Los operadores judiciales de Macri atacan de nuevo

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Mientras Mauricio Macri asiste al Mundial de Clubes en Qatar, sus operadores siguen con el juego sucio en Tribunales. El camarista Eduardo Riggi arrebató la causa que investigaba llamados dudosos de Macri a la jueza Servini de Cubría. Desde la empresa de Subte Cambiemos les paga a los espías políticos de Macri, aunque el procurador porteño Juan Bautista Mahiques se llevó algunos también. El atropello de la jueza Susana Gastaldi contra el periodista Santiago O’Donnel a pedido del «El Hermano» Macri.

La jueza civil porteña Susana Gastaldi tiene su propia interpretación de la libertad de expresión, el ejercicio del periodismo, el Estatuto del Periodista Profesional y la Constitución Nacional de la República Argentina. Intimó al periodista Santiago O’Donnell autor del libro “Hermano” para que entregue las grabaciones de sus entrevistas con uno de los hermanos de Mauricio Macri. La causa la abrió el propio entrevistado –Mariano Macri- y la jueza no corrió vista del expediente en ningún momento al imputado (el periodista Santiago O’Donnell) lo que podría interpretarse como una vulneración del derecho a la defensa en juicio. El escándalo trepó tan alto que O’Donnell recibió el apoyo de renombrados juristas de la talla de Eugenio Zaffaroni y Rafael Bielsa (actual embajador argentino en Chile) hasta abogados constitucionalistas referenciados con Juntos por el Cambio, como Daniel Sabsay, entre otros. Al cierre de esta edición, si bien empresarios periodísticos como Jorge Fontevecchia de Editorial Perfil habían manifestado su apoyo al periodista hostigado judicialmente, la entidad empresaria ADEPA no había dado a conocer su posición. No fue el caso del sindicato de prensa SIPREBA y el sello de periodistas FOPEA, que sí lo hicieron de forma crítica sobre el procedimiento de la jueza Gastaldi. 

Esta maniobra intimidatoria del Poder Judicial de CABA se da en el marco de un avance de la llamada “mesa judicial macrista” en todos los fueros. 

La togados del apriete

La jueza federal María Servini estaba investigando la pista de las llamadas telefónicas de Mauricio Macri en el marco de las denuncias que realizaron los accionistas del Grupo Indalo, Fabián De Sousa y Cristóbal López. Pero como una luz cegadora, un disparo de nieve, el camarista de Alzada,  Eduardo Riggi tomó el expediente como propio y la jueza Servini no tuvo más remedio que cursarle la investigación inconclusa. Ahora el espinoso asunto está en el Consejo de la Magistratura. 

¿Cuál es la sospecha? ¿Acaso Riggi podría ser parte de las conversaciones de Macri y su aparato celular que le daba la AFI? 

Nadie lo sabe. 

Lo cierto es que Macri cuando usted lea esta crónica estará paseando en la arena rica de Qatar invitado por los reyes de la FIFA para ver el Mundial de Clubes. 

Los sótanos de CABA

Uno de los mayores sospechosos en las causas por espionaje ilegal durante la mini era macrista es el ex jefe de Asuntos Jurídicos de la AFI, Juan Sebastián “El Enano” De Stéfano, quien obtendría un salario de 200 mil pesos al mes en Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado. Aunque no es el único conchabado por el dúo dinámico compuesto por el alcalde Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli.  

El procurador general de CABA, Juan Bautista Mahiques tendría en su staff a dos notables de la vieja AFI. Nada menos que al ex jefe de “Reunión Interior” y al encargado de las escuchas judiciales, que operaba en conjunción estelar con la oficina de escuchas de la Corte, la DaJuDeco, el engendro creado por Ricardo Lorenzetti y Martín Irurzun, que tiene un récord de filtraciones y curiosos peritos estelares en los meses del neoliberalismo salvaje que depredó la Argentina y esfumó el último préstamo del FMI por 44 mil millones de dólares. 

En esta nota no mencionamos a los dos empleados de Mahiques para no violar la Ley de Inteligencia. 

Por eso, un grupo de alterados trolls y mensajeros del espanto de la derecha neoliberal se agita con dinero ajeno en las redes antisociales cuando se habla de estos temas candentes en el ámbito de la administración más rica del país, que tiene como rehenes a 3 millones de habitantes sin un plan claro de vacunación contra el Covid-19 y la inminencia de la segunda ola de la pandemia que mantiene en vilo al planeta.

