en el caso Odebrecht en Argentina es el mismísimo Presidente Macri, socio de dicha empresa desde 1998, que posiblemente siga siéndolo, aunque disfrazado tras creativos subterfugios? (4)

Desde que inició la causa llamada «de los cuadernos» empezaron a circular dichos de abogados que denunciaban irregularidades en el manejo de la causa. (5) Algunas de ellas…
• A la ya mencionada inexistencia física de los cuadernos (quemados) de los que quedan fotos o fotocopias, se suma que las mismas nunca fueron certificadas ante escribano ni peritadas ANTES que los cuadernos fueran quemados. Tampoco se peritó que la real autoría de los mismos corresponda al supuesto autor, chofer de Roberto Baratta (2° del ex ministro de Planificación, Julio de Vido). Con lo sencillo que sería sentar al chofer y pedirle que redacte algo, para luego comparar no solo letra sino estilo de escritura. Así de “seria” es la investigación «más importante desde el inicio de la Democracia o de la historia», como la denominan oficialistas de todos los sectores.

• Varios abogados de mencionados (directa o indirectamente) en los cuadernos (ex funcionarios, empresarios) denunciaron que sus defendidos eran «apretados» para que se declararan «arrepentidos» implicando a la ex Presidenta CFK, bajo amenaza de quedar detenidos. «No hay sortijas para todos» era la frase que el fiscal Stornelli lanzaba para apurar a los arrepentidos, según cuenta el periodista Ariel Zak: (7)

• La Ley del Arrepentido (de reciente sanción) explicita claramente que las declaraciones de los imputados deben ser grabadas mediante registro técnico: audio y video. NINGUNA de esas declaraciones fue grabada y, peor aun, el mismo fiscal Stornelli admitió públicamente en un programa de TV que uno de los implicados había pedido que determinada parte de su declaración «no constara» en la declaración escrita, y el fiscal «aceptó RESPETAR su decisión»… Difícil creer en la seriedad de la causa, no? (6)

http://www.nuestrasvoces.com.ar/a-vos-te-creo/el-mecanismo/

La verdadera maquinaria: el mecanismo de la EXTORSIÓN para manipular causas y obtener beneficios.

El 8 de Febrero (2019) el periodista Horacio Verbitsky en su sitio El Cohete a la Luna (8) realizó la revelación más impactante de los últimos tiempos: un empresario, Pedro Etchebest, había sido extorsionado por un funcionario de la DEA, Marcelo D´Alessio, invocando el nombre del fiscal Carlos Stornelli, para no ser involucrado en una investigación por presuntos delitos cometidos en la ONCA (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario), a cambio de 500.000 dólares en un principio para terminar siendo 300.000 dólares después. La extorsión se había concretado en un balneario de Pinamar y por lo tanto la víctima presentó su denuncia en el juzgado federal de Dolores, a cargo del juez Alejo Ramos Padilla.

La cantidad apabullante de PRUEBAS que el denunciante presentó dejó por el piso la raquítica causa alimentada a base de unas fotocopias de cuadernos quemados: horas de video, audios, fotografías, capturas de mensajes de whatsapp, copias de los billetes pagados a los extorsionadores… El juez allanó durante 12 horas el domicilio del agente D´Alessio y capturó allí toda clase de elementos, desde armas super sofisticadas hasta credenciales de la DEA, documentos, teléfonos celulares, laptops, pendrives, legajos con nombres de personas conocidas, etc. (9). Luego del allanamiento, Marcelo D´Alessio fue procesado con prisión preventiva y la información proveniente de todo el material incautado resultó ser de tal magnitud que el juez Ramos Padilla convocó a la Comisión Provincial de la Memoria (a cargo del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel) para que se encargue de sistematizarla. Pero con lo ya auditado, el juez tiene elementos suficientes como para inferir que se ha descubierto de manera probada la existencia de una asociación delictiva destinada a extorsionar personas para manipular causas judiciales mediante espionajes ilegales, aprietes directos, amenazas a la familia, y el involucramiento de periodistas muy reconocidos en el mecanismo de extorsión. El caso más sonado es el del periodista Daniel Santoro: D´Alessio y Santoro consumaban las amenazas y el apriete mediante notas periodísticas que se publicaban en el diario Clarín y con las cuales pretendían lograr su objetivo de «ablandar» al extorsionado. (10)

