Juicio al falso abogado D´Alessio: así extorsionaba la AFI de Macri

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El falso abogado y autoproclamado agente de la DEA, Marcelo Sebastián D’Alessio, podría declarar en el juicio que se le sigue por extorsión a un empresario junto al fiscal suspendido Juan Ignacio Bidone y los ex espías de la AFI Rolando “Rolo” Barreiro y Claudio Álvarez. En el juicio quedó acreditado que el vínculo entre el fiscal y el extorsionador fue la AFI de Macri. Y la comisión bicameral de Inteligencia ya citó a D’Alessio para saber más. 

Cada lunes Comodoro Py atiende con sus propios dueños. Hoy debería ser el turno del falso abogado, presunto agente de la DEA estadounidense, y espía tercerizado de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Marcelo Sebastián D’Alessio. Está acusado junto al fiscal suspendido de Mercedes, Juan Ignacio Bidone y los ex espías de la AFI, Rolando “Rolo” Barreiro y Claudio Álvarez, por la supuesta extorsión al empresario aduanero Gabriel Traficante.

El debut oratorio de D’Alessio pudo ser el lunes pasado, pero hubo ciertas fallas en la conectividad del penal donde está detenido y por ahora guarda un prudente silencio vía Zoom. 

Es probable que hoy decida hablar sin responder preguntas o que se reserve el derecho al secreto. Lo cual resulta todo un desafío a su verba inflamada que ya incineró al empresario de la seguridad, Mario Montoto, y al ex espía de carrera, Antonio Horacio “Jaime” Stiuso, entre otros rutilantes que nadie quiere nombrar bajo ninguna circunstancia. Pero D’Alessio ni siquiera respetó los consejos instintivos del miedo.  

La instrucción penal estuvo a cargo del juez federal Luis Rodríguez, quien elevó la causa a la instancia oral pero sostuvo que el periodista de Clarín, Daniel Pedro Santoro –amigo de D’Alessio y compañero de tropelías mediáticas- sería “ajeno” al delito investigado aunque no lo apartó de la pesquisa y continúa su trámite por separado. 

Santoro escribió un récord de notas sobre Traficante y dijo algunas cosas en el viejo programa de los “Animales”, cuyo conductor se recicló en el periodismo deportivo bajo el paraguas protector de Disney.

En su momento, el juez federal Alejo Ramos Padilla procesó a Santoro. El desprendimiento del expediente Traficante fue a parar a los sótanos de la democracia de Py, donde el periodista recibió un trato preferencial. 

Triste, solitario y final para Santoro

La semana que pasó, el fiscal Bidone recordó cómo conoció a D’Alessio ante el Tribunal Oral Federal número 2, compuesto por los togados Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Enrique Méndez Signori. Como se lee no hay ningún López o Pérez entre los magistrados. Los tres abrieron los ojos en grande luego de que Bidone narrara que a D’Alessio lo trajo a su vida el espía orgánico de la AFI, Claudio Álvarez en el marco de un desprendimiento de la causa por el Triple Crimen de General Rodríguez y el tráfico de efedrina. ¿Y cómo se lo presentaron a D’Alessio? Como un especialista sobre el asunto del tráfico de drogas.

Fue durante la época en que D’Alessio era columnista del diario de Héctor Magnetto, Jorge Rendo y José Aranda y visitaba programas de televisión que se caracterizaron por lucir una mesa de operaciones a corazón abierto en pantalla. Uno de ellos, quizá el más espeluznante, fue “Animales” versión inicial y declive. Allí D’Alessio daba clases sobre grandes bandas narcos, mientras Alejandro Fantino ponía puntos seguidos con su clásico de la sutiliza “pará, pará”. 

Jorge “El Turco” Asís, escritor y periodista experimentado, revolvía el café con la cucharita. Su media sonrisa ladeada en cámara anticipó la derrota electoral del neoliberalismo macrista y su máquina de la mentira. 

Aunque el circo continúa en otros espectros televisados. El ex presidente Macri habría invertido la friolera de 15 millones de dólares en La Nación+ según la hija de Bartolomé Mitre, Esmeralda.

Bicameral 

La Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de los Organismos de Inteligencia citó a D’Alessio para el próximo 29 de marzo a las 11. El espía y operador puede negarse. Si acepta su voz se escucharía en directo y por Internet. Los legisladores tienen muchas preguntas para realizarle. 

A saber: 

  1. ¿Cómo explicaría que Bidone haya reconocido en sede judicial en juicio oral que él lo conocía por el espía de la AFI, Claudio Álvarez? 
  2. ¿Trabajaba para el Ministerio de Seguridad de la Nación y la AFI con Gustavo Arribas, Silvia Majdalani y Patricia Bullrich?
  3. ¿Qué tipo de interés lo unió con el periodista Daniel Pedro Santoro en sus incursiones por tribunales y entrevistas televisivas?
  4. ¿Clarín era parte de la AFI macrista o la AFI macrista era de Clarín? 
  5. ¿Qué sabe y que hizo con Juan Sebastián “El Enano” De Stéfano (ex director de Asuntos Jurídicos de la AFI) y Pablo Pinamonti (ex jefe del Proyecto AMBA de la AFI)?
  6. ¿Es posible que el fallecido juez Bonadío y el fiscal procesado Carlos Stornelli hayan conocido los aprietes al empresario Traficante? 
  7. ¿Fueron ellos los que señalaron a Traficante como víctima a lapidar?

