Fuego cruzado

Compartir

Con la propuesta de Inés Weinberg como nueva Procuradora, el Presidente Mauricio Macri ninguneó a dos de los aliados que tuvo para empujar a Gils Carbó del cargo y tensó la cuerda con el Poder Judicial. Las explicaciones oficiales sobre la nueva filtración de las escuchas y el frenazo de la Corte al festival de traslados de jueces son fogonazos de una batalla que sigue creciendo.

La relación de Mauricio Macri con mesa chica del Poder Judicial entró en etapa de turbulencias. La reacción de la corporación judicial ante las opiniones de Macri en el caso Chocobar, el freno que puso la Corte Suprema a al festival de traslados a dedo, los chispazos por la situación carcelaria de políticos y empresarios opositores, la guerra entre bandas por el (des)control de las escuchas telefónicas y la postulación de una nueva Procuradora General son parte del fuego cruzado entre los distintos grupos de poder que pugnan por el control del tridente Justicia-Medios-Servicios.  Estos casos, sin embargo, son aún réplicas de un gran sismo que, por ahora, se mantiene subterráneo.

Los dientes de la Corte

La Corte Suprema, y en especial su presidente Ricardo Lorenzetti, comenzó hace unas semanas a tensar la relación con el Gobierno.

La acordada 4/2018, que marcó un límite al festival de traslados orquestado por el macrismo, fue un primer paso. El segundo fue tras el fallo de la Sala I de la Cámara Federal que resolvió la excarcelación de Cristobal Lopez y Fabian De Sousa. El fallo fue dividido. A favor de la excarcelación votaron Jorge “Pati” Ballestero y Eduardo Farah, mientras que Leopoldo Bruglia, puesto ahí por el macrismo, opinó que debían continuar detenidos.

“Nos ha dado mucha indignación a los argentinos y al gobierno este fallo”, afirmó el presidente Macri. La Corte no tardó en reaccionar, y el jueves pasado envió al Consejo de la Magistratura una nota firmada por los 5 supremos en la cuál le solicitó que investigue como se conformó esa Sala.

La intervención de la Corte levantó diversas hipótesis, ya que en principio no le correspondería actuar de esta forma. Cuando una causa llega a la Cámara se notifica a todas las partes del expediente de su conformación y son ellas las que pueden cuestionar la participación de determinado juez. En este caso, las sospechas caen sobre el juez Farah, que integra la Sala II pero durante años subrogó la Sala I. Esta situación anómala fue descripta por el periodista Horacio Verbitsky: “Farah, a quien la escudería Stiuso colocó sobre el filo de ambas salas para que tenga una visión más completa del panorama”. En el caso de la liberación de Lopez y De Sousa, el juez Farah desempató entre los camaristas Ballestero y Bruglia, y eso lo puso en el centro de la escena. Tan es así que hizo algo inusual para su bajo perfil: dio una entrevista televisiva, que pareció más parte de una estrategia de carrera de la escudería Stuiso que un exabrupto. El mismo Verbitsky describió a Farah como “el impenitente gladiador de la Escudería Stiuso”, y su historial de fallos, tanto durante el kirchnerismo como ahora, indica que responde a las directrices del jefe de la escudería.

Pati

El pedido de la Corte de que se investigue la conformación de la Sala puede ser también una sobreactuación, para que sea el Consejo de la Magistratura quien se haga responsable de ratificar que la Sala estuvo (o no) bien conformada. Lo cierto es que la intervención generó chispazos con “Pati” Ballestero, que preside la Sala I.

El mismo día en que la Corte pidió que se investigue la conformación de la Sala I, Ballestero envió una nota también al Consejo de la Magistratura detallando el proceso por el cuál compartió la decisión de esta causa con Farah y Bruglia.

