El verdadero 4G: Macri, Peña, Durán Barba y Caputo

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Detrás del Plan de Acceso a Internet Móvil está una empresa fundada por el Presidente y llevada adelante por su «otro yo», Nicolás Caputo. Mientras todas las acciones caen en la bolsa, las de Mirgor no paran de subir y aumentar sus ganancias. Cuál es el plan ideado por Durán Barba y ejecutado por Marcos Peña para mirar desde el teléfono la publicidad del gobierno.

El mundo de la Bolsa es un poco caótico. La referencia cinematográfica más cercana en estos tiempos es El lobo de Wall Street, con Leonardo Di Caprio aprendiendo los trucos de un corredor que le enseñó a manejar los hilos de un negocio que contabiliza millones en tan sólo un suspiro. Quizá con menos glamour y efectos visuales, pero en el marco de un día de presión por el petróleo que llevó al Meval a perder casi un 3 por ciento de acciones y donde casi todas las acciones del panel líder habían cerrado en baja, en el mercado porteño, hubo una que despuntó. Llamativamente, era la que estaba encabezando las caídas, pero como en esas carreras – o películas- donde todo se define en las últimas vueltas y minutos, la acción concluyó con una suba del 7 por ciento.

Esa acción, que El Cronista describió con una brecha de más de 13 puntos entre su piso y su cierre, y que quedó a tan sólo unos números de su récord histórico, es nada más ni nada menos que Mirgor SA, el grupo de compañías manejadas por el propio vicepresidente del Merval, Nicolás “Nicky” Caputo, fundadas en 1983 con su “hermano de la vida”, el Presidente Mauricio Macri.

¿Qué fue lo que sucedió para que el precio de la acción se disparara?

El impulso llegó por los rumores de un acuerdo oficial que recién se oficializó: “El lanzamiento del Plan Canje de celulares es una de las causas”, explicó a ese diario una fuente del mercado. “Seguramente, con la llegada de diferentes productos, la operatoria de la firma crecerá. Solo falta la decisión del Gobierno de implementar la salida del proteccionismo impuesta por la anterior administración”, delizó. Otro de los rumores era que el “rally alcista” se debió a un “supuesto acuerdo con una de las firmas líderes del mercado de dispositivos electrónicos”, pero esa información fue negada por la compañía.

Sea como fuere, las ganancias de Mirgor impresionan a propios y ajenos. En sólo un año, las acciones de la empresa del deudor del Presidente subieron un 632 por ciento.

Según puntualizó Alfredo Zaiat en Página/12, “la empresa goza de un régimen de privilegio fiscal por estar radicada en Tierra del Fuego”, y precisó que en el primer trimestre del año pasó de una pérdida equivalente a más de 4 millones de dólares a una ganancia de 5 millones y medio respecto del mismo trimestre anterior. Ese dato implica una mejora supersónica del 234 por ciento en dólares en plena fiebre devaluacionista. ¿Cómo se explica? Entre la fabricación y comercialización de equipos de aire acondicionado, microondas, televisores colores, notebooks, equipos de audio y video, la unidad de negocio más reciente del Grupo Caputo es de telefonía móvil a través de la subsidiaria Industrial Austral de Tecnología (IATEC), fabricante de los teléfonos Nokia y ensambladora de los Samsung. Desde febrero, el Gobierno lanzó esta semana un plan canje de celulares para acelerar la migración de redes 2G y 3G a 4G, que beneficiaba a las empresas que arman las piezas de los equipos en Tierra del Fuego.

Entre ellas, Mirgor.

Viejos vinagres

Cultor de un bajísimo perfil, Nicolás “Nicky” Caputo forma parte de la mesa chica de Mauricio Macri. El propio Presidente lo describió como un “hermano de la vida” frente a las cámaras de televisión. La amistad nació en el exclusivo Colegio Cardenal Newman y se selló a fuego cuando “Nicky” pagó los 6 millones de dólares que rescataron al Presidente de su secuestro en 1991. En 1983 fundaron Mirgor SA, productora de equipos de aire acondicionado, que luego se expandió a otros rubros. Entre ellos, la telefonía móvil.

Macri vendió sus acciones en 1994. Dos años antes, según la biografía El Pibe de Gabriela Cerruti, Mirgor había comenzado a cotizar en Bolsa, y ya era proveedora de Chrysler, Peugeo, Citroën, General Motors, Renault y Volkswagen Argentina.

Es en Mirgor donde el propio Caputo remarca que comenzó su “actividad laboral seria”. Dice el propio empresario en El Pibe: “El primer negocio que yo tuve en mi vida y que sentí como propio fue Mirgor. Yo estaba trabajando en un proyecto en Tierra del Fuego, la familia Macri estaba ingresando en el negocio automotriz y le propuse a Mauricio generar una autopartista desde Tierra del Fuego porque yo en ese momento estaba estudiando un proyecto de promoción industrial allí. No había fundamentos específicos, era más que nada para hacer algo juntos, independientes de nuestras familias”. Esa actividad y esa independencia lo llevaría desde Tierra del Fuego a ser el principal contratista del Estado porteño.

Según el propio Boletín Oficial, el alter ego del Presidente cantó cartón lleno en marzo, ya que en solo cinco días, SES SA (empresa de la que es dueña del 50 por ciento) sumó preadjudicaciones por casi 300 millones de pesos en la Ciudad de Buenos Aires.

