Larreta lo hizo: en 5 años triplicó la indigencia en la Ciudad y achicó a la clase media

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Según datos oficiales la indigencia pasó de 5,2 a 15,7% durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, entre 2015 y 2020. Y los hogares pobres pasaron de 7,3 a 14,4%  en el mismo período, según el último relevamiento de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. En el distrito más rico Cambiemos genera desigualdad a un ritmo vertiginoso. También se achicó la clase media y se concentró más la riqueza.

El informe “Condiciones de vida en la Ciudad de Buenos Aires: indigencia y pobreza por ingresos y estratificación” de la Dirección General de Estadística y Censos de Ciudad de Buenos Aires, para el segundo trimestre de 2020, arroja datos alarmantes: hay un 26,1 por ciento de los hogares y un 33,6 por ciento de la población de ese distrito que se encuentra en situación de pobreza – 342 mil hogares y 1 millón 32 mil personas en total-. Y la indigencia alcanza el 15% de las personas, el triple que en 2015.

El de la pobreza porteña es uno de los registros más altos en la historia de la Ciudad. Comparándolo con el mismo trimestre pero de 2019, hay 119.000 hogares y 353.000 personas nuevas que cayeron en la pobreza, en puntos porcentuales representa un cambio de 8,9 por ciento en hogares y 11,5 por ciento en personas. De éstos, 482.000 ni siquiera llegan a la canasta básica alimentaria y son indigentes.

Los índices de indigencia en la Ciudad también son inéditos y preocupan aún más. Su aumento es el mayor de todos los estratos y su nivel más alto desde 2015. Pasaron a la indigencia unos 93.000 hogares y 292.000 personas en el último año. El aumento porcentual interanual es de 7,1 por ciento en hogares y 9,5 por ciento en personas, respecto al segundo trimestre de 2019. Hoy la indigencia alcanza al 11,7 por ciento de los hogares (153.000) y al 15,7 por ciento de las personas (482.000).

Al mismo tiempo, entre el segundo trimestre de 2015 y el segundo trimestre del 2020 la clase media se achico vertiginosamente: pasó de 52,8% de la población porteña al 41,3%, nivelando para abajo la calidad de vida y el ingreso de los porteños. La clase alta (llamada «sector acomodado» en el informe) también se redujo, mostrando la efectividad de las políticas de concentración del ingreso aplicadas: pasó de 11,8% a 6,3% en cinco años.

Indigencia

Según el relevamiento, desde el inicio de la pandemia el aumento de la indigencia es del 100,8 por ciento -242.000 personas más-, mientras que el de la pobreza, de 46,8 por ciento, 329.000 personas.

El informe explica el incremento por el aumento del desempleo y el menor ingreso familiar: “La fuerte caída en la ocupación y la reducción del ingreso real resulta en un empeoramiento de la situación social de la población de la Ciudad. Unas 323.000 personas pierden su ocupación –la mayoría pasando a la inactividad–, el desempleo trepa al 14,7% con 221.000 personas desocupadas, y aquellos que conservan su ocupación ven caer sus ingresos reales (la variación de precios alcanza casi el 40%) e incluso muchas veces, también los nominales”.

Larreta: nuevos pobres como nunca antes

La economista Victoria Giarrizzo, investigadora del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de Buenos Aires (IIEP) de la UBA, explicó a Nuestras Voces que el poder de compra viene cayendo desde hace por lo menos dos años en la Ciudad. “Entre el primer trimestre de 2018 y el mismo de 2020 el poder adquisitivo cayó más en promedio un 20%”, detalló y subrayó que la “crisis no es nueva pero la pandemia multiplicó los problemas”.

Para Giarrizzo, si bien se esperaba un aumento de la pobreza en todo el país producto de la pandemia, sorprenden los datos porque la Ciudad siempre estuvo entre las zonas con menores niveles de pobreza e indigencia del país. “El problema en el último trimestre reside en que fue una de las ciudades en que más parálisis tuvo la economía. Mientras que en otras, algunos comercios siguieron funcionando o se reactivaron antes en CABA no. Como resultado, muchos cerraron. Muchos otros decidieron recortar los sueldos y los trabajadores lo aceptaron con tal de no quedarse sin empleo. Eso contribuyó a la pérdida del poder adquisitivo”.

En el caso de los hogares en estado de indigencia, casi un tercio (48.000, en los que residen unas 95.000 personas) tuvo ingreso cero en el segundo trimestre, como resultado del aumento en la desocupación y la inactividad de sus miembros.

