Mujeres del conurbano: menos empleo, más trabajo no pago y menor felicidad

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Las mujeres del conurbano bonaerense se encargan casi exclusivamente de las tareas no remuneradas de cuidado y en el hogar. Un informe exclusivo de la UCA y la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires muestra números alarmantes. El empleo en los varones llega al 74,6 por ciento pero en el caso de las mujeres apenas alcanza el 41,4 por ciento. La mayor parte del trabajo no remunerado es realizado por mujeres y aquellas que solo se dedican a las tareas del hogar manifiestan síntomas de depresión, ansiedad e infelicidad. Comparados con el resto del país, estos índices son más altos en el conurbano y empeoran mientras aumenta la edad.

El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) junto a la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, presentó un informe novedoso y revelador sobre un tema crucial con el que los feminismos vienen insistiendo hace muchísimo y que constituye uno de los ejes centrales en cuanto al futuro laboral. El estudio, al que accedió de manera exclusiva Nuestras Voces se titula “Empleo y trabajo no remunerado. Una mirada en profundidad sobre la distribución del trabajo no remunerado en el conurbano bonaerense”. Un material que será de insumo para pensar y generar políticas públicas que contemplen seriamente la brecha que existe entre varones y mujeres con respecto a las tareas domésticas y del cuidado.

Esta encuesta se realizó en el tercer trimestre de los años 2017 y 2018, en 1332 hogares cada año, en la zona norte, zona oeste y zona sur del conurbano bonaerense. El informe está dividido en cuatro ejes: tasas de actividad económica en el mercado de trabajo; desigualdad en la carga del trabajo no remunerado; distribución de tipos de tareas en el hogar y bienestar subjetivo.

Trabajadoras del cuidado profesionales y populares

Más desocupación y menos empleo

En ese sentido, las mujeres de 18 años y más del conurbano bonaerense experimentan múltiples desigualdades en el acceso al mercado de trabajo. En primer lugar y como es conocido enfrentan mayores dificultades que sus pares varones residentes en el mismo aglomerado. Las tasas de actividad y empleo de las mujeres son menores a las de los varones mientras que sus tasas de desocupación son mayores. Mientras en el conurbano la tasa de actividad en el mercado de los varones alcanza un 80,6 por ciento el de las mujeres un 47,6 por ciento, la de empleo en el caso de los varones está en 74,6 y en las mujeres en 41,4 por ciento.

En segundo lugar, las mujeres del conurbano enfrentan también mayores desigualdades que el conjunto de mujeres a nivel del total país: las tasas de actividad y empleo de las mujeres del conurbano (47,5%) son menores a las de la media que muestran las mujeres del conjunto del país  (50,7%).

En tercer lugar se destacan las brechas socioeconómicas: las mujeres del conurbano bonaerense de sectores socioeconómicos y socio residenciales más vulnerables tienen tasas de actividad y empleo más bajas y niveles de desocupación más altos que sus pares mujeres de sectores medios del mismo aglomerado.

El mercado no derrama igualdad de género

Mayor carga de trabajo no remunerado

En nuestro continente las mujeres realizan el 73,5 por ciento del trabajo de cuidado no remunerado y en promedio dedican 2,8 veces más tiempo que los hombres a esas tareas. Pero según este estudio, la situación de las mujeres del conurbano bonaerense de 18 años o más se agrava: tienen mayor carga de trabajo no remunerado que sus pares varones residentes en el mismo aglomerado. Mientras que las mujeres alcanzan un 90,8 por ciento, los varones un 40,3 por ciento, es decir casi la mitad. Un número alarmante.

También es mayor la tasa de doble jornada y se destaca que esta es muy cercana a la tasa de empleo, lo que conduce a decir que casi todas las mujeres ocupadas en el mercado de trabajo realizan también tareas de trabajo no remunerado. En cambio, en los varones la tasa de empleo en el mercado de trabajo remunerado es más del doble de su tasa de doble jornada, lo que conduce a decir que menos de la mitad de los hombres ocupados realiza además tareas de trabajo no remunerado.

En esta parte del informe hay una medición muy novedosa que es la tasa de actividad integrada, es decir, toma en cuenta a la población económicamente activa en el mercado de trabajo remunerado y a la población que realiza trabajo no remunerado. Es la primera vez que en un informe se considera al trabajo no remunerado como generador de valor.

El análisis de la tasa de actividad integrada permite afirmar que, si se consideran dentro de la actividad tanto las tareas de trabajo no remunerado como la ocupación o búsqueda de un empleo en el mercado laboral, entonces la brecha de género se estrecha drásticamente e invierte su signo: las mujeres (95,1%) tienen mayores tasas de actividad que los varones (87,9%).

