La tucumana que enfrenta al sindicalista preferido de Macri y la Sociedad Rural

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Dalinda Sánchez es una dirigente rural tucumana que enfrenta a Ramón Ayala, secretario general de UATRE. Ayala es el sindicalista preferido de Macri y la Sociedad Rural que aplaudió desde las tribunas de Palermo las palabras del Presidente y participa de la campaña de Vidal en provincia. Dalinda trabaja desde los 14 años, llegó a secretaria de seccional y fue expulsada del gremio con amenazas, tiros y machismo explícito por pelear por mejores condiciones para los trabajadores del campo.

A  110 kilómetros al sur de la capital tucumana, en la localidad Juan Bautista Alberdi, una mujer que trabaja desde los 14 años en el campo viene dando una batalla feroz contra Ramón Ayala, el secretario general de UATRE -el gremio mayoritario de trabajadores rurales- el sindicalista preferido de Mauricio Macri y la Sociedad Rural. Se trata de Dalinda Sánchez, quien hasta hace poco era la secretaria general de su seccional y fue expulsada del gremio con amenazas, tiros, violencia y machismo explícito.

Mientras el presidente anunció que volverá al rango de ministerio la degradada secretaría de Agroindustria en una clara medida proselitista para su círculo rojo, la alianza , también sabe que allí cuenta con otro apoyo. El del sindicalista que representa al sector más vulnerable, peor pago, que en muchas ocasiones roza con el trabajo esclavo. 

Una mujer dispuesta a todo

Como en toda familia de trabajadores rurales, Dalinda empezó a trabajar de muy piba en la cosecha de papa, limón, caña, tabaco. Lo que fuera. Las pésimas condiciones laborales y el vínculo con sus compañeros la llevaron en el año 2002 a ser delegada en una finca que producía cítricos. De allí pasó a integrar la lista de la comisión directiva de la seccional y fue electa secretaria adjunta. No había otras mujeres. En el 2004 ingresó a trabajar al sindicato, como empleada, al sector de “boca de expendio”: era la encargada de ayudar a los afiliados en todo lo que estuviera relacionado al servicio de salud. Y empezó a hacer carrera dentro del sindicato porque el secretario general de su seccional vivía en Tucumán capital y no aparecía nunca por la seccional que supuestamente representaba. Además, Dalinda era congresal de su seccional, así que viajaba con frecuencia a los congresos que hacía el Gerónimo Momo Venegas en Buenos Aires y Necochea. Finalmente Dalinda presentó su propia lista para ser secretaria general de la seccional, cargo que ganó en el año 2011. Esto la llevó a enfrentarse con el Momo. Ella no seguía a rajatabla las indicaciones del mandamás de Buenos Aires.

El enfrentamiento con Ayala

Y acá es donde empieza la otra historia. Durante su primer mandato la tuvo difícil. “Yo iba a las fincas con la secretaría de Trabajo cuando había denuncias por trabajo infantil en negro. Eso les molestaba muchísimo porque ellos son cómplices de las grandes empresas”, explica la sindicalista de 46 años a Nuestras Voces. Pero en 2017 el vínculo se recrudeció. Dalinda había conseguido su relección como secretaria de la seccional y, además, tenía la responsabilidad de ser la delegada paritaria del sector del cítrico. Era quien discutía el salario de sus representados en la provincia. “En el 2017 y todavía en vida del Momo, Ramón Ayala había sido designado el delegado paritario a nivel nacional. Yo discutí muy mal con Ayala porque él quería firmar un 23%. Lo enfrenté. Él dijo que ahí se hacía lo que él quería. Hubo un intercambio de palabras muy fuerte, mucho maltrato,  machismo y autoritarismo patriarcal. Pero yo no me achiqué, hicimos un paro en las fincas del cítrico. Nunca hubo un paro tan grande. Conseguimos un 31% de aumento y él nunca me perdonó. Ahí empezó la guerra”. 

Ese mismo año falleció Venegas y quedó Ayala al mando del gremio. Dalinda sabía entonces que no la tendría fácil. Un año después, en noviembre de 2018 a través de estrategias burocráticas y leguleyas, Sánchez fue expulsada de la UATRE. “Hicieron un congreso extraordinadio nacional de la UATRE, con mi nombre en el orden del día en el cual se iba a tratar mi expulsión. Finalmente fui expulsada de la UATRE por Ramón Ayala, y digo Ayala, porque los congresales se vieron obligados a levantar la mano. De hecho hubo congresales a los que se les pagó $20.000 en mano. Todo armado, una payasada”, explica. 

El preferido del Presidente

Cuando Ramón Ayala reemplazó al también polémico Momo Venegas, se convirtió en el sindicalista preferido del Presidente. Ayala “heredó” el espacio y continuó en línea con su antecesor que se había convertido en la “pata sindical”. Apenas asumió la UATRE y la conducción de las 62 Organizaciones Peronistas ratificó su alineamiento con el oficialismo.

Según contó el periodista Diego Lanese en el portal Línea Sindical “el liderazgo de Ayala en el UATRE comenzó a ser cuestionado apenas asumió en especial por seccionales que no fueron cercanas al viejo conductor, y que buscan ‘un cambio en el manejo del sindicato’. El caso más notable es el de Tucumán, donde los dirigentes resisten el intento de intervención de la conducción nacional, que en febrero del año pasado terminó con tiros y corridas en la sede del gremio en la localidad de Juan Bautista Alberdi”. Pero además, Ayala también enfrenta una interna dentro de la central que lidera por parte de Horacio Valdéz, el referente sindical del vidrio.

“La interna en las 62 Organizaciones Peronistas podría terminar con el liderazgo de Ayala, y el alineamiento con el oficialismo nacional. Es que muchos de los dirigentes se quejan que pese al irrestricto apoyo que comenzó con Venegas, no hubo desde la Casa Rosada un apoyo a sus reclamos”, sostiene Lanese.

Sin embargo, Ayala sigue apoyando fervientemente a Mauricio Macri. Por caso, en el marco del cierre de listas, se mostró sonriente junto a María Eugenia Vidal, Daniel Salvador y Héctor «Toty» Flores, entre otros. En sus redes sociales escribió: “Hoy en el cierre del frente #JuntosPorElCambio, acompañando a nuestra Gobernadora @mariuvidal, con el mismo compromiso de siempre. Juntos seguiremos trabajando por una patria justa, libre y soberana”. 

Para Dalinda Sánchez, “Ayala es un tipo nefasto, que le queda muy grande el saco para dirigir un gremio. Los trabajadores rurales no merecemos un dirigente así. UATRE es brazo derecho de Macri y se siente acogido por él”.

Madre de siete hijos y abuela de siete nietos, no baja los brazos y sigue en la lucha. 

“Mis lucha sigue. Armamos el Movimiento Nacional de Obreros Rurales donde estamos tejiendo estrategias con otros referentes rurales de todo el país. Además, vamos a presentar una lista a nivel nacional en oposición a Ayala, sin mi nombre porque estoy expulsada pero bajo mi conducción. No voy a parar hasta convertir a la UATRE en un sindicato que bregue por los derechos de los trabajadores rurales que históricamente somos los más vulnerados y este sindicato es cómplice de eso”. 

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Tali Goldman

Tali Goldman

Es licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y periodista. Escribe crónicas en medios digitales como Anfibia, Nuestras Voces, Latfem, entre otros. Es columnista en el programa de radio Cheque en Blanco, que se emite en Futurock. Su primer libro La Marea Sindical, mujeres y gremios en la nueva era feminista de Editorial Octubre ya va por la segunda edición.

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