La vinculación entre el periodista Daniel Santoro y el agente D´Alessio incluía, además de la maquinaria para extorsionar, la autoría conjunta en el libro El mecanismo de los capítulos referidos a la causa «sobreprecios en el GNL” (Gas Natural Licuado), también armada para encarcelar a ex funcionarios kirchneristas. El mismo D´Alessio lo admite varias veces, tanto en diálogos (grabados y certificados) con la víctima Pedro Etchebest como ante el juez Ramos Padilla durante su allanamiento en el domicilio de Saint Thomas (también grabado en ese acto).

Las vinculaciones del agente D´Alessio hoy detenido (a quien ahora casi nadie dice conocer y a quien quieren restar importancia) son tan relevantes como la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el jefe de la AFI Gustavo Arribas, el Presidente de la Nación, políticas de la coalición Cambiemos como las diputadas Carrió y Paula Oliveto y periodistas reconocidos de los principales medios locales. El mismo D´Alessio invocaba sus nombres el día del allanamiento:

_”Quiero llamar al Presidente, quiero llamar a Patricia (Bullrich, Ministra de Seguridad) o quiero llamar a Arribas (Jefe de la AFI).”_ pedía al juez. (*Audio)

Resulta curioso que el nombre «El mecanismo» aparezca de manera recurrente para que, gracias a la denuncia de un extorsionado, se revele la verdadera maquinaria perversa de un sistema que tiene como sede el monstruo maloliente sito en Comodoro Py (principal sede de los juzgados federales) y que día a día revela más elementos e involucra a más protagonistas. La desesperación de alguno/as actores implicados, directa o indirectamente, da la pauta de la importancia de la organización delictiva por primera vez desnudada en toda su obscenidad.

La causa continúa, las revelaciones siguen apareciendo, el juez Ramos Padilla envió a la Comisión Bicameral del Congreso encargada de la Inteligencia cajas lacradas con parte de la documentación y pruebas de la investigación que viene realizando, y entre las revelaciones diarias, nuevas extorsiones de posibles involucrados siguen apareciendo. No todo está perdido en la Justicia: todavía quedan jueces probos, inteligentes y valientes que pueden salvar lo que aun pueda salvarse.

(Ver al final los textos del Procesamiento con prisión preventiva contra Marcelo D´Alessio y el Oficio enviado a la Comisión Bicameral del Congreso con detalles de la investigación solicitada por la misma. Ninguno de ellos tiene desperdicio por la magnitud de la información que revelan).
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NOTAS:
1. Netflix negó emitir serie Codicia de J. Lanata
2. «La responsabilidad de (María Eugenia) Vidal es ineludible»: entrevista al periodista Juan Amorín (aportantes truchos).
3. Nada de lo que haga Bonadío es explicable en términos judiciales (Maximiliano Rusconi)
4. Revelan que Mauricio Macri es socio de Odebrecht.
5. El agujero negro de la causa de los cuadernos.
6. 30 arrepentidos y ningún video: el talón de Aquiles del caso cuadernos.
7. No hay sortijas para todos.
8. Extorsión.
9. Allanamiento en la casa de D´Alessio.
10. Santoro: la pata mediática de la extorsión.

Procesan con prisión preventiva a Marcelo D´Alessio por asociación ilícita y extorsión.
Oficio presentado a la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso de la Nación.
(*) https://www.youtube.com/watch?v=55OS_r2LsLA

Nota original en el blog:
https://pulenta-con-pajaritos.blogspot.com/2019/03/mecanismos_10.html

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