Nuestras Voces accedió a ese documento, donde Ballestero recuerda que a la Sala I le falta un juez, que de allí fue eyectado Eduardo Freiler, que el Consejo nombró a Bruglia junto a él. Recuerda que Farah intervino en la causa desde enero, cuando tuvo que tratarlo durante la feria judicial, y que ese es el motivo por el cuál, cuando la Sala I tuvo que intervenir de nuevo, lo hizo con la composición que integra él junto a Bruglia y Farah. “Se tuvo en cuenta, así, que el Dr. Eduardo Farah había sido ya designado por sorteo para integrar la Sala en una anterior ocasión, en el marco de una causa conexa que debía resolverse”, plantea al escrito. Ballestero relata también que la causa por la que fueron apresados Lopez y De Sousa había tocado primero a la Sala II, pero como la Sala I había intervenido en causas conexas fue remitido allí por orden del juez Martin Irurzun, y que además hay constancia de que se realizó el sorteo para que Farah integre la Sala I.

“En definitiva -afirma Ballestero- le informo que ya desde el 15 de diciembre pasado el tribunal había quedado definitivamente integrado con el Dr. Eduardo Farah”.

El martes habrá una reunión extraordinaria en el Consejo para tratar el tema. Nuestras Voces accedió al expediente que circula entre los consejeros, y allí hay un documento donde consta que se realizó el sorteo para que Farah integre la Sala I. El documento lo firma nada más y nada menos que el juez Doctrina Irurzun.

Piden apartar a Mahiques, camarista gracias al dedazo PRO

Aprovechando el momento, Elisa Carrió reavivó la avanzada del Gobierno sobre “Pati” Ballestero, cuyo nombre integra las listas que se publican en los medios oficialistas de los jueces que Macri quiere desplazar. El objetivo es claro: Macri quiere copar de jueces propios Comodoro Py. Ya lo hizo con Bruglia, apunta a imponer a Mariano Llorens para completar la Sala I y tiene ya nombres en carpeta para avanzar con 4 jueces de la Camara Federal de Casación Penal, donde ya designó a dedo al macrista Carlos Mahiques.

Auditen la mini SIDE

En medio es este fuego cruzado, la Corte hizo una nueva maniobra. Le pidió al Congreso que investigue las filtraciones de escuchas a CFK. Lo insólito es que, tal como contó Nuestras Voces, es la Corte la que tiene el control de las escuchas y de una mini SIDE que tuvo un crecimiento desproporcionado desde que Macri les entregó este resorte de operaciones político-mediáticas. Tal como relató este medio en diciembre, el derrotero de la oficina de escuchas incluye designaciones irregulares de sus autoridades, ampliación de sus funciones, aumentó el personal, la duplicación de su presupuesto y la firma de convenios para acceso a bases de datos de distintas áreas del Estado, entre otras medidas.

La SIDE paralela de los jueces

Este escándalo comenzó cuando una operación mediática encabezada por el portal Infobae y el vocero gubermental Luis Majul empezó a difundir escuchas de CFK. Esas escuchas habían pasado por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial de la Nación (la DAJuDeCO, como se llama ahora la oficina de escuchas), la casa de los espías que conduce el amigo presidencial Gustavo Arribas y el juzgado de Ariel Lijo. Con la repercusión que tuvo esta operación, la Corte ordenó una investigación interna para saber cómo (en realidad, quién) se filtraron los audios a la prensa. El informe resultante, firmado por Irurzun, Javier  Leal de Ibarra y Juan Rodríguez Ponte fue dirigido a los Supremos. Autonomía cero. Allí afirmaron que todos los procedimientos fueron correctos y que no hubo forma de que se filtrara el audio. Lo que pasa, claro, es que lo filtraron. El propio Lijo remitió un informe a la Corte donde se despega también de las filtraciones. Al día de hoy, no hay certeza de quién filtró los audios.

Arribas no sabe, no contesta

Ahora la Corte le pide al Congreso que haga una auditoría “orientada a asegurar el cumplimiento de los principios de transparencia y confidencialidad en las ejecución de dichas tareas y a determinar si existen elementos que permitan establecer si las filtraciones de audios con escuchas judiciales tuvo su origen en la mencionada dependencia”. Como en esta causa intervineron también la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), la Corte solicitó también la intervención de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. Este último pedido delata una interna entre la Corte y sectores de la inteligencia que maneja Arribas que los cortesanos pretenden ventilar vía Congreso. O, al menos, amenazar con eso para negociar mejor. La Corte también la requirió al juez Rodolfo Canicoba Corral, que investiga esas filtraciones, un informe sobre el estado de la causa y si hay algún elemento para responsabilidad a la oficina bajo su control. Independencia judicial cero.

