Una mirada peronista de la Patria Grande

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Como decía el General Perón se construye sobre la mentira y sobre ella se vive una parodia infamante de la realidad, llamada vida moderna, en la que el hombre va siendo cada día menos hombre y la vida va mereciendo menos la pena vivierla. Un destino que se forja más en las agencias de noticias de la falsedad y de la propaganda.

Decía el mejor de los nuestros allá por 1956 con el enojo propio del primer año en el exilio: “Se construye sobre la mentira, y sobre ella se vive una parodia infamante de la realidad, llamada vida moderna, en la que el hombre va siendo cada día menos hombre y la vida va mereciendo menos la pena de vivirla. Sin embargo, hay mucha gente contenta con este destino que se forja más en las agencias de noticias de la falsedad y de la propaganda, que en la realidad de un quehacer histórico que un día ha de avergonzar a la humanidad misma”.

Esas “agencias de noticias de la falsedad y la propaganda” que denunciaba el General  hace 60 años son hoy el brazo “armado” de las oligarquías nativas que disparan toneladas de mentiras y calumnias diariamente sobre nuestros pueblos.

Trabajan para disgregarnos, desunirnos, que no creamos en nada, que no tengamos sueños colectivos. A la difamación constante de nuestros líderes populares se suman los robos, los asesinatos, cuanto más morbo mejor. Todo lo negativo, todo lo malo. No se trata de mostrar la verdad, se trata de mostrar una verdad parcial, justamente la negativa, la deprimente; que existe, que duele, pero que tampoco es necesario pasar hora tras hora por los noticieros si uno no tiene un objetivo oculto de desmoralizar, de entristecer, que vivamos con miedo…

Latinoamerica, nuestra Patria Grande toda, viene luchando contra esos mitos, contra esa superestructura cultural demonizante de lo colectivo que esparce el descreimiento y el individualismo con una globalización puesta al servicio de la conservación de los privilegios de unos pocos. Venimos luchando contra eso, concientizando y sobre todo dignificando al hombre.

Ahora, tras un comienzo de siglo definitivamente a favor de las mayorías populares en latinoamerica, con avances en la participación del pueblo en las decisiones nacionales, con transferencia de riqueza desde los más poderosos hacia los más humildes; la simulación y la hipocresía de una derecha tardía y reciclada amenaza con truncar esta nueva oportunidad histórica de liberación.

La difamación constante, el ataque mediático y judicial a la política y concretamente a los que aplican políticas populares tiene la misma matriz en cada una de nuestras repúblicas inconclusas: como decíamos que no tengamos ni sueños ni esperanzas colectivas. Hoy los corruptos, los que siempre saquearon a nuestros pueblos y nos vendieron por monedas nos bombardean con denuncias estigmatizantes que la gran mayoría de las veces se pierden en el olvido de una falsedad anunciada.

También fueron errores nuestros. Los ataques de las corporaciones mediáticas en Argentina y Brasil contra Cristina, contra Dilma, contra Lula son de una virulencia que no debimos permitir sembrar día tras día de los últimos años sobre nuestros pueblos. Mellaron todo lo construido, diluyeron las conquistas; aunque la oligarquía, ahora en el gobierno, ayuda con velocidad inusitada a recuperar rápidamente la memoria reciente.

Latinoamerica es antiimperialista desde su génesis. Sufrimos la opresión imperial “desde que los europeos del renacimiento cruzaron el mar y nos clavaron sus dientes en la garganta” dice Galeano en la primer página de “Las venas abiertas de América Latina”.

De ahí nuestra conciencia, siempre fuimos colonizados, ayer con la artillería, hoy con la economía al servicio de las potencias y nunca nos rendimos. Siempre dimos batalla, y esa batalla siempre desigual de la conciencia del pueblo humilde contra el cipayismo, la claudicación y el complejo de inferioridad de nuestras clases dominantes nos tuvo nuevamente victoriosos con el nuevo siglo. Y avanzamos. Fidel siempre esta ahí. Fidel sembró y nuestros pueblos cosecharon líderes.

La unidad de la patria grande sembrada heroicamente por nuestros próceres fundadores avanzó como nunca y al imperio eso no le conviene, no solo no le conviene, sino, que es un mal ejemplo. Sandinismo, Chavismo, el Kirchnerismo en la Argentina, el PT en Brasil, la Revolución ciudadana en Ecuador, Evo y Bolivia. Tantos líderes populares que despertaron nuevamente el patriotismo, difamados, perseguidos y acusados por los mismo hipócritas que siempre, como decíamos, cada vez que gobernaron, hipotecaron el futuro de sus pueblos.

El paradigma hoy es Pueblo protagonista-sistema representativo formal (caduco y falaz). Esto está en crisis, es necesario tomar definitivamente el camino del “Pueblo como protagonista”, en la calle, empujando y participando en las decisiones. Democracia participativa “enamorando al Pueblo en la epopeya histórica”.

Nuestra Patria grande nos dejó enseñanzas estos años que debemos asimilar, encausar y direccionar heroicamente hacia un socialismo del siglo XXI como dijera Chavez donde nuestra democracia sea realmente participativa.

La derrota electoral en la Argentina, al igual que la derrota ante la derecha golpista brasilera usurpadora del poder popular mediante la falacia de un parlamento de espaldas a millones de brasileros; nos pone en crisis y en la obligación y la comprobación misma de que el camino es la profundización revolucionaria y la participación masiva del pueblo en las decisiones.

Venezuela, Bolivia y Ecuador, resistentes continuadores de esta unidad latinoamerica y la justicia social hacia las mayorías, consolidaron sus proyectos y transformaciones con una reforma constitucional como comienzo plesbicitario y cimiento popular de las transformaciones.

Recordemos que en Ecuador los tres presidentes anteriores a Correa no pudieron finalizar su mandato por levantamientos populares, la moneda perdió tanto valor que terminaron en la dolarización perdiendo la soberanía monetaria y un millón d ecuatorianos se habían ido del país buscando su futuro en otros países.

Bolivia venía de una organización cada vez mayor de indígenas y excluidos contra un neoliberalismo humillante, las guerras del agua, la guerra del gas, las marchas a la paz…
Venezuela, factoria petrolera y alternancia durante décadas de democracias formales y continuistas de la exclusión y la entrega nacional.

“Insurgen los Pueblos” luchan, participan. Este recodo en la lucha de liberación latinoamericana como dice el compañero Alvaro García Linera no nos va a detener ni desmoralizar. La lucha sigue, porque aca no se rinde nadie. Por supuesto que la derecha mundial, que las oligarquías nativas y extranjerizantes no iban a dejarnos hacer la revolución sin más.

El imperio como siempre contraataca y vienen por nuestras conquistas. Tenemos más conciencia, más organización y sobre todo más seguridad de que los Pueblos vencerán. Porque la historia está de nuestro lado, heroico siglo XX, cargado de luchas, resistencia y revueltas contra las “elites” que son capaces de acaparar todo aunque millones pasen hambre y necesidades con tal de su efímero disfrute material. “por querer conservarlo todo lo perderán todo” decía el General desafiando a la oligarquía y así es. Vamos a volver porque los Pueblos siempre vuelven. Y vamos a ir por todo. Por los oprimidos y en contra de los opresores.

*Peronismo 26 de Julio Tigre.
javichaina@hotmail.com

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