Viajar mucho, gastar poco

Compartir

Para viajar durante un largo tiempo no hace falta tener tanto dinero. Acá te compartimos tips y opciones para conocer sitios soñados sin mirar el bolsillo, comer bien, conocer gente y compartir tu experiencia con otros viajeros.

Todo lo dicho en esta nota no está pensado para los que planean irse de vacaciones sino para los que sueñan con un viaje. La información está basada en otros viajes. Y si bien se va a hablar de opciones para abaratar, cabe aclarar: el intercambio cultural conlleva una apertura mental y no hay dinero mejor invertido que en aquello que nos va a quedar para siempre; los viajes se cuentan entre esas pequeñas cosas.

Transporte

Colectivos/Micros/Buses

A veces, tomar un colectivo no es más barato que un avión. Especialmente en Europa donde existen compañías low cost. En países como Bolivia, Colombia, Turquía, Marruecos y Georgia los precios del boleto son negociables, sobre todo si son 2 o más personas las que viajan. Viajar de noche cuando son tramos más largos puede ser una chance para ganar un día y ahorrarse una noche de hotel.

Ejemplo: “Apúrate amigo, apúrate, que este es el último bus hasta mañana a las 7”, dijo el paisa en la Terminal de Medellín intentando venderme un pasaje a Cartagena. No sólo no era el último sino que comprando a los que venden en los pasillos pagás un poco más del precio de boletería porque ellos se llevan una comisión por cada pasaje que venden.

Avión

Para los vuelos desde Argentina hacia otros países es bueno aprovechar las alertas que ofrecen los buscadores de vuelos como Trabber, Edreams, Skyscanner, Vuelos Baratos (www.vuelosbaratos.com.ar). Tené en cuenta que son buscadores y no compañías para comprar el vuelo.

Si el viaje es desde Europa todo se simplifica en este sentido ya que existen varias compañías low cost como Easy Jet, Vueling, Ryan Air pero lo mejor es recurrir a los buscadores nuevamente: Easyviajar.com y Kayak.es.

En estos casos lo importante es saber que en la mayoría de los vuelos podés viajar con un equipaje de mano que no supere entre los 15 y 18 kilos (depende la compañía). Si te pasás de eso peso, tendrás que pagar casi el mismo valor del billete (y a veces más). Estos vuelos no tienen cambios y los asientos son muy chicos -a veces incómodos- pero es cuestión de soportar las 2/3 horas que dura el vuelo.

Ejemplo: en Atenas, Grecia, me pasé con el peso de mi valija. El pesaje se hacía antes de abordar el avión, en la cola para ingresar a la manga. Alguien con más experiencia me aconsejó que pasara por el free shop y comprara algo chiquito para que me dieran una bolsa y meter algunas cosas ahí. De ese mi equipaje de mano no sobrepasó el peso y lo comprado en el free shop no se toma en cuenta.

Trenes

En Europa se usan mucho más que en la mayoría de los países de Latinoamérica y funcionan realmente bien. Lo importante a la hora de viajar en tren es sacar el boleto con la mayor anticipación posible para pagar menos. Todo se puede hacer vía web. Hay que leer bien la letra chica porque también tienen costos adicionales con el tamaño y peso del equipaje.

Una buena opción es el ticket Global Pass: sirve para viajar por distintos países de Europa y cuesta menos que ir comprando de a un boleto.

Tené en cuenta que si tenés menos de 26 años podés acceder a un descuento, también los adultos mayores de 65 años.

Coches compartidos

Lo de compartir un coche no es sólo una costumbre de los países del tercer mundo. Si vivís en Buenos Aires tal vez no estés acostumbrado pero basta con visitar provincias como Salta y Jujuy para saber que esto se utiliza con frecuencia.

Antes de tomar uno de estos coches hay que preguntar el valor del viaje a los lugareños porque si uno es viajero siempre intentan cobrar un precio más alto.

En Europa también se viaja de modo compartido pero de un modo más organizado. Los más utilizados son Blablacar y Covoiturage: plataformas webs que funcionan como una comunidad donde están los que ofrecen el viaje desde un punto a otro y los ocupan esos asientos pagando un precio estipulado previamente por el conductor.

Lo positivo de este sistema es que se maneja entre usuarios -de todos modos ambas webs cobran un mínimo porcentaje- donde figuran los datos del conductor y comentarios de otras personas que han viajado con él para que uno pueda saber con quién se sube.

Ejemplo: En Marruecos está prohibido hacer dedo “para seguridad del turista”. Una vez tuvimos que hacer dedo camino a Ouarzazate porque no había ningún taxi compartido que saliera hasta que no estuviera lleno auto y se nos hacía de noche. Cuando un joven marroquí que vivía en España nos levantó, los taxistas que se negaban a salir fueron en busca del coche que nos llevaba, se le pusieron adelante en una especie de persecución de película y empezaron a pelear aduciendo que él le “robaba” los pasajeros. Tras amenazas de golpes y griterío en árabe todo terminó cuando le pagamos los 5 dirhams que costaba el viaje para que nos dejaran seguir y así evitarnos un problema mayor y no llegar demasiado tarde a nuestro destino.

Comida

Comer bien es fundamental cuando se viaja.

En Latinoamérica y en países como Marruecos y Turquía existen los mercados donde hay puestos de comida en los que se come fresco, bueno y abundante por el equivalente a 3 o 4 dólares. Generalmente incluye una entrada (sopa, casi siempre), un plato principal y un postre (una fruta).

