El intento del gobierno por desaparecer la Universidad de Madres

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Hace un par de días nos enteramos que el Gobierno Nacional decidió intervenir la Universidad de Madres de Plaza de Mayo, convertida en Instituto Nacional de Derechos Humanos en 2014 a través de la Ley 26.995. El objetivo de dicha intervención es el de revisar los gastos de la institución (sueldos, personal docente y no docente entre otras cosas), para ello se decide apartar al actual rector Germán Ibañez, y todo apunta a que sea Javier Buján quien ocupe ese cargo. Buján (muy cercano a Daniel Angelici, Presidente de Boca) fue interventor del INADI, dejando una cifra de más de 50 despidos al finalizar su gestión.

Hace un par de días nos enteramos que el Gobierno Nacional decidió intervenir la Universidad de Madres de Plaza de Mayo, convertida en Instituto Nacional de Derechos Humanos en 2014 a través de la Ley 26.995. El objetivo de dicha intervención es el de revisar los gastos de la institución (sueldos, personal docente y no docente entre otras cosas), para ello se decide apartar al actual rector Germán Ibañez, y todo apunta a que sea Javier Buján quien ocupe ese cargo. Buján (muy cercano a Daniel Angelici, Presidente de Boca) fue interventor del INADI, dejando una cifra de más de 50 despidos al finalizar su gestión.

Este no es el primer intento de destruir la Universidad: a fines de 2015 – principios de 2016 debido a la rotura de un caño de AySA la sede de las Madres (en dónde funciona la Universidad) estuvo en peligro de derrumbe. Este problema tardó en solucionarse varios meses y se logró gracias a una cooperativa de trabajo que puso los materiales y la mano de obra. Durante ese periodo se le asignó a la Universidad el 5to. piso de la Secretaría de Derechos Humanos que contaba con apenas cuatro aulas pequeñas que no alcanzaban para cubrir la matrícula, que contaba con casi 1000 estudiantes el año pasado (944 para mayor exactitud).

En octubre de 2016 el gobierno ya había realizado un intento de desbaratar la Universidad reduciendo el presupuesto en un 70 por ciento y tratando de desacreditar su funcionamiento mintiendo sobre el número de estudiantes inscriptos. Además la sub-ejecución del presupuesto impidió entre otras cosas alquilar un lugar adecuado para el desarrollo de las clases mientras se solucionaba el problema del caño roto. Esta semana se suma la intervención bajo pretextos irrisorios, lo que hace una sumatoria de hechos con un solo objetivo: continuar con el negacionismo de la última dictadura cívico-militar iniciado con las expresiones nefastas de Dario Lopérfido y el intento de perdón a los genocidas con el 2 x 1 de la Corte Suprema.

Esta semana se suma la intervención bajo pretextos irrisorios, lo que hace una sumatoria de hechos con un solo objetivo: continuar con el negacionismo de la última dictadura cívico-militar iniciado con las expresiones nefastas de Dario Lopérfido y el intento de perdón a los genocidas con el 2 x 1 de la Corte Suprema.

La Universidad de Madres es un ejemplo de educación, lo digo como estudiante egresado: en el tiempo que pasé en esa institución no sentí que estaba en una universidad, sino en mi casa. La educación que fomentan las Madres y que llevan adelante a través de la Universidad es la de integración, la de igualar, la de incluir, en donde cada persona que asiste es un libro abierto que comparte sus experiencias y a la vez aprende de la experiencia de los demás. No hay una pared entre quienes ocupan el lugar de “profesores/as” y quienes son estudiantes: es una relación simbionte. Tuve el lujo de estar codo a codo con grandes periodistas (oficiando de profesores/as) que ponían lo mejor de sí para que cada uno/a de nosotros/as se supere y llegue a ser lo que hoy somos. En esa Universidad aprendí lo que es “ser el otro”, porque la premisa es “el otro soy yo”. En esa universidad tuve la satisfacción de conocer a un gran amor en mi vida, una gran compañera de vida y de lucha. La Uni de Madres es más que una idea loca de unas viejas de 90 años, es un hecho histórico, es un precedente. Permitir que se la lleve por delante, que se la desaparezca (no es casualidad la utilización de esta palabra) es borrar una parte de nuestra historia contemporánea, es bastardear años de lucha de mujeres que no se quedaron calladas frente a lo peor que puede pasarle a una madre: la desaparición de un/una hijo/a. Las Madres son nuestra historia, son nuestro patrimonio y negarlas es negarnos a nosotros mismos.

Madres está lanzando una campaña que van a llevar a las principales universidades del mundo, sumate.

A modo de información:

La Universidad fue creada el 6 de abril de 2000 por las Madres como una herramienta más de lucha y resistencia en el contexto social que atravesaba el país y buscando llevar más allá los ideales de sus hijos que aún hoy siguen buscando. A lo largo de sus 17 años de existencia fue cosechando reconocimientos de distintas Universidades del mundo (Universidad de Salamanca, la Complutense, Santa Catalina, Rió Grande do Sul, la Estadual de Rio, California River Side, Boston, Roterdamv Bologna, etc). Las Madres incluso recibieron el doctorado honoris-causa de dichas instituciones. Es decir tiene el reconocimiento internacional que muchas otras quisieran. La Universidad se mantuvo a lo largo de estos años con el esfuerzo de las Madres y de quienes formamos parte de ella. En 2014 y tras una larga lucha las Madres lograron lo que parecía inalcanzable: La creación del primer instituto universitario nacional con orientación en Derechos Humanos del país.

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