Por otro lado, las mujeres de 18 años y más del conurbano bonaerense enfrentan  mayor carga de trabajo no remunerado y mayores brechas de género que el conjunto de mujeres a nivel del total país: las tasas de trabajo no remunerado y de actividad integrada son más altas entre las mujeres del conurbano que la que muestran en promedio las mujeres del total país. Hay también brechas generacionales. Son también las mujeres del conurbano bonaerense de 35 a 59 años las que cuentan con mayor tasa de trabajo no remunerado, tasa de actividad integrada y tasa de doble jornada (en relación a sus pares mujeres del mismo aglomerado y de otros grupos etarios). Se destaca también que son las del grupo de mayores (60 años y más) las que experimentan mayor desigualdad respecto a los varones del mismo grupo etario y del mismo aglomerado. Además se destacan las brechas socioeconómicas: las mujeres del Conurbano Bonaerense de sectores socioeconómicos y socio residenciales más vulnerables tienen tasas de trabajo no remunerado más altas que sus pares mujeres del mismo aglomerado, pero de hogares de sectores medios.

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Mayor carga de tareas domésticas

En primer lugar, se destaca mayor carga de tareas domésticas intensivas entre las mujeres en relación a sus pares varones residentes en el mismo aglomerado. Lo mismo ocurre con las tareas de cuidado, mientras que se vuelven más estrechas si se consideran las tareas ocasionales dentro del hogar (tales como realizar las compras o arreglos dentro del hogar). En segundo lugar, las mujeres de 18 años y más del conurbano bonaerense enfrentan también mayor carga en tareas domésticas intensivas, en tareas de cuidado y en tareas de tipo ocasional, que el conjunto de mujeres a nivel del total país. Fundamentalmente la diferencia se presenta en la realización de tareas intensivas dentro del hogar, motivo por el cual la brecha de género en este indicador es también considerablemente más amplia en conurbano que en total país.

En tercer lugar, hay también brechas generacionales. Nuevamente son las mujeres del conurbano del grupo de edad central (35 a 59 años) las que cuentan con mayor carga de tareas intensivas, ocasionales y de cuidado, (en relación a sus pares mujeres del mismo aglomerado y de otros grupos etarios) y si se las compara con sus pares mujeres del total país también muestran una carga mayor en los tres tipos de tareas en particular en las tareas de aseo y comida. Es preciso destacar también que respecto a las tareas de cuidado en el conurbano se destaca de manera significativa, la brecha de género que presenta el grupo poblacional de 60 años y más. Las mujeres pertenecientes a ese grupo participan 3.5 veces más las tareas domésticas de cuidado que sus pares varones.

En cuarto lugar, se destacan las brechas socioeconómicas: las mujeres de sectores socioeconómicos y socio residenciales más vulnerables tienen una carga de tareas domésticas intensivas, ocasionales y de cuidado más altas que sus pares mujeres del mismo aglomerado, pero de hogares de sectores medios. En particular, las mayores brechas sociales se presentan en la realización de tareas domésticas intensivas y de cuidado, mientras que en las ocasionales la desigualdad social tiende a disminuir. Se infiere, entonces, que las mujeres del conurbano bonaerense, en particular las de los sectores más vulnerables experimentan múltiples desigualdades en el acceso al mercado de trabajo y en la carga de trabajo no remunerado con particular desventaja frente a: sus pares varones, sus pares mujeres de sectores sociales medios e incluso que sus pares mujeres del conjunto del país. De allí es posible sostener que estas mujeres encuentran debilitada su autonomía económica, sus oportunidades de empleo, educación y disfrute del tiempo libre.

Bienestar subjetivo

En este apartado se analiza en clave de género, el bienestar subjetivo de acuerdo a la inserción en el mercado de trabajo y la participación en tareas de trabajo no remunerado. En este sentido, se preguntan de modo general, si el hecho de trabajar en el mercado de trabajo y/o realizar tareas de trabajo doméstico no remunerado incide en algunas dimensiones del bienestar subjetivo que incluye malestar psicológico (síntomas de ansiedad y represión); déficit en el sentimiento de felicidad (personas que se sienten poco o nada felices); y déficit de proyectos personales (personas que no pueden pensarse más allá del día a día).

Si se analizan los indicadores de bienestar subjetivo de acuerdo a la inserción en el mercado de trabajo o en tareas de trabajo no remunerado o en ambas se encuentran que entre las mujeres entrevistadas que sólo desarrollan actividades en el mercado de trabajo remunerado (y no tienen carga de tareas de trabajo no remunerado) todos los déficits mejoran e incluso son menores a los que muestran sus pares varones de igual condición de actividad.

Si se comparan los indicadores de bienestar subjetivo de estas mujeres con los de las que sólo realizan actividades de trabajo no remunerado se verifican brechas más que significativas, las mujeres que solo se dedican a tareas de trabajo no remunerado en el hogar tienen indicadores de déficit de malestar subjetivo que llegan a triplicar a las que muestran aquellas que sólo se ocupan en el mercado remunerado.

 

 

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Tali Goldman

Tali Goldman

Es licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y periodista. Escribe crónicas en medios digitales como Anfibia, Nuestras Voces, Latfem, entre otros. Es columnista en el programa de radio Cheque en Blanco, que se emite en Futurock. Su primer libro La Marea Sindical, mujeres y gremios en la nueva era feminista de Editorial Octubre ya va por la segunda edición.

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