Peronismo, pampa y victoria

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Hay un intendente kirchnerista en la Provincia de Buenos Aires vencedor en sus tres mandatos con cifras exorbitantes: entre el 2007 y el 2015 obtuvo en Pehuajó entre el 50 y el 70 por ciento de los votos; incluso en plena ola amarilla. Pablo Zurro halló la fórmula del éxito para que el movimiento nacional y popular arrase en las urnas en el interior rico rural, tradicional territorio hostil al peronismo. ¿Quién es Pablo Zurro? ¿Cómo hizo para ganar en tierra de los Blaquier y los Blanco Villegas con sólo una bicicleta como “aparato partidario”? ¿Por qué le va a iniciar un juicio a María Eugenia Vidal?

Fotos: Joaquín Salguero

Néstor Kirchner era presidente cuando escuchó el rumor de una extraña interna oficialista en Pehuajó. Los dirigentes Carlos Zannini y Miguel Dante Dovena comentaron a Kirchner que un tal Pablo Zurro, ex militante de la JP en los años 70 en La Plata, entrenador del equipo de fútbol “Club Defensores del Este”, donde había organizado una concurrida copa de leche, recorría la pequeña ciudad en una bicicleta vieja haciendo campaña “por el proyecto nacional y popular”. El otro precandidato a Intendente tenía la banca del entonces Gobernador Felipe Solá.

Los testigos de esa charla recuerdan que el ex Jefe de Estado, si bien desestimaba la apuesta de Zannini y Dovena, habilitó la compulsa a ese tal Zurro. Y lo hizo con una mueca irónica, se va a estrellar ese Zurro pensaba, no tiene experiencia, ni un mango. “Bueno, dale, sáquense el gusto”, zanjó Néstor y siguió con su agenda presidencial. A los pocos meses Pablo Zurro, el “loco de la bicicleta”, el que hablaba con todos los vecinos en cada esquina, triunfó cómodo en los comicios del 2007. Arañó el 50 por ciento de los sufragios. Néstor le empezó a tomar cariño. Sintió que había ganado un alfil propio allí donde la oligarquía es dueña hasta del horizonte.

¿Cómo sostiene hoy su gobernabilidad en un coto sojero sin asistir nunca a un evento de la Sociedad Rural? “Ellos puteaban a Néstor y Cristina. No se puede ir a un lugar donde falten el respeto a nuestros líderes”, justifica.

Pablo Zurro no contesta mensajes ni audios por Whatsapp. El Intendente de Pehuajó se maneja a la vieja usanza, cuando suena el teléfono atiende. Si está muy ocupado, deja correr la llamada, y en ese caso habrá que dejar un recado en “su buzón”. Entonces, Nuestras Voces respeta ese código, llama a Zurro, una y otra vez, hasta que el dirigente pehuajense invita a que la entrevista sea a mediados de la semana, cerca del Instituto Patria, porque “tengo que ir a Capital”. “Mejor que sea en un bar cerca del Congreso”, corrige después.

Zurro no modula ni imposta su voz. Habla sin rodeos. Va al hueso. No está amoldado al ecosistema mediático porteño. En el primer piso del bar señalado, sin parroquianos a la vista, el Intendente de Pehuajó toma un café con dos asesores jóvenes. “Dale, dale, empecemos nomás”, apura Zurro. Se lo nota vital a sus sesenta años y monedas. Para empezar, Nuestras Voces pide detalles de sus tres hitos electorales. “En el 2011 saqué el 69 por ciento de los votos. En la última, 53 por ciento”.

–Bajaste bastante en la última elección.

–No, en realidad, valoró mucho esa elección.

–Es un chiste.

–Te explico mi balance: en el 2015 la ola amarilla arrasó en la Provincia. Recordemos que Cristina (Fernández) en el 2011 ganó con el 54 por ciento contra el 14 por ciento de su rival más próximo, ahí fue más fácil ganar la Intendencia. Entonces, valoro mucho más estos tres últimos años de gestión porque los vecinos me bancan en un momento complejo. Debo ser el único Intendente que jamás me senté con (María Eugenia) Vidal ni con ningún funcionario importante del Gabinete. Nunca cogoberné con Vidal. Googleame, vas a ver.

