El negocio redondo entre Coca-Cola y Larreta

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El Gobierno de la Ciudad le paga 35 millones de pesos a la empresa multinacional para que sea el sponsor de los Juegos Olímpicos de la Juventud. Y además, le permite repartir los productos de su marca que generan obesidad infantil dentro de una población deportiva y juvenil.

Foto: Prensa Gobierno de las Ciudad

Publicado originalmente en Revista Cítrica

Una empresa para auspiciar un evento debe realizar un aporte económico. Eso sucede siempre. En todas partes del mundo. Menos en la Ciudad de Buenos Aires. Aquí el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, decidió pagarle por decreto a Coca Cola más de 35 millones de pesos. A cambio, la empresa ofrecerá a atletas y espectadores bebidas que producen sobrepeso y obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares y aumentan la presión arterial.

Nueve millones de pesos se gastarán en gaseosas, otros nueve en agua de la compañía, cuatro en bebidas isotónicas, casi dos millones en jugos, un millón más en aguas saborizadas y por último unos insólitos nueve millones en distribución y refrigeración.

Todos productos, a excepción del agua, sin valor nutritivo y con mucho azúcar.

Según un estudio de la Fundación Interamericana del Corazón en Argentina, las gaseosas producidas en el país tienen un contenido promedio de 21,9 gramos de azúcar en cada 200 ml en, luego le siguen los jugos con 17,2g, las bebidas a base de soja con 14,9g, las bebidas deportivas con 12g y las aguas saborizadas con 9,6g.

Ante esta situación profesionales de la nutrición y organizaciones no gubernamentales vinculadas con el ámbito de la salud y la alimentación se manifestaron en contra de que una empresa de bebidas azucaradas patrocine y publicite sus productos no saludables en el evento deportivo. Y pidieron una medida cautelar para  que se suspenda la publicidad y la entrega de las bebidas a la población infantil y adolescente durante los Juegos Olímpicos de la Juventud. La cautelar fue rechazada pero la semilla quedó plantada y el tema, aunque ignorado por los grandes medios, consiguió difundirse. Si el Gobierno de la Ciudad le paga a Coca-Cola para enfermarnos, por lo menos, aunque sea que no nos convenzan de que nos están dando algo saludable y bueno para la práctica deportiva.

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Mitos y verdades de los productos de Coca-Cola

Coca Cola emitió un comunicado, después de los cuestionamientos recibidos acerca de que una bebida azucarada auspicie un evento deportivo: “Como hidratador oficial del evento, la Compañía Coca-Cola brindará a los atletas bebidas que les permitirán reponer líquido y sales minerales como las isotónicas Powerade y agua mineral Bonaqua”, explicó sobre lo que consumen los y las deportistas. “En los predios olímpicos se ofrecerá al público una amplia variedad de opciones de bebidas del portafolio de la Compañía: Agua Mineral Bonaqua, Aguas saborizadas Aquarius Sin Azúcar, Jugos Cepita y gaseosas Fanta, Sprite y Coca-Cola sin azúcar. El 80% de las opciones disponibles en el evento son sin azúcar”, especifica el comunicado acerca de las bebidas disponibles para el público en general. Y por último aclara que no dirigen su publicidad a audiencias que tengan “más de un 35% de menores de 12 años, incluyendo TV, radio, gráfica, digital y dispositivos electrónicos”.

El “hidratador oficial” de los Juegos Olímpicos de la Juventud es la Powerade. Una bebida que según Coca-Cola es ideal para la hidratación. Pero, ¿Qué es realmente la powerade? Una bebida “deportiva” que es una bebida azucarada, lo que ya es una contradicción desde el inicio, y que además de los 12g de azúcar tiene 90mg de sodio cada 200ml.

