Patrón de Estancia

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En el barrio le decíamos Patrón de Estancia a quienes hacían lo que se les antojaba, simplemente porque sí, ignorando responsabilidades, el deber, la ética y su propia conciencia, se jactaban de tener la guita, el poder y por ende el derecho. Hoy esos patrones de estancia nos gobiernan, generando leyes y políticas a su medida.

A mis 62 años, tengo recuerdos propios desde Onganía en adelante, de las diferentes épocas que atravesó nuestra sociedad y las consecuencias de cada una de ellas. Desde los 20 años he sido cuentapropista, jamás recibí subsidios o ayudas económicas del estado, tuve tiempos buenos, malos y pésimos, viví en carne propia lo que es caerse del sistema, cosa que ocurre con mucha facilidad, y el esfuerzo que uno debe realizar durante mucho tiempo para volver a ingresar, si es que lo logra. Con seguridad en mis fracasos existen fallas personales pero no eximo las irresponsabilidades de las políticas que se llevaron a cabo durante ciertos gobiernos en el país.

Hoy nuevamente atravesamos momentos difíciles, por causas exclusivamente internas, más aún, por la propia decisión de quienes gobiernan que aplicaron todas las políticas necesarias para obtener los resultados actuales. Algunos hoy dicen, “estos no son los cambios que yo quería”, otros, “nunca imaginé esto” y yo simplemente respondo, Y que esperabas!, o acaso no había antecedentes de gestión de Mauricio Macri, hoy Sr. Presidente.

Tomador serial de deuda en la Ciudad de Buenos Aires, la más rica del país, triplicada durante su período. Demostró su autoritarismo mediante los 128 vetos a leyes aprobadas democráticamente y en un alto porcentaje apoyadas por sus propios legisladores. Con un listado de 214 causas judiciales en su contra, algunas realmente graves.

Hoy se alarman de las políticas de seguridad, y me vuelvo a preguntar, ¿se olvidan que las dictaduras fueron Cívico/Militares?, y ¿quiénes eran parte de la pata civil? En realidad lo sorprendente es con que liviandad se naturaliza, o al menos por un porcentaje importante de la sociedad, destacando que la mayoría no lo aprueba y las muertes se acumulan.

Se habla de la corrupción pública, plaga diseminada en el mundo por los más poderosos con total intención, pero no de la privada, sin ir muy lejos intenten entrar a departamentos de compras de empresas importante, siempre aclarando que no todas son iguales. Se aplauden a los exitosos, que sin duda en muchos casos loables pero en muchos otros con riquezas de dudosa procedencia, el vivir bien sin importar el cómo.

He conocido gente honorable que ha sabido amasar fortuna con total honestidad y esfuerzo, sin olvidar sus orígenes, y entendí que la humildad no es sinónimo de pobreza, existe humildad en dar sin condicionamiento, de corazón, sin esperar nada a cambio, sin público ni aplausos.

En el barrio le decíamos Patrón de Estancia a quienes hacían lo que se les antojaba, simplemente porque sí, ignorando responsabilidades, el deber, la ética y su propia conciencia, se jactaban de tener la guita, el poder y por ende el derecho. Tenemos ejemplos reales en el sur de nuestro país.

Hoy esos patrones de estancia nos gobiernan, generando leyes y políticas a su medida, en complicidad con algunos de sus peones, que supongo no lo harán por convicción, de los peones hablo. Esos personajes que fundaron semejantes imperios, estimo yo, que en algún momento trabajaron, pero quienes son mucho más jodidos, son aquellos que sin esfuerzo alguno, con títulos de dudosa procedencia, criados en la opulencia, que jamás se han hecho un huevo frito o lavado un calzón, rodeados de lindas palabras y discursos vacíos de acciones que respalden los dichos, terminan heredando dinero, poder y malas mañas. Nada nuevo bajo el sol.

Lo que sorprende, según algunas encuestas y datos electorales pasados, son los porcentajes de apoyo, que estando en decadencia, se estiman hoy en el 30%. Si el puñado que se beneficia con este modelo no supera el 2?, 3%?, que ocurre en el resto, aspiran a ser Patrones?. Consideran que ser blanco y de ojos claros es un privilegio?, o como se dice, cuidan su quintita? Esto último también ya pasó, y fue cuestión de tiempo, cuando se dieron cuenta que cerraron la canilla con la que cada uno regaba su quinta, fue tarde.

Sin duda, si continuamos en este camino, mañana vamos a estar peor que hoy, es hora de pisar la pelota, enfriar la cabeza, dejar de mirarnos el ombligo y sumarnos a todos aquellos que luchan por el bien común, por la inclusión, por la salud, la educación etc. Con fallas y aciertos, tratemos de ser dignos habitantes de este hermoso País. Estoy seguro que una enorme mayoría pensamos de manera similar, no permitamos una minúscula y recalcitrante minoría nos arruine la vida cotidiana, y con ellos simplemente, apliquemos el código penal.

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