Sputnik V y la subordinación de Brasil a los EE.UU

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Brasil puede llegar a más de medio millón de muertos por Covid en poco tiempo, mientras el ministro de economía hace lobby para Pfizer. Por razones políticas Bolsonaro bloquea la entrega de vacunas rusas, con el fin de evitar hacer visible el liderazgo de Lula y favorecer en términos geopolíticos a los EE.UU.

La prohibición de la vacuna Sputnik V, que lleva el nombre de un satélite artificial que fue inventado por la Unión Soviética bajo el sistema comunista, es una adhesión explícita de Brasil a la geopolítica dominante de los EE.UU.

El conflicto que tiene ahora la vacuna de Rusia nació en 2014, cuando la Unión Europea apoyó un golpe de estado de características neonazis en Ucrania, la respuesta de esto fue que Rusia invadió Crimea.

El 17 de enero Donald Trump ( tres días antes de la asunción de Joe Biden) aprovechando la subordinación del presidente brasilero al mandamás del norte, le indicó a Bolsonaro que no aceptara la vacuna rusa.

El presidente de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria Antonio Barra Torres es un médico – militar de la marina, y ya fue filmado en actos públicos ( sin barbijo ) al lado de Bolsonaro, donde los carteles de los manifestantes pedían por el cierre del Supremo Tribunal Federal y la clausura del Congreso Nacional.

ANVISA señaló una serie de problemas no confirmados científicamente dado que la institución no trabaja en laboratorios, entre los potenciales problemas presentó la presencia de »adenovirus» con capacidad de replicarse en el organismo de los pacientes que reciben la dosis de la vacuna rusa. Esta afirmación no sale de un laboratorio, sino de lectura de documentos, y ANVISA no muestra de manera documentada ese problema en otros lugares del planeta tierra, donde esta vacuna ya fue aplicada, como es el caso de Rusia , Hungría y Argentina.

Además el juicio no tiene relación con otras decisiones de ANVISA, por ejemplo la AstraZeneca ( aprobada en Brasil) optó por un adenovirus de chimpancé y la Sputnik V por un adenovirus humano. La AstraZeneca de Brasil (que no fue aprobada por los EE. UU) utiliza adenovirus,pero una se aprueba y la otra no, solo por geopolitica.

La guerra por el mercado de las vacunas creará un problema para la globalización, dado que muchas vacunas no servirán como pasaporte en el tránsito global. Esto será el nefasto resultado de la política imperialista norteamericana metida en la salud pública de los países de sudamérica.

Bolsonaro es abiertamente anti vacunas, tanto es así que ahora el Senado le abrió una Comisión Parlamentaria de Inquérito CPI, por la negligencia gubernamental ante la pandemia, se llegó al extremo de poner a un general como ministro de salud que nada sabía de medicina, pero si promocionaba el uso de la cloroquina.

Por otro lado ANVISA ya liberó más de cuatrocientos peligrosos agrotóxicos para el agronegocio, y ahí los documentos no generaron ni prohibiciones , ni advertencias.

Brasil puede llegar a más de medio millón de muertos por Covid en poco tiempo, mientras el ministro de economía hace lobby para Pfizer y procura nuevos conflictos con la China, esto es muy grave, porque es China la que provee de insumos al instituto Butantan de San Pablo para producir la vacuna CoronaVac.

El Problema con la Sputnik V es que Lula aceleró las negociaciones con Rusia para que los gobernadores del nordeste reciban 49 millones de vacunas rusas, de las cuales 12 millones irían para el gobierno federal.

Es decir, por razones políticas Bolsonaro bloquea esta entrega de vacunas rusas, con el fin de evitar hacer visible el liderazgo de Lula y favorecer en términos geopolíticos a los EE.UU

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