Preparan el cuarto paro feminista contra Macri

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Centenares de mujeres, lesbianas, travestis y trans se reunieron en una asamblea colectiva para pensar, debatir y organizar el cuarto paro feminista en tiempos de Macri y el tercero internacional. El próximo 8 de marzo “paramos contra los femicidios y travesticidios, contra la criminalización de lxs migrantes, contra la clandestinidad del aborto, contra la justicia patriarcal, contra el empobrecimiento y el endeudamiento sistemático”, dice el llamamiento al paro. 

—Al final viniste

—Sí, me animé y vine.

La conversación entre dos pibas adolescentes, de no más de 20 años se escucha en medio de los aplausos, gritos y cantitos. Es viernes 8 de febrero y ya es un clásico que la Mutual Sentimiento en el barrio de Chacarita sea la sede de la primera Asamblea Feminista para pergeñar el paro del 8 de marzo. Hace cuatro años que se repite el mismo ritual, pero lo que había empezado en un salón con un centenar de personas, hoy ya se trasladó a un predio al aire libre que desborda todo. Centenares de mujeres, lesbianas, travestis y trans se reunieron nuevamente en una asamblea colectiva y organizada para pensar, debatir, reflexionar, tramar lo que se espera será el cuarto paro—el tercero Internacional—que se le hace al gobierno de Mauricio Macri. En este encuentro se acordó marchar desde Congreso hasta Plaza de Mayo.

“Si nuestras vidas no valen, produzcan sin nosotras” había sido el lema del primero, allá en 2016, apenas unos meses después de que el gobierno de la Alianza Cambiemos asumiera las riendas del país. Pocos meses después de las primeras medidas antipopulares, las mujeres impulsadas por la marcha de Ni Una Menos a finales de 2015 fueron las primeras que se plantaron como sujetas políticas y decidieron realizar la medida de fuerza.

Pero este año el paro cobra otra impronta: en un año electoral signado por el ajuste impuesto por el FMI, en un 2019 que abrió con 24 femicidios y sobre todo, después de que el Congreso de la Nación debatiera por primera vez la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, el feminismo se planta nuevamente como movimiento político dispuesto a cambiarlo todo, a marcar canchas, agendas, debates, plataformas electorales, candidaturas. Este paro, nuevamente antes del que pudiera anunciar una CGT que sigue en su letanía, vuelve a poner sobre la mesa y con luces de neón que el feminismo se convirtió en la principal fuerza opositora al macrismo y eso nadie lo puede soslayar.

El precio de ser mujer: cobrar menos y pagar más

Abajo el patriarcado, se va a caer

El calor, los mosquitos, el poco aire que corría, nada impidió la fuerza y la energía de las miles de pibas que a las 18 se concentraron en el predio del barrio de Chacarita.

Altas, flacas, rubias, morochas, con el pelo fucsia y azul, gordas, lesbianas, heterosexuales, trans, del conurbano, de la capital, de la villa, sindicalistas, militantes de barrio, abogadas, estudiantes, autoconvocadas, con pollera, vestido, pantalón, con pañuelo verde en el cuello, con pañuelo de colores en la cabeza, rapadas, con hijos, sin hijos, jóvenes, viejas, casadas, viudas, solteras, peronistas, kirchneristas, trotskistas y de izquierda. Todas ellas nuevamente allí.

“Paramos contra la familia heteropatriarcal y el confinamiento doméstico, contra la explotación de nuestros territorios, contra el abuso sexual de los machos en posiciones de poder, contra los femicidios y travesticidios, contra la criminalización de lxs migrantes, contra la clandestinidad del aborto, contra la justicia patriarcal, contra el empobrecimiento y el endeudamiento sistemático, contra el asesinato de las lideresas territoriales, contra el racismo, contra los fanatismos religiosos y la moralización de nuestros deseos. Porque paramos contra las estructuras y los mandatos que hacen posible la valorización del capital”, reza el comienzo del llamamiento.

