Mitos y verdades sobre la app CuidAr

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Desarrolladores de CuidAr responden en esta nota todas las dudas sobre esta aplicación de autodiagnóstico del Covid-19: funcionamiento, geolocalización, privacidad de datos, transparencia, obligatoriedad. Preparan una segunda etapa para hacer ajustes y mejoras basadas en el uso de la última semana y la opinión de los usuarios y expertos. Publicarán el código y optimizarán sus características. Desde el gobierno, lanzaron una mesa de ayuda para responder consultas sobre el sistema.

La repercusión y falta de definiciones sobre algunos aspectos de la aplicación CuidAr generaron dudas sobre su uso, su funcionamiento y la privacidad de los ciudadanos. Por eso, decidimos contactar tanto a la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) que nuclea a las empresas que donaron su tiempo en el desarrollo como a la Secretaría de Información Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros (SIP), encargada de su solicitud. Con la intención de aclarar todas las dudas técnicas y políticas, respondieron punto por punto a Nuestras Voces cuál es el estado de la situación. Del desarrollo participaron, además de los actores mencionados, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, la Fundación Sadosky, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y Arsat, las empresas Hexacta, Globant, G&L Group, C&S, QServices, GestiónIT, Intive, Finnegans y Faraday (nucleadas en CESSI) y los servicios brindados por Amazon Web Services, RedHat Argentina, Thinkly y Biodyn SAS.

La primer novedad es que se viene una nueva versión: “Estamos trabajando en una segunda etapa para hacer ajustes y mejoras”, indicó Blas Briceño, vocal titular de la CESSI y CEO de Finnegans, una de las ocho empresas que trabajó a contrareloj para sacar la primera versión de la aplicación. “Desde que nos enviaron los requisitos trabajamos trece días sin parar alrededor de 110 profesionales de ocho empresas diferentes”, explica Briceño para definir cuándo se entregó la primera versión del testeo. No la define como app, sino como plataforma. De hecho, fue un desarrollo en base a la primera aplicación de autoevaluación que había presentado el Ministerio de Salud el 24 de marzo que “tenía una complejidad menor y un propósito más limitado. Luego el gobierno entendió que necesitaba algo más complejo”, agrega Briceño y explica que son tres sistemas: “Una cosa es la aplicación en sí, otra cosa es la gestión de diagnóstico, otra cosa es la que se llama el dashboard de todo lo que va a pasando en relación a los testeos. Información de grados de cumplimientos de cuarentena y la lee la Jefatura de Gabinete”.

Sobre su uso obligatorio y la geolocalización

 Una de las características más discutidas de la aplicación es que geolocaliza a los ciudadanos, convirtiéndose de esa manera en una potencial tobillera electrónica en caso de que se haga mal uso de los datos. Al respecto, Briceño desmiente que sea obligatorio aunque afirma que hay algunos errores involuntarios que no permiten desactivarla, por ejemplo, celulares con versiones anteriores a Android 6. “No es para nada obligatoria, es opcional, en todas las especificaciones del encargo de desarrollo desde la CESSI, toda la idea original es como ayudamos a hacer una organizada gestión de salud relacionada con el coronavirus, como ayudamos al ciudadano a acercarse a un centro de salud, como una herramienta de ayuda, la duda en relación de este funcionamiento tiene que ver por el DNI y la geolocalización. Es un problema de los sistemas mas viejos, es un tema que nos excede”. La función de la geolocalización, según sus desarrolladores, es que te ofrezca información de un centro de salud cercano y te otorgue un turno. Además, almacena el lugar adonde te encontrás para saber si incumpliste o no la cuarentena.

El permiso de ubicación, como se describe en los Términos y Condiciones, tiene como finalidad recomendar medidas preventivas o de evaluación sanitaria, activar los sistemas de emergencia para la prestación de asistencia sanitaria, conectar al usuario o usuaria con un sistema de atención sanitario cercano, realizar comparaciones y predicciones basadas en recomendaciones sanitarias que determine el Ministerio de Salud de la Nación, como por ejemplo, mapeos de zonas de riesgo. “Específicamente, la aplicación puede acceder a la geolocalización en cada autodiagnóstico, de manera optativa, para registrar el domicilio del usuario en caso de requerir asistencia sanitaria. Los usuarios pueden autorizar o bien continuar usando la aplicación sin enviar su geolocalización”, informan fuentes de la SIP y funciona, en caso de dar positivo, derivando a los usuarios a gestores puntuales habilitados de las distintas jurisdicciones de salud según corresponda, en el marco de la Decisión Administrativa 431/2020: “Se brindan las vías de comunicación a la persona que presente síntomas, se impulsa el contacto desde el sistema de salud, para realizar un test, confirmar o descartar un caso positivo y seguir con el protocolo de atención correspondiente”, agregan.

