Las Leonas que resisten en Neuquén

Compartir

Hace más de quince días un grupo de obreras de la Patagonia lucha por mantener sus puestos de trabajo en una fábrica textil, tal como se narró el año pasado en la telenovela protagonizada por Nancy Duplaá y Pablo Echarri: La Leona. El análisis del autor, Pablo Lago.

Marina Catalao y sus 35 compañeras estaban de vacaciones cuando se enteraron de que los dueños de la fábrica textil donde trabajaban, se estaban llevando en una serie de camiones todos los elementos necesarios para la producción. Inmediatamente fueron hasta allá y decidieron ocupar la planta con el acompañamiento de sus familias. Era el 31 de enero de 2017.

Al día siguiente, cuando Marina y sus compañeras pudieron ingresar al edificio, comprobaron con desconsuelo que el lugar estaba efectivamente vacío. Las querían despojar de la posibilidad de trabajar. Les querían quitar su lugar. A partir de ese momento, las obreras comenzaron un periplo que las llevó a reclamar ante organismos provinciales y nacionales la preservación de las fuentes de trabajo.

El 31 de enero las obreras comenzaron un periplo que las llevó a reclamar ante organismos provinciales y nacionales la preservación de las fuentes de trabajo.

No se trata de la Textil Liberman ni del barrio La Hilera, mucho menos se trata de ficción: son hechos que están ocurriendo, hoy en la Textil Neuquén ubicada en la capital de esa provincia, en la Patagonia argentina. Los hilos de la ficción y la realidad se cruzan de modo patente en la Argentina de estos tiempos.

“Cuando escribimos La Leona estábamos pensando en los 90, no creíamos que algo así pudiera volver a suceder”, dice Pablo Lago a Nuestras Voces, autor, junto a Susana Cardozo, de la telenovela que el año pasado narró la historia de un grupo de operarios que luchaba por defender sus puestos de trabajo frente a una patronal que pretendía avanzar contra sus derechos y vaciar la fábrica. Allí, el director de la empresa, Klaus Miller –interpretado magistralmente por Miguel Ángel Solá- recurría a la ayuda de abogados y contadores para disfrazar una situación de crisis que le permitiera desprenderse de la compañía sin responder por la suerte de sus empleados. En la vida real, los empresarios de carne y hueso se llaman Diego y Hernán Huerta y pretenden hacer lo mismo, con el agravante de que esta fábrica es proveedora directa del Estado provincial.

Pablo Lago: “Cuando escribimos La Leona estábamos pensando en los 90, no creíamos que algo así pudiera volver a suceder”

María Leone –interpretada por Nancy Dupláa– era la heroína atípica que se ponía al frente de los reclamos y lideraba la toma de la fábrica. Aguerrida, temperal y valiente, era la que ponía la cara por sus compañeros. En los últimos días, Marina Catilao ocupó ese lugar en la prensa nacional mientras, junto a sus compañeras, realizan volanteadas, marchas y protestas en Neuquén, y se reúnen con ministros y legisladores provinciales.

Si bien la historia producida por Él Árbol –la disuelta sociedad entre Pablo Echarri y Martín Seefeld- y Telefe fue escrita en 2014 y 2015, las decisiones de programación del canal hicieron que viera la luz en los primeros días de 2016, al son de los despidos que se conocían día a día. Sobre eso, la huella que La Leona imprimía sobre el presente y la estela que dejaba para el futuro, escribió Lago en Nuestras Voces el día de la emisión del último capítulo: “Lo que al escribir era una mirada reflexiva sobre ´el pasado´, se volvió ´presente´. Pero presente de un modo cuasi documental; propio de un noticiero. Y entonces paradójicamente La Leona puso al aire en una ficción lo que programas periodísticos disimulaban o callaban abiertamente”.

Si bien la historia producida y escrita en 2014 y 2015, las decisiones de programación del canal hicieron que viera la luz en los primeros días de 2016, al son de los despidos que se conocían día a día.

“La noticia de lo que está pasando en Neuquén me dio bronca y dolor y por el otro lado, no me sorprendió: políticas similares traen resultados similares”, afirmó Lago a la hora de pensar en los puentes que unen a la ficción que escribió junto a su esposa, Susana Cardozo, y la realidad. “Estos modelos siempre funcionan así, apretando el cogote del comerciante. No imaginábamos que iba a volver el neoliberalismo salvaje; creí que como sociedad habíamos evolucionado y eso ya había quedado atrás”, remarcó.

La huella

A partir de La Leona, Pablo Lago se convirtió, para muchos espectadores que participan de las redes sociales, en un referente, en alguien de confianza a quien le pueden informar sobre los despidos y cierres de fábricas que se van sucediendo a lo largo del país. En alguien que entiende el paño. “Me dicen que tal o cual episodio les hizo acordar a la novela y me alegra haber retratado eso. Pero con Susana queríamos retratar el pasado. Que estas cosas pasen de nuevo me da mucha bronca y me tiene enojado”.

“No buscamos este lugar de referentes, pero el programa fue una catarsis ante lo que pasaba. Esto pasa con pocas novelas; obedeció a una coyuntura histórica y sociopolítica”, analizó Lago.

El nombre completo de la telenovela fue “La Leona, de pasión, amor y lucha”. Y esos tres elementos son los que están poniendo en juego las obreras de la vida real en Neuquén. En la ficción, María Leone conseguía inscribir a la fábrica como una cooperativa, que llevaba el nombre de Trabajo Argentino y con la que emprendió un viaje por todo el país para brindar asistencia y capacitación a otros trabajadores en lucha. Probablemente, a Textil Neuquén le espere un camino similar, en el que el destino de los trabajadores sea decidido por ellos mismos y la rueda vuelva a girar gracias a su empuje y perseverancia. Con pasión, amor y lucha.

Comentarios

Comentarios

Hacé tu anotación Sin anotaciones


NuestrasVoces.com.ar 2017 - Todos los derechos reservados - Contacto