📣Apertura de la #Asamblea para la construcción del #8M #ParoInternacionalFeministaCuidamos nuestra fuerza💪

Posted by Ni una menos on Friday, February 8, 2019

Como viene sucediendo, las primeras oradoras son las trabajadoras despedidas. Otro clásico del macrismo. Las esposas de los trabajadores de la fábrica de vidrios Pilkinton, cuyos maridos acaban de ser despedidos y están acampando frente a la sede, contaron la situación y cómo se están organizando para ayudarlos. Lo mismo las trabajadoras de la gráfica Madygraf –ex Donneley–; las trabajadoras despedidas del INTI. El cantito de “unidad de las trabajadoras y al que no le gusta que se joda que se joda”, volvió a escucharse bien fuerte. En medio de la marea de mujeres, lesbianas, travestis y trans, Silvina Díaz vendía medias, alicates y limas. “Hace tres meses que me quedé sin trabajo porque cerró la fábrica en la que trabajaba, Don Satur. Me quedé sin poder darles de comer a mis hijos entonces tuve que salir a vender en la calle”, cuenta mientras algunas le compran sus chucherías.

Es sabido que la crisis económica golpea más a las mujeres y Silvina vendiendo en la Asamblea es reflejo de esa situación. “Hemos visto a las jefas de hogar sacar las ollas a la calle y ponerle el cuerpo a la denuncia del ajuste, la inflación y la deuda. Hemos visto a las sindicalistas contestar las reformas laborales regresivas”, sostiene el llamamiento al Paro.

“Nos convocamos para pensar cómo la potencia de nuestro movimiento puede aportar en un año electoral con un desafío político muy grande: poner en evidencia cuáles son las estructuras económicas que generan la desigualdad, pero sobre todo las razones políticas que están detrás de esas medidas neoliberales que nos empobrecen. Por eso nuestro feminismo tiene un rol muy significativo”, reflexiona Victoria Freire, Coordinadora del Observatorio de Género y Políticas Públicas de la Ciudad.

Pero además de implementar políticas de ajuste, otro dato que nadie puede soslayar es que el gobierno de Mauricio Macri ajustó directamente en áreas vinculadas al género. Por caso, el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) contará el año que viene con un recorte de alrededor de un 18 por ciento.

No nos iban a perdonar

En ese sentido, con el micrófono en mano y a su turno, la secretaria general de AMMAR, Georgina Orellano sostuvo: “Nosotras venimos a denunciar a las políticas neoliberales. A las trabajadoras de la economía popular nos han devastado. El feminismo es con las putas adentro”. Por el micrófono pasaron todas: referentes de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, estudiantes, delegadas sindicales, feministas de países latinoamericanos que contaron sus propias problemáticas, referentes travestis, familiares de víctimas de femicidio, mujeres indígenas, inmigrantes.

“Creemos que el movimiento feminista en toda su diversidad y a través de la herramienta del paro como proceso político de organización transversal, de la marea verde, de la insurrección de las nuevas generaciones”, concluye el documento.

Sofía está a upa de su mamá. Tiene 3 años y tiene un pañuelo en su puño. Su mamá, Andrea Testa, es directora de cine y es parte del frente Audiovisual feminista del Colectivo de Cineastas.  Sofía tiene un poco de vergüenza.

—¿Y si yo me pongo el pañuelo y chocamos los puños?—la desafía su mamá.

Las dos caminan para irse. En el medio siguen los aplausos, los gritos. Sofía es el presente y el futuro, que ya no quedan dudas, será feminista.

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Tali Goldman

Tali Goldman

Periodista y politóloga. Escribe para Nuestras Voces y también es colaboradora en la Revista Anfibia, Crisis y Tiempo Argentino. Trabajó en la investigación para el libro El Nieto y fue columnista en la radio de las Madres. Dicta clases de periodismo en la UMET.

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