Cambio de paradigma: el Estado garantizará el acceso al cannabis medicinal

Compartir

Después de años de lucha, los pacientes podrán acceder de manera legal y gratuita al cannabis medicinal. Las obras sociales y prepagas deberán incluirlo en sus tratamientos y el Estado garantizará su acceso para quienes no tengan cobertura médica, de acuerdo a un decreto reglamentario firmado por Alberto Fernández y Ginés González García. Se habilita el cultivo personal, solidario y asociado, y la venta con fines terapeúticos en farmacias o redes solidarias.

El 12 de noviembre será un día histórico para aquellos que vienen luchando hace años por una causa que le cambiará la vida a miles de personas: que sea legal cultivar y comprar cannabis medicinal.

En la madrugada de ayer se publicó en el Boletín Oficial la nueva reglamentación de la ley de cannabis medicinal que incluye el cultivo personal, solidario y asociado, así como también la compra de preparados y fármacos en farmacias. El decreto contempla a todos y todas. Los que tengan prepaga u obra social podrán acudir a una farmacia y comprar preparados de manera legal. Los que no, podrán acceder de manera gratuita garantizada por el Estado. De acuerdo al decreto firmado por Alberto Fernández, se deberán «implementar medidas para proveer en forma gratuita por parte del Estado, derivados de la planta de Cannabis para aquellas y aquellos pacientes que cuenten con indicación médica con cobertura pública exclusiva. En caso contrario, la cobertura deberán brindarla las Obras Sociales y Agentes del Seguro de Salud del Sistema Nacional, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creados o regidos por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, todo conforme la
normativa vigente».

Crónica de un dolor que sólo calma el cannabis

Según fija el decreto, el “PROGRAMA NACIONAL PARA EL ESTUDIO Y LA INVESTIGACIÓN DEL USO MEDICINAL DE LA PLANTA DE CANNABIS, SUS DERIVADOS Y TRATAMIENTOS NO CONVENCIONALES”, dependerá del Ministerio de salud, y funcionará en el ámbito de la Dirección Nacional de Medicamentos y Tecnologías Sanitarias, dependiente de la Subsecretaría de Medicamentos e Información Estratégica de la Secretaría de Acceso a la Salud.

También, establece la legalidad del cultivo solidario y contempla la posibilidad de que una persona cultive para otra así como el cultivo en red para que se pueda plantar en forma colectiva. Algo que ya existía de hecho pero que no era tenido en cuenta en las legislaciones de salud. 

Repartían aceite de cannabis a enfermos, los acusan de narcos

La reglamentación para el cultivo personal y estatal de cannabis medicinal fue presentado el pasado 15 de julio por el ministro de Salud Ginés González García y su vice Carla Vizzotti. Ya en medio de la pandemia, la modalidad fue virtual y contó con la presencia del Consejo Consultivo Honorario (CCH) creado por el artículo 9 de la Ley 27.350  y compuesto por organizaciones de cultivo canábico, médicos, docentes y científicos. Esa presentación fue trascendente porque modificaba los aspectos más criticados de la ley 27.350, sancionada en Marzo de 2017, que no tenía en cuenta el acceso oportuno, seguro e inclusivo de quienes más necesitan el cannabis medicinal. En especial, el artículo 8 que es celebrado hoy ya que incluye la autorización de cultivo personal y en red para los usuarios, investigadores o pacientes que se inscriban en el  “Registro del Programa de Cannabis” (REPROCANN) que emitirá las autorizaciones de cultivo. Cualquiera que tenga una patología puede ser parte de dicho listado, que no desglosa el listado de patologías. 

El programa se propone «atender la salud integral de las personas a las cuales se les indique como modalidad terapéutica, medicinal o paliativa del dolor, el uso de la planta de Cannabis y sus derivados, conforme la normativa vigente» y «desarrollar y aprobar guías de asistencia, tratamiento y accesibilidad basadas en la mejor evidencia
científica disponible».

El Ministerio de Salud será el responsable de garantizar los insumos necesarios para facilitar la investigación médica y/o científica de la planta de cannabis. También «fomentará y priorizará, en vistas de la eficiencia en el uso de los recursos, a la producción regional y aquella realizada a través de los laboratorios públicos nucleados en la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP)” que garanticen el control de los derivados producidos. Es decir, tanto el INTA como el Conicet ya no serán los únicos órganos para la investigación y cultivo de la medicina. A partir de esta reglamentación, estarán incluidos universidades, ONGs, sociedades científicas e instituciones académicas.

El foco médico y científico del decreto es central ya que dispone:

  •  Crear las condiciones necesarias para promover la investigación clínica, básica y social, que aporte datos de calidad y cree bases sólidas acerca de la seguridad y eficacia de la planta de Cannabis y sus derivados, que sustenten la mejor evidencia para cada indicación terapéutica.
  • Crear las condiciones necesarias para promover la investigación clínica que aporte datos de calidad y cree bases sólidas acerca de la seguridad y eficacia respecto los efectos secundarios a corto y largo plazo del uso de la planta de Cannabis y sus derivados;
  • Generar espacios de trabajo y participación voluntaria de actores claves involucrados en la temática y usuarios o usuarias de la planta de Cannabis y sus derivados, para el diseño de estrategias de capacitación y promoción del cuidado integral de la salud.
  • Fomentar acciones destinadas a mejorar la cobertura y el seguimiento de los y las pacientes inscriptos e inscriptas en el PROGRAMA.
  • Impulsar convenios con Universidades Públicas y privadas, organizaciones de la sociedad civil especializadas en la materia y otros centros de capacitación y formación de personal de salud, con el objeto de incorporar a sus programas módulos relacionados con el cuidado integral, la mejora de la calidad de vida, los beneficios y riesgos que implica el uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del dolor de la planta de Cannabis y sus derivados.

Hágalo usted misma

Aún hay varios ítems para ajustar en las resoluciones que se irán publicando en lo sucesivo. La reglamentación de la ley 27.350 contempla varias situaciones y establece protocolos. El decreto 883/2020 aclara que si bien en el artículo 8° de la mencionada Ley N° 27.350 se creó un registro nacional voluntario con el objeto de facilitar el acceso gratuito al aceite de Cannabis y sus derivados que la Ley en mención garantiza, aquel no se encuentra operativo aún. También falta detallar la cantidad de plantas permitidas en cada hogar y en las sedes de organizaciones para cultivos en red. El foco estará puesto tanto en la calidad de la medicina como en la confidencialidad y protección de los datos personales del registro REPROCANN.

Comentarios

Comentarios

Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 13/06/2021 - Todos los derechos reservados
Contacto