¿Sí, se puede?

Compartir

El macrismo, versión argenta del capitalismo neoliberal atendido por sus propios dueños, avasalla impunemente el Estado de Derecho y nos dice que todo lo que hace es en función de un Orden y una Seguridad que ellos determinan necesarios para el logro de la Felicidad, que algún día todos alcanzaremos. En el camino apresa, maltrata, reprime, demoniza y considera como entidades mafiosas a las organizaciones gremiales y de Derechos Humanos, a los militantes sociales y culturales , a los dirigentes políticos, a los científicos y docentes, a los artistas, a las etnias originarias, y en general a todo/as los que considera diferentes, enemigos, terroristas, subversivos, etc. que se atreven a enfrentar el modelo socio-económico que están imponiendo a costa del sufrimiento del pueblo. La Ceocracia está dispuesta a hacerlo: ¡Sí se puede!” gritan y se sacan “agradeselfies” con sus seguidores, a quienes envuelven en sus odios.

“Acto estúpido: hacer algo en contra de las evidencias que uno tiene.” Manfred Max-Neef

El macrismo, versión argenta del capitalismo neoliberal atendido por sus propios dueños, avasalla impunemente el Estado de Derecho y nos dice que todo lo que hace es en función de un Orden y una Seguridad que ellos determinan necesarios para el logro de la Felicidad, que algún día todos alcanzaremos.

En el camino apresa, maltrata, reprime, demoniza y considera como entidades mafiosas a las organizaciones gremiales y de Derechos Humanos, a los militantes sociales y culturales , a los dirigentes políticos, a los científicos y docentes, a los artistas, a las etnias originarias, y en general a todo/as los que considera diferentes, enemigos, terroristas, subversivos, etc. que se atreven a enfrentar el modelo socio-económico que están imponiendo a costa del sufrimiento del pueblo.

A pesar de la resistencia, muchas veces debilitada por la fragmentación del campo popular, con la complicidad de la cobertura mediática y del Partido Judicial, el macrismo ha demostrado que “se puede” anular, vetar o modificar leyes por decreto, avanzar en privatizaciones como las de Vialidad Nacional o el PAMI, anular pensiones por invalidez, negar sistemáticamente la crisis económica provocada por los tarifazos, darle continuidad a los despidos y suspensiones, seguir con la apertura indiscriminada de la economía, llevar a cabo desvergonzadamente el blanqueo de capitales mal habidos de familiares y amigos, sacarles carga impositiva a los que más ganan, efectivizar reformas y programas educativos inconsultos y mercantilistas, subejecutar el presupuesto de salud y desmantelar los programas que protegían a los sectores más desfavorecidos, atacar a las naciones latinoamericanas que enfrentan al imperialismo intervencionista, endeudarnos escandalosamente para pagar deudas previas y mantener la bicicleta financiera.

Contando con la estupidez y la manipulación mediática de parte de la sociedad, esa que repite ciegamente que los Kirchner “se robaron todo” y que la “shegua” es muy soberbia, ya anuncian los futuros tarifazos de gas, electricidad, transporte y combustible y anticipan frente a sus consanguíneos de IDEA la flexibilidad laboral.

Contando con la estupidez y la manipulación mediática de parte de la sociedad, esa que repite ciegamente que los Kirchner “se robaron todo” y que la “shegua” es muy soberbia, ya anuncian los futuros tarifazos de gas, electricidad, transporte y combustible y anticipan frente a sus consanguíneos de IDEA la flexibilidad laboral. Dicho en criollo, la baja de salarios, la extensión del horario de trabajo, la anulación de los contratos de trabajo, la desaparición de los gremios combativos, el despido sin trabas ni compensaciones, la extensión de la edad jubilatoria, la “armonización de las jubilaciones provinciales (que favorecen a los pasivos) con el ANSES. En una palabra: la destrucción del Derecho Laboral que en la Argentina y en el mundo tanta sangre obrera costara conseguir. Todo esto contando con la complicidad e inacción de viejas burocracias sindicales corruptas.

El FMI acaba de felicitar a sus alumnos en el gobierno argentino por hacer tan bien sus deberes pero exige más ajuste. La Ceocracia está dispuesta a hacerlo: ¡Sí se puede!” gritan y se sacan “agradeselfies” con sus seguidores, a quienes envuelven en sus odios y en las ilusiones de parecerse a los que salen en las páginas de las revistas que las señoras leen en la peluquería.

La oligarquía agropecuaria, el establisment financiero, las multinacionales, las corporaciones mediáticas, el imperialismo y sus agentes , creen que se puede seguir en la Argentina, como en otros países de la región, concentrando la riqueza en pocas manos, enviado divisas al exterior y saqueando los recursos naturales.

¿Dejaremos que sigan adelante con su proyecto de entrega y exclusión o lograremos construir la Unidad en la diversidad en base a un Proyecto de Liberación Nacional y Popular, Antiimperialista y Anticapitalista? Ése es el desafío del Campo Popular en esta coyuntura histórica. El sufrimiento, el abandono, el hambre, la enfermedad, la violencia al que el Neoliberalismo somete al pueblo lo presenta como una necesidad urgente.

Mandá tu nota

Comentarios

Comentarios

Mi Voz

Mi Voz

Los artículos de nuestros lectores. Porque Nuestras Voces no es un medio, es una comunidad. Para escribir tu artículo ingresá al menú Mi Voz, opción Escribí tu nota.

Hacé tu anotación Sin anotaciones
Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 12/07/2020 - Todos los derechos reservados
Contacto