Espionaje ilegal: se cierra el círculo en torno a Mauricio Macri

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Los fiscales pidieron las indagatorias de funcionarios muy cercanos al expresidente. Los roles que se les adjudican y los mensajes que podrían involucrar a Macri en operaciones ilegales.

Publicado en El Destape

Cada vez se cierra más el círculo en torno al expresidente Mauricio Macri en la causa en que se investiga el espionaje ilegal que se realizó contra dirigentes de todo tipo bajo su gobierno. Este martes, los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide pidieron al juez del caso, Juan Pablo Augé, que cite a prestar declaración indagatoria al secretario privado de Macri, Darío Nieto. Sostuvieron su pedido en el análisis de su celular y en el de personas que intercambiaron mensajes con él. Hay notas borradas que pudieron ser recuperadas y se reconstruyeron diálogos.

Los fiscales también requirieron que se convoque a indagatoria a los jefes de la AFI, Gustavo Arribas –íntimo amigo de Macri- y Silvia Majdalani, quienes ya fueron procesados por una parte del espionaje a CFK que tramita en otro expediente. A su vez, Incardona y Eyherabide solicitaron que se vuelva a indagar a otras 21 personas entre los que figuran agentes de inteligencia y Susana Martinengo, quien estuvo a cargo de la oficina de Documentación Presidencial en la Casa Rosada durante el macrismo.

En el dictamen de 195 páginas, los fiscales –que tienen delegada la investigación- desarrollaron los roles de los imputados y citaron decenas de chats de la banda de espías. Hay mensajes de agentes que podrían comprometer a Macri en operaciones ilegales.

Desde el inicio, el dictamen de los fiscales hace foco en el rol del Poder Ejecutivo nacional en todo este entramado de espionaje ilegal: “Consideramos que los nombrados conformaron una organización criminal construida desde el propio aparato del Estado Central, en especial desde el Poder Ejecutivo Nacional y una de sus dependencias directas, la Agencia Federal de Inteligencia”. Es difícil pensar que la AFI, que estuvo a cargo de un íntimo amigo del expresidente, actuó por la libre.

“Si bien dentro de la estructura de la AFI la dirección de esta empresa ilegal provenía principalmente de Gustavo Arribas y de Silvia Majdalani, también se encuentra probado que los agentes tenían una línea de vinculación con otros funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, específicamente funcionarios dependientes de Presidencia de la Nación, con los que compartían parte del flujo de información producto de estos espionajes. Tal es el caso de Susana Martinengo, quien no sólo se reunía con Leandro Araque y el “Turco” Sáez en la casa de Gobierno; sino que tenía contacto asiduo con ellos e intercambiaba información que luego utilizaban para sus aspiraciones políticas y a su vez transmitida a un superior, en este caso, al Secretario del Presidente de la Nación, Darío Nieto”, escribieron los fiscales.

La AFI de Macri también espió mails de Frigerio y Pinedo

El rol de Nieto y Martinengo

“Susana querida! No quería dejar de escribirte y agradecerte x estos años. Una grosa total!! Muchas gracias x todo”, le escribió Nieto a Martinengo el 10 de diciembre pasado, como mensaje de despedida. Aquel día asumía la presidencia Alberto Fernández. Martinengo agradeció el elogio. El diálogo se halló en el celular que le secuestraron a la mujer con despacho en la Casa Rosada. Para los fiscales, la conversación “muestra el vínculo estrecho que poseían los nombrados, contrariamente a lo afirmado por Martinengo en su descargo”.

Es que cada vez queda más claro el vínculo entre el hombre de confianza de Macri y Martinengo. Según se desprende del dictamen, Darío Nieto era el jefe de Martinengo y recibió de su parte al menos dos informes de la banda de espías: uno referido a la comunidad Mapuche y otro “a las manifestaciones vinculadas con el proyecto de ley de movilidad jubilatoria convirtiéndose así en un canal subsidiario de la transmisión de la información producida en violación a la ley de inteligencia por los imputados Saez y Araque, principalmente”. Jorge Sáez y Leandro Araque eran dos espías de la AFI macrista.

Por su parte, a Martinengo se le achaca “haber recibido de los agentes Sáez y Araque un informe relativo a la comunidad Mapuche; un informe sobre los escraches sufridos por el entonces Presidente de la Nación y haber solicitado los informes sobre las manifestaciones en el Congreso de la Nación. Todo ello conociendo la calidad de agentes de AFI de Sáez y Araque y el modo en el que obtenían la información en infracción a la ley 25.520. Además haber utilizado los servicios de los agentes para sus propios intereses y los de su núcleo cercano de personas”. Es decir, hizo usufructo de las actividades ilegales de inteligencia.