Giarrizzo explicó que uno de los factores por el cual el mayor porcentaje de los hogares pobres está a cargo de jefas de hogar (37, 80 por ciento) es la brecha salarial de género. Sin embargo aclaró que esta se da mayoritariamente en los ingresos más altos, a partir del decir 6 en adelante, entonces se podría explicar por el tipo de actividad que desempeñan hombres y mujeres. “Las mujeres de los sectores más empobrecidos se dedican al servicio doméstico, al emprendedurismo, al sector textil, que son los más afectados por la pandemia.  Otra cosa que puede es que en general en los hogares donde el hombre es el principal ingreso, la mujer trabaja, pero los que la mujer es jefa de hogar el hombre o no trabaja o no existe. Es raro ver hogares de solos hombres”.

La legisladora por el Frente de Todos, Claudia Neira, opinó que la desigualdad de la Ciudad de Buenos Aires “durante la pandemia se profundizó al extremo de tener una indigencia inédita, un 15, 7 por ciento, mientras que antes rondaba el 6 por ciento. Vemos que en la Ciudad la inequidad y la desigualdad tiene una cara terrible que  muchas veces no se ve, porque el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, la oculta con las grandes obras y trabajos de infraestructuras. Bajo toda esa ciudad que parece pujante y rica hay un montón de gente que se va quedando en el camino y a la cual el Estado porteño no le da lo central, que es la posibilidad de tener un trabajo”.

Neira alertó sobre la “destrucción del trabajo que se da desde hace años en la ciudad sobretodo en las comunas más pobres. Va de la mano de la destrucción de los sectores medios, un ejemplo de ellos es el masivo cierre de los comercios, sin que Larreta tome una sola medida para auxiliarlos. En los últimos tiempos se han cerrado más del 20 por ciento”.

En el informe de la Dirección de Estadísticas y Censos, se destaca que los sectores medios y acomodados de la Ciudad también alcanzaron los valores más bajos de la serie 2015-2020, lo que implica un empobrecimiento generalizado de la población de la Ciudad. La “clase media”, que representa el 45,4% de los hogares y el 41,3% de los porteños (unos 594.000 hogares y 1.268.000 personas), se redujero en términos interanuales -2019 a 2020- en 4,3% al medirse en hogares y 5,1% al medirse en personas (47.000 y 154.000, respectivamente).

Por su parte, los sectores acomodados disminuyeron su porción al 8,4% de los hogares de la Ciudad y el 6,3% de las personas en el período. En total, se deterioró la condición de vida en 530.000 hogares porteños, el 40% del total.

“Los sectores que no son pobres entraron en una situación de vulnerabilidad. Hoy cuando uno mira el costo de vida vemos que aunque la inflación se desaceleró tenemos un contexto de caída en el ingreso de las familias, y con ello una caída impresionante del poder de compra. Y eso es lo que arrastra a los hogares a la pobreza. El IFE comienza un poco, para lo que más que sirve es para evitar que más gente haya caído en la indigencia”, explicó la economista.

Pese a los los esfuerzos del Gobierno Nacional para reforzar las transferencias de ingresos a través de el refuerzo de las Asignaciones Universales por Hijo  (AUH),  Jubilaciones y Pensiones y la incorporción del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), de la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y facilidades de créditos, en la Ciudad de Buenos Aires no se establecieron grandes políticas que acompañen la emergencia y eso aceleró el aumento de los niveles de pobreza e indigencia.

Macri: de «pobreza cero» a Emergencia Alimentaria

Al respecto, la legisladora subrayó: “la ciudad tenía la posibilidad de haber acompañado, pero no estuvo a la altura de las circunstancias. Creo que Larreta se quedó esperando que el gobierno nacional resuelva. Por ejemplo, yo propuse que se otorguen créditos para los sectores informales, porque en la ciudad hay una cantidad enorme de empleo informal de personas que no tienen la posibilidad de pedir un crédito. No tuve éxito”. Además, contó que desde el Frente de todos presentaron proyectos en la legislatura para cada uno de los sectores productivos “para los sectores del comercio, para los sectores de la cultura, para los artesanos manualistas, feriantes, para los sectores que hoy están padeciendo la mejor pobreza, pero no logramos que se hagan eco y nos acompañen”.

Para la salida de la crisis, Neira propuso que la ciudad diseñe un modelo de desarrollo económico que le permita generar riqueza para redistribuir. “El Estado tiene que sostener y acompañar a los sectores que son grandes creadores de empleo como los comercio, como la industria cultural. Creo que hoy no hay un modelo económico. La Ciudad no tiene una política activa, que permita estratégicamente fomentar el crecimiento”.

Las proyecciones para el tercer trimestre no parecen indicar una mejora, en pocos días se conocerán las estadísticas de pobreza e indigencia a nivel nacional y es probable que las distancias entre los índices entre la Ciudad de Buenos Aires y otras ciudades del país, que en otros momentos eran grandes por el gran PBI que ésta tiene, no séan tan amplias.

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