La población generalmente sabe del daño a la salud que realizan las gaseosas, pero en cuanto a las bebidas isotónicas el marketing ha hecho creer que son productos saludables. “El consumo de ese tipo de bebidas es para deportistas de alto rendimiento que han realizado un esfuerzo muy grande. No es para consumir todos los días, ni mucho menos un producto familiar como podemos ver en las góndolas del supermercado cuando lo venden en botellas de tamaño familiar”, aclara Lorena Allemandi directora de políticas de alimentación de la Fundación Interamericana del Corazón en Argentina.

Por otra parte, las bebidas light o sin azúcar que ofrece Coca-Cola para el público en general y que inclusive reparte en eventos a chicos y chicas menores de 12 años no son tan saludables como dicen serlo. Para Allemandi, “con la bebida edulcorada pasa algo similar que con la isotónica, no hay tanto conocimiento en la sociedad de qué es realmente. Hay evidencia del daño del edulcorante: la sensación que deja el edulcorante aumenta la necesidad de comer o tomar algo dulce. Por eso la bebida edulcorada se relaciona con el sobrepeso y la obesidad. Por eso las gaseosas Ligth también son productos no publicitables”.

Sin embargo Coca-Cola las publicita y Horacio Rodríguez Larreta gasta el dinero del Estado en comprarlas y entregarlas a una población vulnerable como la infantil. Según el perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud las bebidas de Coca-Cola están clasificadas como altas en contenido de azúcar y sodio, y por lo tanto según el perfil de la Organización Mundial de la Salud son productos no publicitables, o sea son productos que por exceder el umbral establecido en alguno de los nutrientes (azúcar, grasas, y sal) no deberían ser publicitados. “Es algo similar a lo que pasó con el tabaco. Antes en la Fórmula 1 las tabacaleras tenían publicidad por todos lados. Ahora ya nadie duda de que el tabaco no es un producto que deba publicitarse”.

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Deporte y Coca-Cola

Coca-Cola en su página web sostiene que “una buena hidratación es clave para el rendimiento de los deportistas y en ese momento único la Compañía apuesta por ofrecerles lo mejor”. Allemandi asegura: “La forma de hidratarse no es otra que como se hace desde el comienzo de la humanidad, y es gratis: es con agua”.

En estos momentos 4000 chicos y chicas de 15 a 18 años de 206 países participan de los Juegos Olímpicos de la Juventud y están expuestos al marketing de bebidas azucaradas contrariamente a lo que recomiendan la OMS y OPS: “Los espacios dedicados a la actividad física y/o recreativa con presencia de niños, niñas y adolescentes deben estar libres de publicidad de bebidas con alto contenido en nutrientes críticos como azúcar y sodio”.

El Gobierno de la Ciudad con este auspicio por el que paga- pagamos 35 millones de pesos- contrarresta los beneficios para la salud que aporta la práctica de deportes e instala hábitos de hidratación pocos saludables que pueden perdurar a lo largo de toda la vida. De nada sirve a la salud hacer deporte, si las bebidas con las que nos hidratamos nos enferman.

“El presidente Macri nombró este año a la obesidad infantil como una de las prioridades a abordar en nuestro país, sin embargo el Estado argentino no promueve ninguna política para proteger la salud de los chicos, y desde ya el auspicio por parte de Coca Cola a un evento deportivo, en el que el Gobierno de la Ciudad tiene alta injerencia, es una incoherencia política”, señala la especialista en alimentación de la FIC, uno de los organismos que apoyó el pedido de la medida cautelar.

“Los Juegos Olímpicos de la Juventud están destinados a los adolescentes, el foco son los jóvenes, se tiende a promover el deporte y la actividad física, entonces es incoherente que tenga de auspiciante a una industria cuyo principales productos son bebidas azucaradas, que contribuyen a la obesidad y están repletas de calorías vacías, es decir no tienen valor nutricional más que la azúcar agregada. La evidencia científica es muy clara en cuanto al daño a la salud que produce”, detalla Allemandi

Las evidencias son una cosa, los negocios otra. Ahí no hay contradicción, solo gobernantes que eligen qué defender y qué no: prefieren cuidar a las empresas antes que a la salud de la población.

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