El pedido de la Corte llega un mes después de que el diputado Leopoldo Moreau presentara, acompañado por el titular de la bancada del Frente para la Victoria Agustín Rossi, un pedido de citación a Lorenzetti, Irurzun, Lijo, Arribas y el fiscal Guillermo Marijuan. La intención de Moreau es que Lorenzetti “informe sobre las filtraciones recientemente difundidas en los medios de comunicación”.

Siempre el Colegio

La reacción de Macri en este escenario fue a varias bandas. Las diferencias se hicieron públicas en un cruce entre el ministro Garavano y Lorenzetti. El eje fueron las reformas judiciales que impulsa Lorenzetti y que no tienen el aval del Gobierno. La disputa siguió entre el propio Garavano y el juez Claudio Bonadío, que salió en defensa corporativa de las reformas que lidera Lorenzetti pese a que hay incluso divisiones dentro de los jueces. Algunos afirman que las jornadas que organizó Lorenzetti para debatir puntos de la reforma fueron una puesta en escena y que las conclusiones estaban redactadas de antemano.

La reacción del Gobierno siguió con Carrió y Pablo Tonelli operando en el Consejo de la Magistratura para presionar al juez “Pati” Ballestero. Y continuó con Macri y la propuesta de Inés Weinberg de Roca para Procuradora General de la Nación. El momento para candidatearla oficialmente no se presenta como fortuito, sino todo lo contrario. Las tensiones con la Corte Suprema parecen haber reavivado el interés de Macri por demostrar que puede nombrar a su Procuradora.

El nombre agrega nafta al fuego. Macri ya impulsó a Weinberg de Roca al Tribunal Superior de Justicia porteño. Lo más destacado del curriculum de la jueza es, sin embargo, su paso por el Tribunal Penal Internacional en el juicio por el genocidio en Ruanda y por el Tribunal de Apelaciones de Naciones Unidas. Pero al proponerla como sucesora de Alejandra Gils Carbó corre el riesgo de tirar demás de la cuerda.

La cruzada macrista para copar el Poder Judicial, capítulo Gils Carbó incluido, tuvo aliados potentes. En el caso de las presiones a la ex procuradora, que empezaron ya con Macri en campaña y empeoraron durante su gobierno, contó con la runfla de Comodoro Py, con el lobby de Miguel Angel Pichetto y con el Colegio de Abogados de la calle Montevideo, donde se reúnen el establishment jurídico, los buffetes más notorios de la city porteña y los escribas jurídicos dictatoriales. Los tres actuaron en coordinación con el Gobierno para lograr, finalmente, la renuncia de Gils Carbó. Los tres, por ende, consideraron parte de la victoria como propia y pensaron su recompensa en la elección de la sucesora. Para los primeros dos, sin embargo, no es el caso. La propuesta de Weinberg de Roca no está vinculada a Py ni al PJ.

Operación Gils Carbó completada

Las relaciones, una vez más, llegan al Colegio de la calle Montevideo. El nexo: Eduardo Roca, su esposo, ex funcionario de las dictaduras de Juan Carlos Ongania y Leopoldo Fortunato Galtieri y socio vitalicio de los selectos Jockey Club, Círculo de Armas y Tenis Club Argentino. El Colegio que nuclea lo que Verbitsky definió como el “establishment jurídico que postró al país” tiene 1.508 socios, 7 de ellos honorarios y 97 vitalicios. Dentro de los 7 honorarios está Roca, socio N 1448. Como un hombre ilustre del Colegio tiene influencia sobre sus hombres fuertes del momento, Guillermo Lipera y Máximo Fonrouge.

Comentarios

Comentarios

Ari Lijalad

Ari Lijalad

Periodista, politólogo y documentalista. Ganó el premio Democracia en la terna Periodismo Gráfico y Digital por su investigación sobre Correo Argentino en este portal (2017). Es columnista en Radio del Plata y FM La Patriada. Compiló los libros La Argentina gobernada por las corporaciones y Plan Macri, ambos en 2016.

Hacé tu anotación Sin anotaciones