El material que pasó por las manos de Martinengo y Nieto era de interés para las altas cumbres del gobierno nacional de aquel entonces, de acuerdo a la investigación. El informe sobre la Comunidad Mapuche “le interesa al 1”, sostuvo por ejemplo Martinengo. Y respecto al trabajo sobre la situación social en torno al tratamiento de la Ley de Movilidad Jubilatoria, aseguró que le llegó a Macri. Todo indica que la correa de transmisión de la información fue Nieto. “Si tenés un informe que no los comprometa a ustedes pasamelo que yo se lo paso a Nieto, al Secretario Privado, como hice la vez anterior”, le dijo Martinengo a los espías tal como se desprende del caudal probatorio que nutre el expediente.

Un punto clave del dictamen es que para los fiscales “se ha probado, a pesar de que la nombrada lo ha negado en su indagatoria, que los informes remitidos por Saez y Araque los envió a Darío Nieto. No sólo así lo afirmó en múltiples oportunidades Martinengo en las conversaciones reseñadas, sino que además del celular de Nieto, en particular de su bloc de notas, se desprende que el nombrado conocía especialmente el entramado ilícito que aquí se investiga, y por supuesto a Susana Martinengo”.

Este punto es importante ya que una vez que estalló el vínculo de la banda de espías con Martinengo el macrismo salió a desmarcarse de ella. Pero en el aparto telefónico de Nieto se lograron recuperar una serie de notas que fueron borradas y arrojan luz sobre los vínculos.

El 25 de junio pasado, a las 14.16, Darío Nieto envió un mensaje de Whatsapp a una funcionaria preguntándole cómo se llama el abogado de Martinengo. “Casualmente ese día, a la hora indicada, Nieto estaba presenciando el allanamiento a uno de sus domicilios. Surge de dicha acta también que el nombrado accionaba su celular encerrado en su automóvil, negándose a descender. Según los datos extraídos de su celular, durante ese momento Nieto realizó varios llamados telefónicos a su abogado”. “Posiblemente aprovechó ese momento para borrar información que pudiera incriminarlo en la causa, de la cual ya conocía la existencia, conforme las notas mencionadas más arriba”, añadieron los fiscales.

“Por otra parte, es dable hacer notar que en el celular secuestrado a Darío Nieto no se hallaron conversaciones de chat de relevancia, destacándose que tanto la conversación de chat en la aplicación Whatsapp con Martinengo fue vaciada el 14 de junio de este año, como así también la conversación con Silvia Majdalani”.

Otra novedad de la pesquisa es que Nieto habría tenido un teléfono oficial que “no fue hallado en los diferentes procedimientos”.

Arribas y Majdalani

El espía de la agencia y amigo de Arribas, Martin Terra, también “refirió que cuando se hace referencia al ‘uno’, se está hablando del expresidente de la Nación Mauricio Macri”.

“Es pedido del hombre”

El nombre de Macri sobrevuelva otros casos de espiados como el de su cuñado, Salvatore Pica, pareja de su hermana Florencia. Ruiz envió un mensaje a la banda donde resalta la importancia del operativo (ilegal): “Escúcheme fíjense de darle prioridad a esto que te pase a ver si tenemos que tirar información rápida, porque es el eeee viste es pedido del hombre viste… así que… denle prioridad a eso eeee…  cualquier cosa habla con la gente ahí viste le metemos un recargo algo viste pero dediquémonos a full a esto ahora.”

En su descargo en sede judicial, el agente Matta relató: “No era un empresario con problemas de lavado de dinero (como les habían dicho) sino que era el cuñado del expresidente de la Nación Mauricio Macri. Ruiz vino al departamento de la calle Pilar y delante de Sáez nos dijo que había que trabajarlo el tema y entregar lo que pedían, ya que lo había solicitado Di Pasquale de lavado de activos, porque lo pide Silvia y que no se discutía”. Fernando Di Pasquale era Director de Análisis y fue uno de los altos jerarcas de la AFI que “visitó” al juez Luis Carzoglio, quien denunció que lo apretaron para detener a los Moyano. Silvia es Majdalani.

Otra coincidencia que cruza los intereses del entonces presidente con el de los objetivos de los agentes de la exSIDE es el del periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon, a quien espiaron en 2018. “Justamente para ese tiempo se dedicaba a realizar investigaciones periodísticas que podían dar cuenta de la participación en actos de corrupción llevados adelante por el Presidente de la Nación Mauricio Macri (caso “aportantes truchos”) y por Gustavo Arribas (Caso Odebrecht)”, resaltaron los fiscales. ¿Pura coincidencia?

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Franco Mizrahi

Franco Mizrahi

Especialista en periodismo de investigación. Trabajó en la revista Veintitrés, Tiempo Argentino, Infojus y El Cohete a la Luna. Actualmente escribe en los portales Nuestras Voces y El Destape y en las revistas Acción y Contraeditorial. Editó los libros “Macri el año perdido”, de Roberto Caballero (Planeta); y “Radiografía de la corrupción PRO” (Planeta).

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