Desde la SIP indican que lo que es obligatorio es el Certificado Único Habilitante para Circulación (CUHC) para los trabajadores y trabajadoras que reanudan sus actividades: “Para gestionarlo recomendamos el uso de la Aplicación CuidAr, pero la descarga de la app es voluntaria; excepto en el caso de las personas que ingresan desde el exterior, en cuyo caso es obligatoria según la Disposición 1771/2020 de la Dirección de Migraciones”, aclaran. Con respecto a la geolocalización, insisten en que la aplicación se puede usar sin esa función y que de detectarse errores serán corregidos.

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Código abierto

Una de las dudas que despejó la CESSI a Nuestras Voces es que la aplicación es de código abierto, un fuerte reclamo de la comunidad de programadores y defensores de los derechos de la privacidad en el sector. “Planteamos que la aplicación se desarrollará con código abierto. Esto fue una donación, de forma clara y estructurada se entregará el código abierto. La accesibilidad del código, la persona primaria que accede a eso es el gobierno y sus equipos”.

Si bien el gobierno aún no publicó las líneas, confirmó a Nuestras Voces que se está trabajando en la publicación del código. “De este modo se habilitará la posibilidad de recibir comentarios y propuestas del público tendientes a mejorar la funcionalidad y transparencia de la aplicación. Esta es una de las mejoras que se introducen y que coinciden con las contribuciones que nos hacen llegar organizaciones de la sociedad civil, de la comunidad técnica y de organismos de derechos humanos” afirmaron fuentes de la SIP.

Privacidad

Los datos personales y los datos sensibles, como los referidos a la salud, están protegidos por la Ley de Protección de Datos Personales Nº 25.326. Desde el gobierno informan al respecto que la base de datos en la que se almacenan los datos recolectados a través de la aplicación se encuentra debidamente registrada (Disposición 3/2020). “Los datos que poseen las autoridades sanitarias de Nación y las provincias tienen como única finalidad brindar una respuesta de prevención, contención y tratamiento del Covid-19. Por este motivo, los Comité Operativos de Emergencia Provincial, siguiendo la Decisión Administrativa 431/2020, pueden observar la información de las personas con autodiagnóstico de síntomas compatibles con coronavirus correspondientes a su jurisdicción, para ofrecer la atención correspondiente”.

Los datos referidos a las estadísticas son anónimos: cantidad de autodiagnósticos, cantidad de descargas de la aplicación, etc. “Los datos están almacenados con las garantías de privacidad y requisitos de seguridad con estándares internacionales. Las medidas de seguridad tanto a nivel técnico como organizativo cumplen los marcos normativos y certificaciones de seguridad reconocidos mundialmente. Están diseñadas para evitar el acceso no autorizado o la divulgación del contenido y cuentan con cifrado de todos los datos en reposo y en tránsito”, indican fuentes de la SIP y hacen hincapié, al igual que la CESSI que una vez superada la pandemia los datos se eliminarán en cumplimiento de la normativa vigente sobre Datos Personales y se mantendrá, anonimizada, la información agregada para fines estadísticos.

Con respecto a las maneras de autenticación, en este caso a través del DNI y el número de trámite, desde la CESSI indican que se determinó ese modo pensando en las personas que no cuentan con un teléfono moderno para que el número de trámite sea accesible a todos, es decir, impreso en la tarjeta DNI. Briceño desmiente que sea una “tobillera electrónica y asegura que se comprometieron de manera voluntaria un montón de empresas de escala mundial y que “lejos está de nuestro objetivo poner en riesgo nuestra reputación. No es así. Nos basamos en la experiencia de Corea del Sur, que es una guía rectora de todas estas aplicaciones. Por otro lado, esto es como una obra en curso y ya estamos trabajando en un segundo paquete que será una mejora evolutiva y será entregada a las autoridades apenas sea finalizada esta actualización”.

La aplicación integra todas las herramientas –y mejores prácticas– relacionadas a los casos de Corea del Sur, Taiwán y Singapur. También tiene similitudes con los sistemas utilizados en Colombia, Perú y Ecuador. Según la ONG Acces Now, los países que implementen estas tecnologías deben tener en cuenta diferentes criterios para cuidar la seguridad de los ciudadanos. Entre algunos puntos, se destacan: debe ser de uso voluntario, deben tener cláusulas de extinción (borrado), deben incluir medidas de seguridad, deben basarse en protocolos de código abierto para que puedan ser auditados y deben estar disponibles para auditorías públicas y transparentes. Hacia eso apunta la próxima versión de CuidAr.

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