Preguntas en secuencia numérica bíblica que pueden inquietar al status quo de la Inteligencia nativa, siempre propensa a esconder la basura debajo de la alfombra con excusas sobre la libertad y la república. 

Bidone

El ex todopoderoso fiscal de Mercedes se quejó de que D’Alessio lo usó y para correr lejos la imputación extorsiva que lo puede arrastrar a una potencial condena, se desligó del espía orgánico de la AFI, Claudio Álvarez –imputado con él junto al igual que el ex espía “Rolo” Barreiro- en la operación contra Traficante. 

En su declaración sin preguntas que incluyó un detallado resumen de casi 40 páginas de la defensa memorizadas, Bidone recordó las reuniones con Arribas y Majdalani en 2016 y los intercambios de oficios judiciales con la jueza María Servini. Como era obvio ponderó su labor como fiscal y se colocó la cucarda del juicio por el Triple Crimen de General Rodríguez incluso nombrando a sus padrinos judiciales de Mercedes. Hasta ahí, todo iba por el surco de la normalidad. El asunto se puso espeso cuando Bidone empezó a despegarse de la extorsión a Traficante antes de que D’Alessio pueda conectarse mañana. Y este aspecto de la narrativa procesal es curioso. Si D’Alessio estuviese activo sería un gran propagador de los intereses de EE UU en la región pero ahora depende de la vacunación del Estado Nacional en pandemia en un mundo en vilo y la carrera por el 5G la va ganando China por varios cuerpos. La defensa de D’Alessio estudia el nuevo paradigma mundial para sacar conclusiones y no sacar las manos del plato benefactor.

La causa que más lo complica a D’Alessio es la que llevó adelante el actual juez federal de La Plata, Ramos Padilla. 

La Cámara de Mar del Plata le aplicó la Ley de Inteligencia a Bidone pero no a Stornelli y está descuartizando el expediente principal enviando a CABA los capítulos más ásperos de la mafia del espionaje ilegal sistemático de la mini era macrista. ¿La intención? Licuar responsabilidades. De esta urdimbre vincular no sería ajeno el procurador interino eterno Eduardo Casal y el propio Stornelli. 

La Cámara juega al filo de la quietud. 

En definitiva, ¿por qué funcionarios que ganan más de casi un millón de pesos al mes sin pagar Ganancias, con cargos vitalicios y hereditarios más una potente jubilación del 82% móvil, romperían la porcelana de los elefantes y trapecistas? 

Epílogo

El pasado 21 de marzo el secretario de Macri, Darío Nieto le concedió un  reportaje al portal preferido de la embajada de EE UU. 

Entre acusaciones de presuntas mentiras y la palabra “kirchnerismo” en el título del paladar, Nieto apuró la valentía que le concedió en gracia el trío “Los Panchos de Lomas de Zamora”. Se trata del juez Juan Pablo Augé y los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide. 

Con semejantes letrados, el flamante ministro de Justicia de la Nación, Martín Soria tendrá tanto trabajo como los constructores esclavos de las pirámides de Egipto. 

Lo mejor que podría hacer Soria es pensar seriamente en un juicio oral del estilo Nunca Más que unificara  todas las causas de espionaje ilegal desde 2015 a 2019. Porque en todos los expedientes se repiten los apellidos Macri, Arribas y Majdalani. La cadencia abarca también a algunos jueces de la Corte, la Casación, y el fuero federal.  

Menos mal que la excelencia profesional de los padrinos de la DaJuDeco –la oficina de escuchas que depende de la Corte- reveló las múltiples llamadas del operador de la mesa judicial macrista, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón con el objetivo de lapidar adversarios y opositores. Hoy en día le dicen lawfare.   

Por este motivo, “Pepín” Simón fue citado a indagatoria por la jueza Servini que no tiene buen carácter para la compasión. 

Uno de los accionistas de la señal de noticias C5N, Fabián De Sousa –víctima de “Pepín”- le contó al abogado Jorge Rizzo el sábado en radio que Simón operaba con Macri y el ex ministro de la desmemoria Germán Garavano. 

“Macri es un cínico, un irresponsable”, soltó De Sousa, indignado. 

Cicerón dijo alguna vez: “Nada hay más injusto que buscar premio en la Justicia”.

Murió en el año 43 antes de Cristo. 

Pasaron más de 2 mil años y la especie humana continúa corriendo a ninguna parte y anhela colonizar Marte.

Claro que primero habría que superar la pandemia que azota de muerte a este mundo. 

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Juan Alonso

Juan Alonso, periodista, escritor y docente de la Facultad de Peridismo de La Plata. Jefe del área de Investigación periodística de Radio Nacional.

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