Lapidando a Moyano

El diario que presuntamente sería del ex presidente de vacaciones en Qatar publicó con uno de sus firmas rutilantes una de esas notas que bien podrían haber sido producidas por los pseudónimos Norte o mister DEA.

 Allí se afirmó que el juez Federico Villena habría favorecido a la hija de Hugo Moyano, con la supuesta “restitución irregular” de medio millón de dólares en una causa delirante, que la propia fiscal llevó a cabo durante 28 meses de deriva. 

Veamos: la demanda la realizaron los fiscales Cecilia Incardona y Diego Iglesias. Le achacan a Villena que procedió de forma irregular y que pasó por alto al Ministerio Público Fiscal que tan bien dirige con mano realmente excepcional Julio Marcelo Conte Grand en la provincia de Buenos Aires, donde entre 2016 y 2019 la AFI macrista inauguró más bases de espionaje ilegal que kioscos en el corredor de Quilmes hasta Zárate, pasando por San Martín, Mar del Plata y La Matanza. Pero nadie se acuerda de esos operativos de la AFI investigados por el juez Alejo Ramos Padilla, donde están procesados sin prisión preventiva Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, ex jefes de la AFI. El jefe de los fiscales Iglesias e Incardona sigue siendo el procurador interino eterno Eduardo Casal, que fue elegido a dedo por Macri luego de que la mafia judicial y los sótanos de la democracia lograron apartar a Alejandra Gils Carbó.

Los jefes de la AFI de Macri procesados por espionaje político ilegal

El ministro de Justicia de la Provincia por entonces era Gustavo Ferrari, cercano al ex presidente de Boca y operador judicial de Macri, Daniel Angelici. Nada menos que el hombre que recomendó a De Stéfano como jefe de Asuntos Jurídicos de la AFI en sintonía con la UCR porteña que está más cerca de Aramburu y Rojas que de Leandro N. Alem y Raúl Alfonsín. 

La nuevamente lapidada por el Poder Judicial de Lomas de Zamora, Karina Eva Moyano, padece Covid y neumonía bilateral. Estos detalles médicos no le importan al periodismo de guerra y a los representantes de la Procuración.

La defensa de Karina Eva Moyano a cargo de José Manuel Ubeira dice en uno de sus párrafos. “En agosto 2019, la fiscal Incardona sostuvo: «Por lo avanzada de la investigación patrimonial de Macarena y Daiana Acevey no surge evidencia alguna en su contra y la sospecha inicial en que se fundamentó carece de asidero probatorio». Es lógico entonces –como hizo el Juez Villena- que se aplique idéntica argumentación respecto de mi defendida”. Y se pregunta: “¿Por qué razón la PROCUNAR se ocupó de Karina Moyano?”. 

En Provincia sucede lo mismo que en CABA: hay una colonia de togados. 

El fiscal Iglesias es adorado por la embajada de EE UU. El 27 de julio del año pasado nos ocupamos de otra de sus actuaciones espectaculares. 

El fiscal Iglesias y los aprietes de la DEA en Argentina

Epílogo

El 5 de diciembre de 2019, la fiscal Gabriela Boquin –perseguida por la mesa judicial macrista en la causa del Correo Argentino- pidió al fuero penal la devolución del expediente para impedir que se siguiese dilatando el concurso

Desde ese momento, la causa pasó por el juego del Gran Bonete. Que sí que no y que vamos a ver. Boquin reclamó los expedientes concordantes y la Cámara Comercial le dio la razón pero el magistrado Fernando D’Alessandro está estacionado en la nada. Un informe que llegó al despacho del juez Ariel Lijo confirmó lo que siempre ha sostenido Boquin. El acuerdo que promovía Macri como presidente era perjudicial para el Estado Nacional que nunca jamás cobró los más de 4500 millones de pesos de la deuda del clan de Calabria. 

Así lo explicó en Página/12 Irina Hauser el pasado 4 de febrero.  

En 2008, Miguel Ángel Pichetto –entonces presidente de la bancada oficialista en el Senado- le soltó a Julio Cobos inspirado en el Evangelio de San Juan: “Como les dijo Jesús a sus discípulos: lo que haya que hacer, hagámoslo rápido”. 

Luego Cobos votó “no positivo” en el conflicto por la 125. 

Pasaron 13 años y Pichetto ahora es testigo a favor de Macri en la estafa del Correo. 

El tiempo pasa, la memoria queda.  

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Juan Alonso

Juan Alonso, periodista, escritor y docente de la Facultad de Periodismo de La Plata. Recibió el Premio Walsh por su trabajo periodístico en 2017.

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