En países como Inglaterra, Francia e Italia es caro sentarse en la mesa de un restaurante pero existen opciones como los puestos de kebap (el sándwich árabe) o comprar en un supermercado queso, frutas, pan, algún fiambre y armar unos sándwichs para seguir viaje.

Ejemplo: en los países árabes gustan mucho de compartir su comida. Incluso pueden sentirse ofendidos si uno les rechaza la invitación.

Hospedaje

Si vas a viajar por un largo tiempo olvidate de los hoteles, al menos de los que cuentan con estrellas.

Carpa y bolsa de dormir

Te pueden sacar de un apuro aunque lo más comodo no acampar todo el tiempo, pero nunca sabés en que momento vas a terminar en una zona frente al mar o en la montaña, donde no hay nada mejor que dormir en una carpa.

Hostels

Son la opción más económica para el viajero de largo tramo. En www.hostelworld.com o www.hostelbookers.com se pueden consultar distintas opciones y si no preguntás hasta dar con el indicado. A veces reservando por internet suele ser mejor el precio, aunque en los países del regateo siempre funciona negociarlo.

Importante: que tenga una cama cómoda, que sea limpio, con agua caliente y se respeten los horarios de descanso para seguir viaje al día siguiente.

Airbnb

Cuando vas a quedarte varios días en una ciudad es ideal esta opción www.airbnb.com donde alquilás un cuarto o un departamento, casi siempre con desayuno. Te registrás y empezás tu búsqueda según tus necesidades. Se le paga un porcentaje a la plataforma y el resto con tarjeta. Si no estás muy seguro de cómo puede resultar reservá por el mínimo permitido de noches y luego, si te gusta, negociás un precio por más noches directamente con el dueño.

Couchsurfing

En los últimos se ha hecho muy famosa esta plataforma en la se ofrece un sillón en el living (o con más suerte una cama) para quedarse en la casa de alguien del lugar. Se trata de abrirse y compartir. Es una red: hoy te hospedan a vos y mañana vos hospedás.

La idea es el intercambio cultural, poder hacer nuevas amistades y no abusarse de la hospitalidad del anfitrión.

Ejemplo: las personas más interesantes del viaje las conocí a través de Couchsurfing. En Karamán, Turquía, uno de los anfitriones nos esperaba con un banquete de comida típica y para el día siguiente ya había comprado carne para que le hiciéramos un “asado argentino”. Los cortes no se parecían, no tenía una parrilla pero lo complacimos igualmente.

Trabajo por hospedaje

Es cuestión de ofrecerse. En hostels, hoteles, posadas siempre necesitan gente y puede llegarse a un acuerdo. A veces hasta podés terminar ganando unos billetes para seguir viaje. Otra opción es postularse en los sitios www.trustedhousesitters.com: para cuidar mascotas a cambio de alojamiento; www.helpx.net y www.wwoof.net: trabajo en eco-granjas; www.staydu.com: cama por trabajo, algunas veces remunerado.

Visitas y tours

Acá se suele plantear un conflicto para el viajero de largo aliento: ¿Pago o no ese tour? ¿Llegué hasta acá y no voy a visitar el lugar más emblemático?

Cuando el sitio lo amerita -por ejemplo el Machu Picchu o el desierto de Sahara- hay que hacer el esfuerzo y visitarlo porque puede ser la última vez que estemos allí.

Siempre hay alternativas más allá de las agencias de turismo. Hay rutas paralelas y existen guías locales que ofrecen sus servicios a menor precio.

Museos: en los más importantes del mundo (París, Atenas, Barcelona) siempre hay un día a la semana (a lo sumo al mes) que la entrada es gratis.

Recorrida: caminar es la mejor opción, si el tramo es muy largo podés averiguar por una bicicleta o tomar un colectivo de línea para ver la ciudad del mismo modo que lo hace un lugareño.

Apps y sitios recomendados

Aunque no te sientas mochilero -o tal vez sí- hay sitios imprescindibles con ayuda para el viajero. Entre ellos www.viajandoporahi.com, www.mochileros.org y www.viajeros.com.

-Maps.me: es la app de un mapa donde descargás tu destino y funciona sin necesidad de conexión a internet.

-Tripadvisor: (sitio web y app) contiene información de hoteles, sitios para visitar, restaurantes y evaluaciones de los lectores y usuarios que es lo mejor de la plataforma.

El bolso

En este caso menos es más. Asegurate de llevar lo necesario, lo que vayas a usar. Cosas que se puedan hacer chiquititas a la hora de doblarlas. Si vas a cargar una mochila que parezca que no llevás nada, lo vas a sufrir en una larga caminata en algún momento.

Dinero

Nunca lleves todo en un mismo lugar. Repartilo en distintos bolsillos o en un guardavalores. Nunca cambies en aeropuertos: siempre pagan menos y tampoco te arriesgues en la calle: corrés riesgo de que puedan darte algún billete falso.

Talentos y habilidades

Demás está decir que si sabés tocar algún instrumento, hacer malabarismo, bailar tango, sacar buenas fotos o cocinar rico, todo puede ayudar en la financiación de tu viaje.

Si estás pensando en un viaje, tenés menos excusas. Y si venís de uno o sos viajero frecuente, contanos tu experiencia.

Comentarios

Comentarios

Ulises Rodríguez

Periodista y locutor. Especializado en temáticas culturales, escribió en Anfibia, Infobae y la Revista Acción. Formó parte de Infonews y realizó publicaciones en Escribiendocine.

Apoyan Nuestras Voces

NuestrasVoces.com.ar - 24/01/2022 - Todos los derechos reservados
Contacto