–Pero, ¿no debería juntarse con Vidal? Ser Intendente supone cumplir con responsabilidades institucionales.

-No, lo que pasa es que cuando muchos se sentaban en un silloncito al lado de la Gobernadora, ya aclaré en ese momento que no iba a ser cómplice de las políticas de hambre. Jamás voy a votar un presupuesto a favor de los Fondos Buitre ni para que la Provincia se siga endeudando. Por eso, cuando desde la Gobernación visualizaron que no me callaba, recibí golpes terribles. No te olvides que Vidal bajó en un helicóptero en Pehuajó para lanzar a su precandidato. La Gobernadora en la intimidad dice ‘tengo que recuperar La Matanza, Avellaneda y Pehuajó’. Parece un chiste, porque tenemos sólo 42 mil habitantes.

–¿Por qué lo tiene, entonces, en la mira?

–Porque nunca me pudieron hacer callar. Porque en enero de 2016, cuando empecé a advertir que Vidal era Macri, me deberían dar el copyright de la frase porque fui el primero en decirlo, en ese momento que lo decía la Gobernadora tenía el 70 por ciento de popularidad. Ella está muy blindada, cuando se corre el apoyo de los medios, aparece la verdadera Vidal, la que no cree en el ingreso del pueblo a la Universidad. Cuando la desblindan aparece su verdadero rostro, porque Vidal es Macri. Ojo, muchos compraron el libreto contrario.

–Administra una ciudad sojera. En ese sentido, hace algunas semanas la Mesa de Enlace criticó con dureza al presidente Mauricio Macri en un programa de televisión. ¿Cómo explica eso?

–La cosa es así, durante la resolución 125 ellos justificaban su accionar porque supuestamente estaban mal los pequeños productores. Primer error, los chicos no eran tan chicos, porque le alquilaban su tierra a los “pool de siembra”; entonces, los pequeños opinaban como los grandes productores. Nosotros buscábamos redistribuir la riqueza.  Ahora, lo que ocurre es que la política mentirosa de Macri no contiene a nadie. Cuando volvamos deberíamos contener a los lecheros, porque ellos sí generan fuentes de trabajo en el campo, a los ganaderos, porque la pelea en el mundo va a ser por el agua y la comida. Tendríamos que fomentar las Pymes de cerdo, por ejemplo. Cerraron 2500 pymes de cerdo durante el 2018 en la provincia de Buenos Aires. Y, ahora, encima traen cerdo de Noruega, de Estados Unidos. Nosotros tendríamos que revertir eso. Deberíamos potenciar al campo productivo. Macri, además, en su personalidad, es un perverso. Cuando dice ‘mi padre era un ladrón’, como vos habría que aclarar, porque participó cuarenta años en los negocios de Franco Macri.

Vidal y la Alianza

–¿Cuál es la fórmula política para que el peronismo haga pie en el interior bonaerense?

–Es simple, hay que seguir militando y pelear por los sectores chicos del campo. Y ser sinceros con lo que defendemos, no simulemos consenso porque hay sectores políticos, como el macrismo, con los que no podemos acordar nada. A ver, en los dos primeros años de Vidal, a Pehuajó le bajaron fondos por ley. Entonces, a Pehuajó le aprueban en el año 2019 un presupuesto equivalente a una cuadra de pavimento.

–¿Cómo es eso?

-El presupuesto anual para la ciudad de Pehuajó es de un millón de pesos, una cuadra de pavimento. Por eso, voy a iniciar una acción legal contra el Presidente y la Gobernadora por la plata que nos debe. Es más, cómo será la bronca que nos tienen, que nos dieron de baja la última obra cuando fui a visitarlo a (Carlos) Zaninni a la cárcel.

–¿Para Gobernador, Axel Kicillof o Martín Insaurralde?

