Subir la radio para tapar los gritos

Compartir

Foto Gentileza Carlos Brigo. 

¿Podrá ser que estos sujetos monten todo este circo de detención a Hebe de Bonafini para sacar de primera plana la protesta masiva contra el tarifazo del día de ayer?

La respuesta la encontré hoy viendo la portada de los diarios Clarín y La Nación.

El Ruidazo que tuvo lugar anoche, 4 de agosto, no existe en estas dos tapas. En las tapas de los diarios con mayor circulación en el país. No está. Para la mayor parte de la sociedad que consume de ojito estos dos medios, el Ruidazo no fue noticia. o sea, existió pero fue tan marginal que no lo pusieron en primera plana.

La foto central en cada uno de ellos al intento de detención de Hebe de Bonafini (la misma foto en ambos por otra parte).

Listo, operación completa. Ahogaron el Ruidazo lanzando una orden de detención contra Hebe de Bonafini. El razonamiento es elemental: un supuesto escándalo tapa la protesta masiva. Lógica lineal, primitiva y peligrosa.

Porque ayer algo se quebró. Ayer hubo elementos disruptivos que alteraron esta práctica de poner más fuerte la música para tapar el sonido de las voces que protestan (¿saben en qué otro lugar hacían lo mismo? En los centros clandestinos de detención, en los pozos, en los chupaderos. Allí, cuando torturaban a los detenidos, subían el volumen de la radio para que tapara los gritos de dolor).

Y esta ruptura tiene que ver con Hebe de Bonafini, que no es Lázaro Báez, ni José López, ni Fariña, ni cualquiera de los personajes que desfilan frente a las pantallas de televisión para que la atención se devíe aumentando el volumen.

Hebe de Bonafini que es una Madre de Plaza de Mayo y que además es un símbolo de lucha y resistencia. Es todo lo que tendríamos que haber sido como sociedad cuando la mayoría era «derecha y humana». Es el hito que nos recuerda que la lucha es permanente, que las convicciones no se negocian, que un mundo mejor es posible a condición de reventar las puertas a patadas (gracias Cortázar).

Intentar detener a Hebe de Bonafini (con la que uno puede o no estar de acuerdo, claro está) rompió lo que quedaba del pacto de convivencia social. Mostró hasta dónde están dispuestos a llegar en su demencia y apetito de poder y además, que no tienen escrúpulos de ningún tipo.

Actúan como Magnicidas.

Hay un peligro adicional. El razonamiento elemental, o sea, elevar cada vez más el volumen de la radio (o la TV), nos lleva o los lleva a un camino sin salida. La protesta va a seguir creciendo, multiplicándose. Porque el relato se estrella contra la supervivencia, el día a día cada vez más complicado. Ahí se acaba el mundo de los globos amarillos.

Lo que se vio ayer en las calles, con ser masivo y visceral, no es más que una muestra de lo que les aguarda. Los arreglos de cúpulas, la cesión de sumas millonarias a los sindicatos y gobernadores, no compran la leche y el pan de todos los días.

El jefe de gabinete Marcos Peña propone o manda salir a «timbrear» y «retomar el espíritu de campaña», como si estuvieran buscando votos y no gobernando será una aventura muy osada y peligrosa luego de los últimos sucesos. Y no es una respuesta, es salir de nuevo a prometer que «todos juntos podemos» o la mentada «revolución de la alegría».

El que ayer vio y escuchó el Ruidazo, incluso siendo votante del PRO, sabe que la realidad se parece más a lo que dicen los carteles en las marchas que a la prepotencia de Macri o Aranguren o las fábulas de Patricia Bullrich.

Y que, pese a las dos tapas, existió y fue más potente y masivo que el anterior.

¿Cómo van a hacer para que la radio tape el sonido de los que protestan cuando esos gritos son cada vez más potentes? Creando y propiciando situaciones más y más sonoras. Supongamos: la detención de CFK, que sería girar el botón de volumen al máximo. Pero incluso si la detienen (o porque la detienen) la protesta se incrementará.

¿Entonces como seguirá el gobierno de la Alianza Cambiemos manteniéndose en el poder?

El próximo paso es ominoso: una vez que se agoten los recursos judiciales para desviar la atención ¿qué más van a hacer? Ya sabemos que no le tirarán ningún hueso a los orejones del tarro, ni modificarán sus políticas tendientes a favorecer intereses extranjeros y de las clases acomodadas.

Insisto ¿qué más van a hacer para distraer la atención?

Dejo la pregunta sin respuesta, porque cualquier respuesta a partir de aquí es horrorosa.

Mandá tu nota

Comentarios

Comentarios

Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 09/05/2021 - Todos los derechos reservados
Contacto