El silencio de no inocentes

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El SILENCIO es cómplice, el silencio daña, el silencio oculta, el silencio es una manera de mirar para otro lado, de no comprometerse. Y como el que calla es cómplice, cómplice por omisión. Y la omisión se paga. Se paga con un voto NO POSITIVO. Que el silencio sea nuestro a través de un voto mudo para todos aquellos que cuando necesitamos que con su grito hagan algo para parar la moto se callaron y nos dejaron solos.

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”, decía Martin Luther King. Y cuánta verdad tenía.

Mientras algunos callaron, el pueblo fue sufriendo día a día el embate de políticas gubernamentales destinadas a hacerle pagar al pueblo los costes de una economía deficitaria que se tenía que equilibrar cortando por la base de la pirámide.

Apenas unos días pasaron desde la asunción del gobierno macrista que decreto 133/2015 mediante se ponía fin a las retenciones al campo. Y unos meses después el decreto 349/2016, se las quitaba a las pobres mineras, dichos ingresos representaban para el Estado más de US$ 200 millones. Y lo que se saca de un lado, se pone en el otro indefectiblemente, para que la balanza se equilibre; y el otro siempre es el más débil con un tipo de gobierno que privilegia a su propia casta. Pero no importó. Y ante ello SILENCIO.

Un año después, les tocó el turno a los estatales, de muy mala fama mediática, venían tratándolos de ñoquis parásitos del Estado populista, seguramente habría habido alguno que sí lo fuera. Pero la razia anti estatista dejó en la calle a decenas de miles de ellos en todo el país, trabajadores que de vividores no tenían un pelo, muchos de ellos gente de ciencia. No obstante, a los NO estatales no les importó demasiado. Había que sacarse la lacra de encima, que todos pagábamos con nuestros impuestos. SILENCIO ABSOLUTO.

No obstante el dinero que no le queríamos pagar a los zánganos del estado, se los terminamos garpando con sangre, sudor y lágrimas a los sanguinarios Buitres, que nos vienen matando hace décadas no con un arma en mano; pero sí sesgando el futuro de los países que para poder pagarles sus usurarios préstamos, despojan a la mayoría de su pueblo de las necesidades más básicas. Eso sí a ellos se les saldará pesito por pesito; uno arriba del otro, ley consensuada mediante. Y para lograrlo la agrupación Cambiemos, fue apoyada en ambas cámaras por el bloque massista del Frente Renovador, que a diario se presenta mediáticamente como opositor, pero a la hora de los pingos cuando las manos se levantan son apoyadores compulsivos del oficialismo; sumado al grupo ex K del disidente Diego Bossio y parte del GEN de Margarita Stolbizer (la justiciera antikirchnerista), todos ellos fueron parte, le dieron un guiño a los tenedores de bonos espurios con su voto, para saldar toda la deuda junta, clic caja. Nos metieron hasta el cuello sin negociación alguna, al menos lograr alguna quita considerable como la obtenida en la negociación con el Club de París en tiempos K. Sino todo lo contrario. SILENCIO

El pago a los Fondos Buitres fue apoyado  por el bloque massista, que se presenta mediáticamente como opositor, pero cuando las manos se levantan son apoyadores compulsivos del oficialismo; el disidente Diego Bossio y parte del GEN de Margarita Stolbizer (la justiciera antikirchnerista). Todos ellos le dieron un guiño a los tenedores de bonos espurios con su voto. Nos metieron hasta el cuello sin negociación alguna.

Y como si fuera poco, otra vez el oficialismo con la complicidad de los legisladores de siempre (Frente Renovador y Peronismo disidente al kirchnerismo), que dicen no apoyar nada y apoyaron TODO, se dio por anulada una ley de lo más consensuada política y socialmente en TODO el país. Ley que muchos de ellos habían consolidado. La esperadísima y vivada Ley de Medios Audiovisuales aprobada unos años antes por amplia mayoría. En su lugar se promulgó por ley el decreto de Mauricio Macri que crea el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM). Y se cercenaron “todas las voces todas” salvo algunas y volvieron a resonar los clarinetes de siempre en nuestros oídos al unísono. OTRA VEZ SILENCIO. El SILENCIO de las frecuencias mediáticas menos poderosas otra vez acalladas por falta de pauta ideológica.