–No es una cuestión de gustos, Kicillof es lejos el que más mide. Los intendentes reclaman la candidatura. Pero, yo les digo, hermano si no medís, seguí siendo Intendente.

–Supongo que el 70 por ciento de Pehuajó no fue ni es kirchnerista, ¿cómo se gestiona para ganar en plena ola amarilla del 2015?

–Atiendo en la Municipalidad todos los días hasta las 14.30 horas. Muchas audiencias, muchos compromisos con las instituciones. Mucha política de subsidios. A la tarde me gusta hacer un mano a mano con los vecinos, y de paso recorro el pueblo. También recorro los caminos rurales, todo el territorio. Es simple, hay que sentarse con los compañeros. Capaz, él o ella tienen un problema que parece muy menor, pero para ellos es un gran problema. El Intendente tiene que estar ahí, escuchando y atendiendo.

–El ajuste y la recesión en la zona de AMBA se visibiliza, por ejemplo, en gente durmiendo en la calle. ¿Cuál es el paisaje social de Pehuajó cuando no hay plata en el bolsillo de los vecinos?

–Primero, el derrame del campo es un mito. Los gorilas que tienen mucha plata, siguen teniendo mucha plata. Después la imagen más clara es que en la década ganada, la de Néstor y Cristina, teníamos anotado para trabajo municipal a 1500 personas, hoy esa fila asciende a 7 mil compañeros. En un pueblo de 42 mil, una locura. Se acabó el trabajo que podía dar una maestra, por ejemplo, a una persona para que corte el pasto de su casa. Esa changa no va más. No le dan los números a nadie. Acá tenemos a los Blanco Villegas, pariente de los Macri. Tienen cien mil hectáreas y cinco empleados. Tenemos a la familia Grondona (en referencia al periodista Mariano Grondona). También está Blaquier (dueño de la firma Ledesma).

–¿Son tierras muy ricas?

–Sí, acá está el origen del mal (risas). Acá tenemos gorilas como papas.

–A futuro, ¿le gustaría subir peldaños en la política, ser candidato a Gobernador?

-Yo soy un militante, voy a hacer lo que diga Cristina (Fernández). Yo soy un perro de Cristina. Cuando digo perro a la gente le suena mal pero yo lo explico. No soy un perro porque soy una alfombra. No. El perro es el animal más fiel. Yo visualizo un proyecto y soy fiel a ese proyecto.

–¿Cristina es una marca electoral, como sugieren algunos compañeros incluso, o es la líder del movimiento nacional y popular?

–Puede ser una marca electoral si ella lo decide. Pero no, ella es la única que le puede devolver la felicidad a la gente para cerrar este ciclo neoliberal que nos hundió en el peor de los mundos. Lo único que mostró Macri son tres fotitos en el G20 pero, en realidad, estamos peor que Irak e Irán, estamos hundidos en una economía de guerra. Ese es el mundo de los Macri. El mundo de los usureros. Le pagaron a los Fondos Buitres más plata de la que reclamaban. Una vergüenza.

–Últimas preguntas, usted dice que Vidal es Macri. Pero, ¿por qué, entonces, se habla de un plan electoral V en alusión a la imagen positiva de la Gobernadora, muy por encima a la del presidente?

–Es un poco menos burra que el presidente, y tiene un poco más de empatía con la gente. Y es mujer. Aunque sea machista, porque no tiene una mujer de target en su gabinete. Pero, es mujer. Eso le suma.

Los calabozos ilegales de Vidal

–¿Sirve ganar en Provincia en caso de perder la elección en Nación?

–Hay que ganar Nación. Pero, generalmente, cuando ganas Provincia, ganas en Nación.

–¿Se tiene fe en Provincia?

-Por supuesto, vamos a ganar con Kicillof. Hoy él, sin lanzarse, ya mide treinta puntos en Pehuajó.

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Emiliano Guido

Periodista especializado en política internacional. Ganador del Premio José Martí (2006) otorgado por la agencia Prensa Latina.

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