Ausentes en el desfile del Rey

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El 9 de julio, los pueblos originarios de Tucumán se negaron a desfilar por la presencia del Rey emérito de España Juan Carlos. Cinco días antes habían marchado por las mismas calles reclamando por un crimen impune de un miembro de su comunidad.

Tucumán El presidente Mauricio Macri recibe el saludo de los gobernadores y de las delegaciones extranjeras, en la Casa de Gobierno de Tucumán, con motivo de los 200 años de la Independencia, entre ellos el del rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón. Foto: Presidencia
Foto: Presidencia. Foto de Portada: Gastón Guirao.

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- El desfile del 9 Julio en Tucumán fue nutrido y variado, pero el Presidente Mauricio Macri recibió un aviso de ausentes con aviso y con motivo al que eligió ignorar: la comunidad más representativa de los pueblos originarios, la Unión de Pueblo Nación Diaguita de Tucumán (UPNDT), dijo que no marcharía ante el Rey emérito de España, Juan Carlos, invitado central de los actos.

«Claramente, deberían de tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España». El presidente Mauricio Macri lanzó esa frase en el discurso en el Bicentenario de la Independencia frente al casa Histórica de Tucumán. La referencia, que tenía como objetivo equiparar las decisiones actuales del gobierno nacional con la de los patriotas de 1816, fue desmentida por numerosos historiadores en lo que a la “angustia” se refiere: lejos de tenerla estaban los patriotas. Pero las comunidades indígenas se sintieron como una burla otra parte, la de «querido Rey».

«Son frases pocos felices de un representante de un país que celebra la Independencia de ese régimen tan nefasto que causó el mayor genocidio en América. Ni ese país ni ese representante asumen esos crímenes ni pidieron perdón», expresó Delfín Gerónimo, Secretario General de la Unión de Pueblo Nación Diaguita de Tucumán (UPNDT), que aglutina a 15 comunidades de la provincia. Más de 3.300 familias forman parte de los pueblos diaguitas.

La Unión había sido invitada al desfile oficial del 9 de Julio por el Ente del Bicentenario, un organismo provincial formado para centralizar todas las celebraciones a 200 años de la declaración de la Independencia. Sin embargo, al enterarse de la presencia del Rey en los festejos, las comunidades anticiparon que no participarían del desfile en una carta dirigida a la Secretaria de Derechos Humanos de Tucumán.

“Creemos sería una enorme contradicción, ya que la conmemoración se debe a la liberación de siglos de dominación extranjera ejercida por la colonia desde 1492″, plantearon. Y agregaron que “el gobierno de Mauricio Macri, que invitara a Obama a la conmemoración del último 24 de Marzo, ahora nos provoca con esta invitación como parte de su política contra la memoria. Una política que buscar negar la historia de entrega, sometimiento y genocidia que hemos sufrido las clases populares a fin de reforzar los lazos de dependencia económica de los países centrales, desde la colonia a la actualidad”.

Finalmente, la Secretaría de DDHH no respondió la carta y la UPNDT no desfiló. Sí lo hicieron otras comunidades del Tolombon, Mollar y Lule que mantienen un enfrentamiento con la Unión desde el 2010, cuando fue la marcha nacional por el Bicentenario de la Revolución de Mayo. En estos meses se acercaron al Gobierno Nacional y son apuntados como «macristas» por las otras comunidades.

«La Unión no tuvo contacto con el gobierno nacional. A nivel país, se está avanzando en una propuesta de conformar un consejo de consulta para analizar temas indígenas. Es un espacio bastante heterogéneo y no tiene demasiada representatividad, donde agrupan a gente suelta que viene detrás de Félix Díaz. A partir de allí, convocarían al consejo de participación indígena (un organo consultivo que se crea desde el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas en el 2006 donde cada Pueblo por provincia define un representante)», explicó Delfín.

Para los pueblos originarios el 9 de julio se vivió con el sentimiento de que la independencia retrocedió, con un Gobierno que le da más importancia a contar con la presencia del Rey que a contar con su presencia y ni siquiera se digna a contestar una carta de queja.

Justicia por Chocobar

En cambio hubo otra marcha de la que si participaron los pueblos originarios. Fue apenas unos días antes, el 4 de julio. La movilización de comunidades indígenas cruzó el centro tucumano para pedir justicia por el asesinato del comunero Javier Chocobar, de la Comunidad Indígena de Chuschagasta (a unos 80 kilómetros al norte de San Miguel de Tucumán). El crimen de Chocobar es un caso clave para entender la situación de los Pueblos Originarios en Argentina y en Tucumán.

Ocurrió el 12 de octubre de 2009 y en el mismo hecho otros tres comuneros fueron heridos. El ataque fue realizado por el terrateniente Darío Amín, junto con dos ex policías, Humberto “el Niño” Gómez (vinculado en los ’90 al comando parapolicial ‘Atila’, del malevo Ferreyra) y José Valdivieso. Llegaron al lugar -que Amín reclamaba como propiedad de su familia- e hicieron disparos de armas de fuego contra la gente que ocupaba el territorio en forma pacífica.

A casi siete años de ese ataque, Delfín Cata, hermano de sangre de Javier Chocobar dice: “Parece que Justicia hay solamente para el poderoso y no para los pueblo originarios”. Belén Leguizamón, integrante de Andhes (Abogados y Abogadas en Derechos Humanos y Estudios Sociales), y querellante en el caso Chocobar, agrega: “Refleja lo que viven las comunidades día a día y muestra la falta de respuestas del Poder Judicial”.

La etapa de investigación del caso terminó en el 2012. En el 2014 citaron a las partes para el inicio del juicio pero nunca le pusieron fecha. “Los 3 (Darío Amín, Humberto Gómez y José Valdivieso) están imputados por homicidio calificado, pero desde febrero de 2010 están en libertad”, explicó Leguizamón.

Por su parte, Mario Quinteros, comunero de la Comunidad Indígena de Amaicha, expresó que “esto es la muestra de lo que le sucede a la mayoría de las comunidades de alta montaña”.

Por eso, respecto al Bicentenario planteó que es «un momento crucial, porque quienes están reivindicando la constitución del Estado Argentino son esa elite criolla que usurpó nuestros territorios para su desarrollo y para su enriquecimiento a través de la explotación de tierras y campesinos indígenas”.

Las comunidades indígenas consideraron que se convalida el saqueo a los pueblos indígenas. «Este Estado debe dar un paso hacia la multiculturalidad y reconocer que el país tiene distintas culturas, todas con iguales derechos. Eso no es lo que está viviendo el Estado Argentino ahora y mucho menos en estas épocas que estamos viviendo donde están acosados todos los sectores populares”, concluyó Quinteros.

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