Ya con los grandes medios satisfechos dejando en evidencia el puesto menor del presidente, no hicieron mucho bombo de los cruentos y repentinos tarifazos al transporte, a la luz, al gas, a las prepagas, a los colegios privados, a la inseguridad que tanto jugo le sacaron en tiempos en que solo era “una sensación”, etc. Todo iba cayendo tipo efecto dominó.

Afectando sobre todo al bolsillo de la media y baja sociedad. Y a la pequeña y mediana industria, a los comercios, etc. Los mass media, aludieron justificando con astucia verbal de pajarito carpintero, que las tarifas estaban muy atrasadas. Y que había que ajustarlas. Y mucha gente cerebro lavada asintió que así era. Se mostró visualmente, en todos los programas, gráficos comparativos con otros países del planeta que así lo era. Y para tapar el ajuste, la telenovela de la Ruta del dinero K se puso en marcha. Al mejor estilo Samantha, Natalia, y el jarrón de Coppola, que tapó entre otras cosas el contrabando de armas a Ecuador. Pero el bolsillo comenzó a dar alarma, a quejarse, y con las quejas aparecieron también las marchas en todo el país y los bocinazos. Y ante tanto ruido, otra vez SILENCIO y oídos sordos. A arreglarse como puedan. Y se pudo a medias.

Con la llegada del nuevo año, comenzaron los tironeos entre gremios y gobiernos. El gobierno provincial no quiso cerrar paritarias con los docentes, ya que la inflación había corroído sus sueldos. Y al encontrarse con una virginal negativa de la gobernadora, entraron en un paro eterno, dejando sin clases a los alumnos y reprimiendo brutalmente a los maestros cuando se manifestaban legalmente. No hubo solución alguna, y las clases se reanudaron luego de 2 meses, más que por acuerdo por cuestión de desgaste y cansancio. A la fecha se cerraron las paritarias, sí y solo sí. Porque el ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich, será la cabeza de la lista de senadores nacionales de Buenos Aires por Cambiemos y le disputará votantes nada menos que a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner. Otra vez ni las tizas hicieron que el SILENCIO nos deje un tibio comentario escrito.

El oficialismo con la complicidad de los legisladores de siempre (Frente Renovador y Peronismo disidente al kirchnerismo), que dicen no apoyar nada y apoyaron todo, se dio por anulada la ley  más consensuada política y socialmente en todo el país, la esperadísima y vivada Ley de Medios Audiovisuales aprobada unos años antes por amplia mayoría.

Pero no fue todo, siguieron los jubilados y la revisión de sus jubilaciones y prestaciones. También la quita de remedios sin costos. Y muchos logros que los viejos tenían por serlo. No importó. Tampoco importó el intento de un 2 X 1 para represores condenados. Y se volvió atrás por cuestión de un gran enojo popular, argumentando que errar es humano. Pero perdonar señores es Divino. SILENCIO.

Y tampoco importó, cuando los discapacitados se encontraron sin haberes en sus cajas de ahorro. También se atribuyó a un error. Ni la quita de pensiones a ex Combatientes de Malvinas, ni el fin del plan Progresar, ni las Qunitas tiradas en un depósito, ni el intento de no hacer obligatorio el Plan Nacional de Vacunación, ni la ley de trombofilia, etc. Y miles de cosas que a uno se le pasan por alto, por ser demasiados males todas juntas. MUTIS

Y para colmo de los colmos nos volvieron a endeudar a pesar del reciente pago usurero a buitres y corsarios. Ahora nuestros tataranietos tendrán que pagar nuestros errores, los de nuestros padres y los de nuestros abuelos. ¿El padre de la convertibilidad y sus hijos prodigios cuán legado nos legaron? 100 años de castigo. Algunos lobbistas saldrán beneficiados seguramente con la concreción de tales acuerdos funebreros. SILENCIO Y MÁS SILENCIO.

El SILENCIO es cómplice, el silencio daña, el silencio oculta, el silencio es una manera de mirar para otro lado, de no comprometerse. Y como el que calla es cómplice, cómplice por omisión. Y la omisión se paga. Se paga con un voto NO POSITIVO.

Que el SILENCIO sea nuestro a través de un voto mudo para todos aquellos que cuando necesitamos que con su grito hagan algo para parar la moto se callaron y nos dejaron solos.

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