“Nicky” ganó también hace unos meses una licitación por $69,2 millones para la realización de la obra hídrica Red Captación Pluvial VII del Ramal Caaguazú, según anunció el actual jefe de Gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta en el Boletín Oficial porteño. La adjudicación definitiva fue para SES SA, y el dato es que el propio Presidente le preadjudicó la obra antes de dejar la jefatura de gobierno.

La relación no concluye allí: en su primera declaración jurada como Presidente, en la que Macri declaró el doble de patrimonio respecto del año anterior y sumó 18 millones de pesos en las Islas Bahamas (uno de los paraísos fiscales a los que apareció vinculado tras los Panama Papers), Nicky aparece como su deudor. ¿La suma? 22 millones de pesos. También comparten campos en Salta y Pilar.

En 2007, luego de asumir como Jefe de Gobierno porteño, Macri intentó “blanquear” la relación con Caputo a través del decreto 144/07, que lo incorporaba como asesor ad honorem del Ejecutivo. Se bajó luego del estallido de la oposición.

Las ganancias de Mirgor basaron su crecimiento en la propia reactivación económica, ya que el fuerte crecimiento del consumo en los primeros años del kichnerismo llevó a la empresa a un pico de facturación histórica 1000 millones de pesos.

Hoy Caputo no quiere ningún techo.

Fulgor electrónico

El mensaje llegó: las acciones bursátiles de Mirgor subieron a principio de año un 25% luego del anuncio del Plan Canje. Sin embargo, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, anunció en las últimas semanas que, en realidad, no habrá “canje” sino que el plan consistirá en una renovación de smartphones en doce cuotas sin interés que se venderán a $2200. Serán 300 mil los equipos que forman parte de esa iniciativa y que se fabricarán en Tierra del Fuego.

Las cinco empresas que facturarán 420 millones de pesos a partir de este nuevo negocio son: Newsan, BGH, Brighstar, Solnic y Mirgor. En la primera parte del plan, las fábricas ensamblarán modelos LG, Huawei y Samsung, firma que en junio de 2014 firmó un acuerdo de fabricación con IATEC, que hace tan sólo unos meses había anunciado más de 300 despidos.

Todas las empresas nombradas en Tierra del Fuego cuentan con un beneficio impositivo que les permite producir sin pagar IVA, Ganancias y Derechos de importación. Consultado por Caputo, el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, manifestó no saber “el detalle” del nuevo plan: “Es un tema privado, todos los que están en el sur proveen al mercado y el Estado sólo intervino para articular al público con las empresas y los bancos”.

Pero el plan no parece tan ingenuo. Según conecta el portal resistiendoconaguante.info, la migración masiva a la tecnología 4G lleva escondido un motivo político además de económico: inundar las redes con propaganda del gobierno, que en 2017 podrá verse directamente desde el teléfono.

De cara al año electoral, el negocio con Mirgor pasa a ser una punta más de un armado de marketing pergeñado desde la jefatura de gabinete y el gurú de la campaña, el ecuatoriano Durán Barba.

La “articulación” se plasmó en el boom económico de la empresa, que se reflejó en la asamblea de accionistas realizada el 29 de abril. Allí se aprobó una distribución de dividendos para brindar por los dólares que llovían. Fueron 40 millones de pesos y otros 12 millones en dividendos en acciones. Caputo, al tener en su poder el 52 por ciento de las acciones de Mirgor, debió haber percibido una suma cercana a los 30 millones.

De todos modos, Mirgor explica ese boom en ganancias a partir de la mejora en el “abastecimiento” de televisores: pasó de 1000 televisores a una venta de 89.738 a partir de liberación de permisos para la importación. Las ventas sumaron casi 4 mil millones de pesos. En ese sentido, Mirgor fue una de las tres empresas (junto a Aluar y Consultatio) que tuvieron ganancias medidas en dólares de las trece que analizó el Instituto Argentino de Mercado de Capitales.

Mirgor, una garantía

La firma fundada por Macri y Caputo también aparece entre las 46 empresas donde el Estado posee acciones a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, hoy en manos de Luis María Blaquier (Grupo Ledesma, ex-director del Grupo Clarín y ex-ejecutivo de Goldman Sachs), quien estuvo reunido en Nueva York con fondos de inversión para atraerlos a comprar esos títulos. Los privados han tratado de recuperar esas acciones (que contabilizan más de 93 mil millones de pesos) desde el momento en que el Estado estatizó las AFJP, y el Gobierno lanzó un intento en la ley de blanqueo de capitales aprobada en el Congreso para pagar con ese monto los juicios ganados por los jubilados en los últimos años, pero el artículo fue discutido. El propio titular de la ANSES, Emilio Basavilbaso, había admitido que estaban “pensando si tiene sentido que la ANSES tenga acciones en tantas empresas o si hace más sentido que ese dinero se utilice para planes sociales o para dar alguna contención”.

El 60 por ciento de los dividendos del FGS corresponden a cinco empresas: Banco Macro, Telecom Argentina, Grupo Financiero Galicia, Siderar y BBVA Banco Francés.

Mirgor sigue más atrás, junto a Grupo Clarín, Edenor e IRSA, entre otras.

@lucaspedulla

Caputo, el «otro yo» de Macri

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Lucas Pedulla

Periodista. Además de escribir para Nuestras Voces, forma parte de La Vaca y de sus publicaciones como revista Mu y Mu Trinchera Boutique, entre otros. Es docente en la Escuela de Comunicación ETER.

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